El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



sábado, 8 de octubre de 2011

Caminando por las calles de Oxford

  
Año 1950. Blackwell's

Muchos de los libros que he leído me han llevado de la mano a esta ciudad. Se suponía que era de paso, pero al final me quedé hasta pasada la hora de cenar...vamos, que The Eagle and Child fue el lugar de despedida, allí, mientras escuchaba como un chico leía cuentos a su chica, cerca de la chimenea que en otros tiempos desprendería humo...sin importarles quienes estabamos alrededor. 



Siempre hay rincones que me quedan por descubrir de esta bella ciudad, así que  lo primero que hice fue ir a visitar la tumba de Tolkien y Edith (Beren y Lúthien)...Ha sido una de las cosas que no podía hacer en otras ocasiones, porque queda a las afueras de la ciudad. En el cementerio de Wolvercorte llendo por Banbury Road. Lo peor fue que cogimos otra carretera y nos costó un poco dar con el cementerio, que además, para quién quiera acercarse, que sepan que cierra a las 15h.

Allí estuvimos un rato, paseando por entre personas que me habría encantado conocer. Es un cementerio bastante especial, ya que hay personas de religiones muy distintas enterrados allí y eso no es muy común. La zona es preciosa, y como estuvimos deambulando por entre las calles, antes de dar con el cementerio, tuvimos la suerte de pasar por unos lagos y una zona de lo más tranquila.


Año 1925. Blackwell's

Blackwell's 2011

Caminar por las calles de Oxford es toda una delicia, sin prisas,... y observando como quienes
viven allí en su día a día cotidiano, y entre ir de un lado a otro haciendo sonar sus timbres de bicicleta... Toman sus atajos, y escojen pasar un día tranquilo, y sentarse en la hierba y leer dejando a un lado la bici,...en fin...pasear es una de mis grandes aficiones...No miré la cartelera sobre los museos y exposiciones que me perdía, porque decidí que sería más rentable con el buen tiempo que hacía, disfrutar de las calles y hacer unas cuantas fotos. Eso sí...entré en varias librerías, y por supuesto Blackwell's que fue donde pasé mayor tiempo. Y aunque parezca increíble, salí sin ningún libro, aunque sí con varias postales bajo el brazo y mi libreta llena de anotaciones.

Es curioso saber que el tiempo sigue manteniendo una de las librerías más antiguas de Oxford. Cuando leí la biografía de Tolkien supe, que normalmente acudía a esta librería a comprar sus libros. O a echar un vistazo. Igualmente lo harían sus coetáneos. Es una de las cosas en las que piensa una estando allí, mirando los libros que hay alrededor y adentrandose al interior tan grande que en un principio, no se espera encontrar.

De todos modos, hubo momentos en los que sentí que me agobiaba, que no me daba tiempo a ver todo lo que deseaba...que había rincones a los que no había vuelto y que deseaba fotografiar con esa luz. Así que paseando encontré el Oratorio (St. Aloysius) al que solía ir Tolkien para pasar un rato de oración. Me senté allí, en un banco, y sentí muchísima paz...aquella que había perdido entre tantas prisas. Pensé en los libros que había leído y que me hablaban de esa ciudad de esos rincones por lo que me había detenido. Y también en lo que la ciudad me ofrecía en sí misma y a esa propia historia que una va escribiendo en su vida.

Respiré hondo y fui consciente de que Oxford, sus calles, sus pubs,... ya formaban parte de mi propia historia...a pesar de ser perseguidora fiel de la de otros, encontraba que esos rincones disponían ya un nombre singular en mi vida personal.

 Después, vino una cena tranquila y sosegada que comentaba al principio de la entrada para finalmente marchar a Birmingham...Donde sólo fui a dormir.

Ahora soy consciente de que sí me llevé un libro, pero lo regalé al instante, así que casi no cuenta. Fue uno sobre el Oxford de Tolkien y C.S.Lewis, con fotos antiguas, en blanco y negro.


19 comentarios:

  1. Oxford es completamente desconocida para mí. Únicamente conozco las referencias que aparecen en películas, series y personas que como tú, conocéis tan bien los escritores y otras personalidades que vivieron allí, como también algunos de sus rincones.
    Precioso viaje.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Oxford es una maravilla,cualquiera que lo haya visitado dice lo mismo pero con una visita me he quedado corta y tango que repetir algún día.Cómo me ha gustado leer esta entrada.Bsos

    ResponderEliminar
  3. Siempre ocurre en los viajes que queremos ver tantísimo que podemos olvidarnos de lo principal: disfrutar. Nos ocurre a todos! E imagino que en lugares que han formado parte de nuestra vida durante años a través de lecturas y sueños, pues es todavía más fácil que ocurra. Decir, al fin estoy aquí, no puedo dejar de ver el rincón de este autor, el café de aquella poeta o las calles por donde paseaba... Pero tuviste un momento de lucidez y supiste hallar la paz que convertiría tu viaje en más especial todavía. Bueno, decirte, que después de comprenderte también te tiraría de los pelos, pues la envidia es muy mala y a mí me corroe. Cada vez que hablas de una librería, allí, allí precisamente que tienen que ser maravillosas, me tiraría al suelo y lloraría y patalearía como una niña pequeña. Imagino que poco a poco lo iré superando... Ahora, permíteme que me retire a llorar desconsoladamente.

