El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



sábado, 28 de mayo de 2011

Un té...¿dónde? (I)

(Esta entrada la escribí ayer, pero no me dió tiempo a publicarla...hoy no hace el mismo día)
Hace un día, de claros y nubes, de lluvía y sol...de esos días en los que piensas...¿dónde cobijarme para tomar una taza de té y tal vez escribir o leer? En casa...ese es uno de los mejores rincones para tomar té...pero curiosamente, y como si me hubiese metido en el cuento de Alicia, comencé a soñar en algunos rincones del mundo en los que me he detenido a tomar una taza de té, y en algunos, podía mirar por la ventana todo lo que pasaba...Y mientras sorber esas gotas de agua calienta aromatizadas con las hiervas que nos da la madre tierra...desde escondites del mundo muy lejanos...Es interesante pensar que las mismas cosas que haces en un lugar del mundo, las puedes repetir en los lugares más insospechados. Tal vez de un modo diferente, y respirando otros aromas, pero igualmente disfrutando de algo que sueles hacer habitualmente en el día a día de tu vida.

Así, por de pronto, me he ido a Rouen, una ciudad que me sorprendió muchísimo. Toda ella merece una entrada, algún día hablaré de Juana de Arco, de las Catedrales de Rouen,...una de ellas, curiosamente, diseñó Monet...de la artesania que allí se respira, del impresionismo, de los libros...Es una ciudad llena de encanto. Con el Sena, sorteando la ciudad, y dejando claro que parte de su riqueza histórica se debe a ese río que la cruza. Hay calles anchas, estrechas, con casas al más puro estilo normando...y así, siguiendo a mis pies y detrás de la Catedral de Notre Dame (reconstruida después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial), entré en una tetería que cuenta con patio interior.

Estar allí fue como un oasís de perdición.  Allí, con una versión de Orgullo y Prejuicio en francés, me quedé un rato mirando el recorrido que ya había hecho de la ciudad.  Tomando nota de lo que no quería perderme, y haciendo tiempo a que mi compañero de viaje llegara de comprar algunas cosas para el hotel en el que nos alojábamos. Igual que soy de tomar té en una preciosa tetería, no rehuso de una taza vaso de papel y sentarme en algún esacalón de cualquier precioso edificio, a comtemplar lo que el mundo me ofrece... Y desde aquí puedo trasladarme a varias ciudades. Pienso en sus calles, en sus vistas desde cierto punto, en los límites, como cuando te quedas mirando el mar...y mirar el mar con una taza de té es sin duda...un gran momento...y leer mientras a Jane Austen es totalmente diferente. Una vez leí Emma en Asturias y creo que fue diferente...

Tampoco puedo olvidar las montañas...Allí, sentada, en numerosas ocasiones he cogido el termo, para que esa taza de té estuviera también presente mientras admiraba un atardecer o el agua caer desde una cascada. También están esos parques, que ayudan a que las ciudades respiren mejor...y sentada en muchos de ellos, si el tiempo lo permitía, me he quedado sentada...eso sí...con taza de té en mano. (Leyendome, me doy cuenta de que quizá me he pasado un poco...no voy amarrada a una taza de té constantmente, pero sí que es cierto que me gusta que me acompañe en numerosas ocasiones. Y que a pesar de tomar una o dos tazas al día...suele acompañarme en los viajes...)

Y mientras,... en este viaje en el que no necesito maletas,...me encuentro admirando una mezquita desde una terraza en Estambul ...mientras los imanes desde los miraretes de las mezquitas, llaman a la oración. Aquí el té, servido en vasos títpicos es incluso a veces, un gesto de agradecimiento del propietario del restaurante...El té muestra su máximo explendor...está supeditado a los aromas que hay en el aíre...el sabor no es el mismo. Imagino a una Agatha Christie sentada quizá dos mesas más allá y más de medio siglo antes, imaginando cómo resolver un asesinato.

Y desde allí, al lago Ness. En Inverness. En la quietud del momento, donde cualquier cosa puede pasar...hasta encontrarte con el mismo monstruo del Lago Ness...
"Nessy", quién quizá te invite a tomar una rica taza de té.

El lago Lomond, es algo menos conocido y merece la pena detenerse en él. Parece ser que está considerado como una de las maravillas del mundo.











En Quebéc también hay preciosos rincones donde deleitarse con una rica taza de té. Es una ciudad que cuenta con casco histórico...y algo muy típico es ver algunos edificios pintados...como si hubiese balcones, o tiendas de verdad. De allí aún conservo unas zapatillas de treking que son las que llevo cuando voy de senderismo. Levantarse temprano, recorrer las calles vacías,...y después volver a la habitación para disfrutar de una rica taza de té.
Hay muchos más lugares donde he disfrutado de largas conversaciones con té de por medio. Pero no es el lugar, tan solo, sino también todo el ambiente que rodea a ese momento.