    Besos!!
    Ana.

    ResponderEliminar
  4. Conocí Oxford este año y me dejó absolutamente igual que a ti. Me quedé impresionado por practicamente todo lo que allí vi. No solo los lugares "míticos" que fui buscando como tu, no solo las librerías (No olvidaré la primera vez que le eché un vistazo a la Norrington Room de la Blackwell´s), sino cualquier cosa, el pasear y hacer running al borde del río entre la bruma (mi hotel estaba fuera del nucleo principal de la ciudad, en el campo, pero iba y venía en un agradable paseo al borde del rio). Hasta el ver a los jóvenes "de marhca" el vierne sspor la noche (me los cruzaba, no me unía a ellos...) que parecían ordenados y educados (no se si acababan igual) a pesar de ir disfrazados. La educación exquisita de cualquiera con el que me paré a hablar y, de manera similar a cuando estuve en Cambridge, el ambiente de estudio, el estar en un sitio que incita a sentarse a leer en cualquier rincón, sea un libro, un poema, un periódico o la propaganda de un restaurante). Una ciudad deliciosa de la que me acuerdo cada dos por tres.
    Y siendo Tolkeniana/Lewisiana ¿no fuiste a visitar el Magdalen College?

    Me alegro de que la hayas disfrutado.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Guacimara, seguro que algún día pasearás por sus viejas calles...y te encantará. Ójala conociera tan bien como dices a los escritores que nombro!! Soy una eterna estudiante de sus vidas, y libros. Espero no tener Alzheimer y acordarme de todo esto...porque sí no...¡¡ménuda inversión!! jajaja.
    Un besin grande!!

    Miss Winnefred, es la cuarta vez que visito Oxford, y entre recorrer lo que me gusta, y lo que dejé para otra ocasión, se me va el tiempo...Bueno...no es cierto del todo, también me gusta deleitarme y pasear sin rumbo por sus calles. Pero lo conozco bastante bien. Y sí...reconozco que se necesita más de una vez. Espero que con el tiempo, pongas remedio a eso...ya verás...las siguientes visitas también se te quedarán cortas...
    Besines!!

    La Minomalice, estoy convencida de que en el futuro, pasearás por esas calles...y te gustará muchísimo y entonces seré yo quien me tire al suelo...jajaja...pero, viajaré también, a través de tus ojos y palabras. Ya lo hago...el viaje a Madrid en tren con tu hija, me pareció maravilloso. De todas formas, prepara pañuelos y té (no sé si te gusta), para la próxima entrada...hablaré de librerías.
    Besos mil!!

    Oscar, no sé que me ocurre con tu blog (y con el de otras personas, como el de Cristina) que no me coge los comentarios. Los escribo y reescribo varias veces...no sé...espero poner fin a ello, pero que sepas que te leo y me han gustado mucho tus dos últimos artículos.
    Recordaba que comentaste tu viaje a Oxford y lo mucho que te impresionó Blackwell's. Para mí Oxford no es ninguna desconocida...ya fui en varias ocasiones...si pinchas al final en las etiquetas, concretamente en oxford, te saldrán varias entradas y entre ellas la del Magdalen. En esta ocasión sólo lo vi por fuera...pero no descarto volver a pasear por donde lo hacen los felows, y deleitarme con el paisaje otoñal...es la época en la que más disfruto viajando.
    http://librosyte.blogspot.com/2010/10/paseo-otonal-por-oxford.html (hay más además de esta).
    Espero que no sea tu última visita a Oxford,...es espectacular, verdad??
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  6. Es verdad, no me había dado cuenta de que ya tenías más entradas.
    ¿Y Cambridge?¿Lo conoces?.
    Es también impresionante. Muy bonito. Muy similar y tremendamente diferente.

    Me iba ahora mismo a cualquiera de ambos.

    ResponderEliminar
  7. Estuve en Oxford hace muchos años, cuando era muy jovencita :-) No recordaba que fuese tan romántica y esas librerías! Me podría estar horas ahí. Tu entrada me ha devuelto las ganas de volver allí a tomarme un té :-)
    Nos leemos!
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Ha sido un placer este paseo por Oxford mientras escuchaba a Sting.

    Un beso

    ResponderEliminar
  9. Ay, juraría que te dejé aquí un comentario ayer, pero ahora no lo veo. Bueno, te lo dejo otra vez :-(
    Te decía que hace muchos años que estuve en Oxford y no recordaba que fuera tan romántico! Me habría quedado horas en esa librería que describes. ¿sienta bien desconectar de la rutina de uno/a y adentrarse en otros mundos, eh?
    Feliz día de domingo!