Hay veces que tengo la sensación de haber viajado sin salir de la ciudad donde vivo. Hay noches y días en los que salgo, y miro a mi alrededor y percibo que algo ha cambiado. Puede que sea ese ambiente entre lluvía, tormenta y claros...O puede que sea la música que hay alrededor...en ocasiones hay quienes pasan por la ciudad y paran para tocar música. Personas desconocidas que permanecen un día o dos por aquí y que luego recogen sus instrumentos y se marchan. Nómadas que durante unos segundos dejan algo tras de sí para luego marchar. Hubo en una ocasión que vi a unos rusos tocar música judía. Les compré el cd y posteriormente los ví tocar en otra ciudad. Casualidad??


No olvido los libros que durante esos momentos me acompañaban...una Jane Austen desliñada en la playa, o una Sra Gaskell intrépida y aventurera...Un Sr. Dickens inquieto...En fin... que cuando a un libro le sacas de su ambiente, su autora o autor, se toma la libertad de que el escenario que admiras forme parte de ese libro que lees y que te acompaña. Y no sé cómo ni por qué pero la pluma se revela a ser cómo les habían dicho que fueran...puede que el quien dirige esa pluma haya decidido que tendrán una vida diferente según donde se les lea y quién les lea...
Felices Lecturas!!! (yo sigo con las mismas en la actualidad).

19 comentarios:

  1. ¡¡Qué sitios tan bonitos!! Jaja, sí que da la sensación de que andas té en la mano por el mundo, pero es que claro, habrás tomado tés en tantos sitios distintos... Muy bonito el texto y también las fotos!!
    Me ha hecho gracia lo de los músicos con los que te reencontraste!!

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  2. Que hermosos lugares los que visitas!! Que maravilla que disfrutes del té en tantos rincones del mundo!!
    Saludos.

    P.S: ¿Hablas francés? Siempre he tenido ganas de estudiar algo de francés. Jaja

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  3. Aunque una siempre es la misma persona , sí que nos transforma y mucho el paisaje que nos rodea, el momento...es por eso que la lectura resulte diferente aunque el libro no haya cambiado en 200 0 100 años desde su publicación.Somos otros lectores... Cómo te resultó Emma en Asturias? Lo que he leído de Austen ha sido aquí ,en casa. Bonito post, como siempre.

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  4. Lugares maravillosos. Tú los haces aún mejores entre sorbos de té.

    Saludos.

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  5. Tu entrada me ha hecho viajar...
    al Loch Lomond, Inverness e Istambul... preciosos parajes donde una vez también tomé un té... y también a aquellos en los que aún no he estado pero sueño con visitarlos alguna vez...

    Un dulce abrazo, mi querida amiga...

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  6. Qué lugares tan lindos que has recorrido!
    Aunque sea viajé un ratito con vos.
    Besos.

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  7. Hola María, ¡qué abandonada te tengo! Tienes tantas entradas preciosas que aún no he leído, creo que tres. Perdóname, te podrá dar mil excusas pero la verdad es que, realmente, estoy muy contrariada conmigo misma por no ser capaz de organizarme para poder seguir con mi ritmo de visitas a los blogs amigos. Quiero pensar que todo este revuelo en el que ando dará sus frutos pero a veces me parece que estoy dando palos de ciego. En fin, hoy me ha encantado pasear contigo por lugares mágicos llevando una taza de té entre las manos. ¿Sabes cúal es mi lugar favorito para tomar té? Mis padres tienen una casita (parte de ella porque es de estas que pasan de generación en generación y la comparten con primos de mi padre) en Sierra Morena. Guardo recuerdos de ese lugar desde que era muy, muy pequeñita y es allí, mirando el campo, donde el té con hierbabuena sabe mejor que en ningún lado. Hace tiempo que no voy y estoy deseando hacerlo.
    Genial la entrada de hoy, como siempre, espero poder leerte sin quedarme atrás a partir de ahora.
    Un abrazo muy grande guapa.
    ¡Ah! No sé si te presenté mi blog de literatura de adultos, a tu disposición si te apetece opinar :) http://cuandomatildasehagamayor.blogspot.com/

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  8. Muy bonitos esos lugares, gracias por compatir.
    Te dejo mi saludo y deseo que tengas
    una feliz semana.
    un abrazo.

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  9. Definitivamente esta entrada tuya es lo más parecido a tomarse un té. Qué delicia, me ha encantado este recorrido y confío en que el (I) indique que habrá, al menos, una continuación. Hmmm.

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  10. ¡Qué bonita entrada María! He podido viajar por esa ventana desde Francia, hasta Turquía pasando por en norte de la Gran Bretaña y después a Canadá, disfrutando de un magnifico té, casi respirando el aire fresco y los aromas de estos lugares.
    Un abrazo.

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  11. Acabo de volver de Estambul, de tomar te al lado de las mezquitas...
    ¡Que coincidencia!
    Y en verano vuelvo a Escocia.
    Así que has tocado dos de mis destinos.
    Sigue viajando!
    Bss

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  12. Os doy una recomendación de salón de té con exquisito ambiente y repostería casera: en Edimburgo, en Canongate, en la Royal Mile, a punto de llegar al Parlamento, en la acera de enfrente: Clarinda's. Aún recuerdo su tarta de zanahoria... Qué evocadores tus artículos! Saludos.

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  13. Me ha encantado tu entrada, María. Besos junto a una taza de té virtual y humeante

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  14. María, si sumas: viajes, lectura y té (para mi también café)... das con la clave de uno de mis placeres favoritos.

    Así que me ha encantado este viaje tan hermoso.

    ¿Sabes los argentinos que llevan siempre el mate? Me has recordado a ell@s..., pero con el té... (es bromaaaaa....).

    Besitos y que sea un té verde aromatizado!!

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  15. Isi, la verdad es que viajar me gusta mucho...Y sí...la verdad es que fue curioso encontrar a los mismos músicos en otra ciudad. También me he encontrado con personas que hacía tiempo que no veía...por ejm. en Paris...Coincidencias de la vida.
    Un abrazo!

    Luz, no hablo nada de francés. Ya me gustaría!! Tengo dos libros en francés, para el día en que me decida a aprenderlo. El libro de Orgullo y Prejuicio, lo tengo en varios idiomas. También en turco.
    Bss!!

    Miss Winifred...toda la razón...es increíble como cambia un libro dependiendo del momento en que lo lees. Ya no sólo lo que te rodea (que también),...tal vez no somos siempre las mismas personas.
    ¿Cómo has sabido que era Asturias? La verdad es que me gustó mucho leer Emma en Asturias. Lo leí concretamente en Ribadesella. De cuando en cuando voy para allá...para cargar las "pilas".
    Un abrazo!!

    Juan Antonio, gracias!!

    Guacimara...me alegra saber que también conoces Escocia y Estambul. Loch Lomond es una maravilla. Me gustó más que el Lago Ness.
    Un abrazo grande...¿qué tal tus colonias?

    Luciana, gracias...espero y deseo que pronto vengas por acá a disfrutar de esos paisajes con tus propios ojos.
    Un abrazo!!

    Matilda, no te preocupes, a mí tampoco me da tiempo a visitar todos los blogs, pero poco a poco voy leyéndolos. Me gusta muchísimo leerte. No conocía tu blog de adultos...pasaré a leerte. Y ese té en Sierra Morena, desde luego, debe ser de los mejores del mundo. Yo también recuerdos muy buenos tés, en Extremadura, junto a mis abuelos. Porque estar con las personas que quieres también es un viaje, no te parece?
    Un abrazo muy grande!!

    Ricardo, gracias y lo mismo para ti. Buena semana!!

    Cristina, habrá más tés en distintos rincones desde luego. Los tuyos también son siempre una delicia leerlos. Siempre que haces crónicas, hay algún té de por medio...sin olvidar los que ya tomas en casa.
    Un abrazo!!

    Rosa, me alegra saber que viajaste también mientras leías la entrada. A veces, apetece,...perderse en esos recuerdos que una tiene. Estuve viendo fotos, y así surgió.
    Un abrazo!!

    Eloise Liyu...¡¡qué suerte!! ¿Y qué tal el viaje? ¿Viste el bazar de los libros? Es uno de los lugares del mundo al que deseo volver algún día.
    Escocia, te va a gustar muchísimo. Ya me dirás cual va a ser tu recorrido. Si puedes...no te pierdas la Isla de Sky...¡¡preciosa!!
    Besos!!

    Inmaculada, no conozco ese salón de té, pero tomo nota para cuando vuelva. Edimburgo, me gustó mucho más de lo que pensaba. Es preciosa, verdad?? Recuerdo la calle que nombras. Es curioso como de algunos lugares, se guardan mapas mentalmente, verdad?
    Saludos!!

    Elvira, gracias y lo mismo...aunque a estas horas en las que te contesto, mejor un vaso de leche o una infusión.
    Un abrazo!!

    Laura, sí...yo también me he acordado del mate que ellos llevan siempre, estén donde estén. Bueno, lo mío no es tan exagerado, pero sí...me gusta bastante y lo he llevado incluso al cine.
    Un abrazo!!

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  16. Esa taza de té de Estambul me trae muy buenos recuerdos! Visitar tu blog es una maravilla, prometo hacerlo más a menudo!
    Tu princesa desde Salamanca

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  17. Mi princesa de Salamanca...¿¿Cómo estás?? Esa taza en Estambul, fue maravillosa...la foto la "he robado" del albúm de tu hermana. Un beso enorme, preciosa!! ¡¡Qué ganas tengo de verte!!

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  18. Qué bonita esa fachada azul de una casa en Quebek; yo también soy una apasionada de las hermanas Bronte.Las pelis sobre sus libros son un encanto con esa ambientación tan victoriana....Me ha gustado mucho tu blog que encontré por casualidad.

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  19. Carmensa, gracias por pasar por aquí. Bienvenida. Pasea por aquí cuando quieras. El restaurante de Quebec es precios...la verdad es que sí.
    Saludos!!!

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