    ResponderEliminar
  10. Oscar, no conozco Cambridge...Tengo que ir en alguna ocasión.
    Por cierto...lo del running por Oxford tuvo que ser sensacional!! Miraba a los que corrían por allí...aunque tenía más envidia de los que llevaban bici. La próxima ocasión, intentaré hacerme con una.
    Saludos!!

    Elvira, Sting de cuando en cuando me acompaña...y porque no me han dejado poner otras...qué si no!! Un besin grande!!

    Dona Invisible, no te preocupes...a mí me sucede lo mismo. Intento escribir en algunos blogs y blogger no me deja...vamos que parece que lo dejé escrito y luego no aparece...en fin...
    Oxford en Otoño me gusta más que en cualquier otra época.
    Un besin!!

    ResponderEliminar
  11. QUe delicia de viaje. La imagen del chico leyéndole a su chica es tan poética. Me encantaría visitar algún día Blackwell's. En definitiva tomo nota de Oxford como destino de algún año
    Besos
    Emma

    ResponderEliminar
  12. Queda pendiente una visita a Oxford, y espero hacerlo con tiempo para disfrutar tranquilamente.

    Petó

    ResponderEliminar
  13. Qué maravilla cómo se conservan los lugares a través del tiempo! Me gustaría conocer la ciudad donde vivió Tolkien y visitar su tumba, debe ser un lugar de culto para sus millones de admiradores.
    Besos.

    ResponderEliminar
  14. Emma, eran un par de universitarios, pero me gustó mucho ver esa imagen...Y pasear por Oxford es una delicia.
    Un beso

    Susana, ya me dirás, pero a pesar de ir con tiempo, es un lugar que siempre sabe a poco.
    Besos!!

    Luciana, ya sabía yo que te gustaría...y algún día tú misma podrás ir y mirar todo lo que te rodea. Curiosamente la tumba de Tolkien estaba sin nadie...vamos, que había poca gente en el cementerio y sí acaso, alguna persona limpiando la tumba de sus familiares...pero poco más. También hice foto a la tumba del hijo mayor de Tolkien que murió hace pocos años.
    Un abrazo grande!!!

    ResponderEliminar
  15. Madre mía, María, qué visita más bonita hiciste a Oxford. Cuanto más leo tu blog, más sitios y cosas apunto en mi libretita de mi deseado viaje, ¿cómo no voy a pasear Oxford después de leerte?
    Gracias por acercarme un poquito más mi isla soñada.
    Por cierto, ¿cómo se llama ese libro? Debe de ser una maravilla.
    Un besazo guapa.

    ResponderEliminar
  16. Ya estoy aquí, en cuanto he visto en mi blog que ya habías vuelto, no he podido evitar hacerte una visita para ver como te había ido.

    Por cierto ya he solucionado el bloqueo de tus comentarios, le he echado la bronca al ordenador, eso no se puede hacer con los amigos. ;-)

    Y que me encuentro aquí, Tolkien... Oxford... paseos llenos de tranquilidad y unas fotos que me hacen estar un poco más cerca de ese lugar que tantas ganas tengo de visitar y después de leerte más.

    Besos.

    Ana

    ResponderEliminar
  17. Hola MAría, no puedo evitarlo, cada vez que veo tu blog me muero de envidia, pero de la sana eh. Qué bonitos lugares!!
    Yo nunca he leído a Tolkien ni he visto la peli, pero tengo que empezar de una vez!!
    Saludos!! :p

    ResponderEliminar
  18. Matilda, Oxford te espera, para cuando se pueda...no hay prisa...Yo también saco mi libretita para leer tu blog...y también "viajo" a esos libros y lecturas que nos propones. El libro se llama Tolkien's Oxford y es de Robert Blackman. Aquí te dejo un enlace para que veas una foto del libro: http://www.woodslane.com.au/woodslane/searchresults.asp?ISBN=0752447297
    Vienen fotos antiguas de Oxford, y casí que ese fue el mayor motivo para adquirirlo.
    Un besin!!

    Gracias Avenarte...lo cierto es que no sólo me pasa con tu blog, sino con varios que utilizan el mismo formato para dejar comentarios...¡¡a ver sí lo arreglo.!! Me gusta mucho pasearme por vuestro blog y leeros.
    Un abrazo grande!! Y como digo a Matilda, Oxford os espera!!

    Pilar...como siempre libro mejor que película, pero el tema no siempre es de todos los gustos...sí te atrae el mundo de la mítica, de la ficción,...puede que te guste...
    Y Oxford, sí...independientemente de quienes han paseado por sus calles, es precioso...Tiene algo especial. Lo reconozco en cuanto lo veo en una película...y me quedaría a vivir allí una temporada. Cerca del Oxford universitario y con bici.
    Un besin!!

    ResponderEliminar
  19. Hola María:

    Me ha encantado tu entrada, sobre todo el detalle del chico leyéndole un cuento a su chica en la chimenea, es una escena encantadora.
    Tuve la suerte de conocer Oxford un frío y atípico día de primavera en el que empezaron a caer grandes copos de nieve. Una postal preciosa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar