Fresas en Otoño y lecturas


Nada permanece...todo cambia. Desde luego que esta frase puede definir lo que está siendo este año. ¿Qué es lo que permanece realmente? Sería una gran pregunta. Yo tengo claro que lo que permanece es lo que damos...tanto en tiempo, como en el amor que regalamos a todo y a tod@s los que nos rodean...solo eso...lo que hemos dado, a la tierra, al mundo, a las personas...




Vivimos un tiempo incierto, y en constante transformación...antes quizá no éramos conscientes de ello, pero ahora se hace muy evidente.


Tengo fresas en Otoño. Para mí fue un descubrimiento el pasado año, pero este lo estoy disfrutando. Lo interesante es que Baloo también, así que cuando llegamos para recogerlas, nos encontramos con pocas. No es que tampoco haya muchas...es una maceta, pero las que nos da tienen un sabor maravilloso. 

Durante este tiempo incierto, he estado pasando un Otoño de lo más variado. Decididamente nada puede darse por sentado. Ni lo que crees que es para siempre. Este Septiembre vi crecer las calabazas de mi padre y ahora ya las tengo en casa, también vi cambiar las hojas de los árboles, el granado nos dio ese fruto que solo han disfrutado los pájaros, porque se abrieron demasiado pronto,...pero he tenido la suerte de ver cómo ellos lo disfrutaban. También hemos recibido la visita de amigos que viven en otros continentes (con precaución, claro). Y nos hablaban de cómo vivieron allá el confinamiento, de las reflexiones que este tiempo atrae, abriendo nuevas perspectivas y horizontes...Para algunos está siendo un antes y un después, para otros, es simplemente un tiempo más de la vida...

Han venido, también, otras  personas que viven más cerquita, pero a las que no aguantábamos más sin vernos,...y otras estamos esperando aún poder coincidir en horarios, confinamientos, tiempos...

He pasado mi primer cumpleaños sin la persona más importante de aquél y de más momentos de la vida, mi madre. Fue extraño, porque intenté que fuera natural y al mismo tiempo quería lanzar esperanza, agradecida a la Vida por haberme regalado una persona tan maravillosa y original a la que pude y puedo llamar madre. De todos modos, fue raro, y hasta días después no fue a mejor... porque ya pasó ese instante, en el que echas tanto de menos a A.lguien que parece que no puedes respirar.

Y mientras,.. trabajo (gracias a Dios y que no falte), vacaciones raras, bajas por esperar resultados todos ellos positivos...
Por lo que me he rodeado de libros, de esos que miras y crees que se tienen que ir contigo. Y observas al librero tras la mampara de metacrilato y le preguntas qué le parece y ves que él no sabe qué decirte mientras mira las más de quinientas páginas que contiene. Asustado, quizá, por si no salía satisfecha, porque la palabra Inglaterra impresa, podría nublar mi juicio a la hora de elegirlo como lectura de Otoño vacacional. Pues sí...ahí estaba yo, en casa con un libro grande y un título maravilloso "El corazón de Inglaterra"


Echaba de menos no pisar sus calles...ya que habitualmente sobre esa época solíamos visitarla aunque fueran un par de días...incluso a veces, uno solo. (Ahora parece increíble, ¿verdad?...antes podíamos coger un avión en un día y regresar ese mismo por la noche, ahora...no...o no es tan fácil). He de decir, que miramos vuelos...y había tan pocos, y las noticias tan interesantes sobre el virus, nos hizo ser precavidos y pensar prudentemente. 



Y hablando del libro "El corazón de Inglaterra" de Jonathan Coe,...desde la contraportada ya sabes de lo que va a tratar; del Brexit. Hace una evolución desde el 2010 hasta hace dos años, contando la transformación de Inglaterra, o lo que ya estaba gestandose desde antes. Parece premonitorio con algunos acontecimientos. Es como una novela ensayo, donde los personajes, parecen muy reales al vivir momentos que realmente han sucedido. La pluma de Jonathan Coe te hace viajar a las Midlands y al Londres urbanita de forma constante. También Marsella y algún que otro rincón del mundo está entre sus páginas. 
Sentí junto a los personajes una evolución similar, ya que nuestros viajes a la Inglaterra profunda se dieron en tiempos similares...fuimos a Birmingham, a la zona de los lagos (Lake District), a York, a Oxford, ...ha sido sensacional visitar cada rincón... y las mismas calles que en ocasiones describía Coe. 

La historia del Brexit también guarda  los maravillosos acontecimientos y reflexiones de los personajes. Vas enlazando tiempos, momentos que transcurrieron y dando explicaciones a algunos de los hechos presentes...al menos en hipótesis. El libro puede resultar en ocasiones denso, pero se suple con dosis de humor. Y también con dejarle un poco en la mesita y aprovechar para ver otras alternativas literarias. No obstante, terminé el libro y me encantó. Siendo tan largo, disfruté mucho de algunos fragmentos y de otros no tanto. Sintiendo que al propio escritor se el iba de las manos...uno de los personajes, me recordaba mucho a él. Era como si hubiese un alterego en el propio personaje que siguiera caminos que quizá el escritor estaba o está dispuesto a seguir. No hay mucha intriga en el libro, salvo los pensamientos y reflexiones de los personajes, su evolución, su transición por el mundo de las ideas, pensar si la política sigue rumbos ideológicos o realmente son empresas con nombre quienes están detrás...dándoles igual los cotidianos ciudadanos y el futuro?...En fin...es muy actual, y desde luego mereció la pena.
Ya hablé con el librero tras la mampara diciéndole que merece la pena ser leído.

A parte de este libro he leído otros...como una novela gráfica que lleva por título "Bordados", o poesía de Charlotte Brontë,...un poco de todo...

El libro de Bordados, merecería una entrada para él solito, pero viendo lo mucho que escribo por aquí, me atrevería a decir que no voy a jugármela. Con Bordados viajas a la cocina, o casa, situada en Irán. Y en ella te quedas a tomar el té en vaso, después de comer, con unas cuantas mujeres de distintas edades que relatan sus experiencias maritales, y de pareja. Mientras las risas, los consuelos, las ilusiones se entremezclan y dan paso a un tejido de historias maravilloso. 

Me recordó a esas tertulias después de comer con mis tías y primas, aunque cierto es, que no se centraban tanto en la relación o ausencia con los hombres. También hablaban de ellas mismas...de sus sueños, anhelos, proyectos, éxitos...viajes...en fin...lo que viene a ser una vida, enriquecida de experiencias de todo tipo. Me gusta el nombre que ha elegido Marjani Satrapi para esos episodios de la vida: BORDADOS. Echo de menos esas tertulias. Ya no son tan habituales, y no solo por el COVID, sino porque la casa en la que nos reuníamos todas en verano y Navidad, ya no suele ser habitada, y además, las familias crecen y mis tías ya son abuelas...y coincidir todas suele ser para eventos muy concretos,... Una lástima, porque era como un lugar donde los sueños se tejían a fuego lento. 

La vida sigue, verdad, y seguro que estáis tras este cristal del ordenador, viviendo momentos únicos. Confío en que estéis bien, disfrutando de este Otoño diferente. Soñando con nuevos proyectos y dejando germinar en vuestro interior aquellas posibles aventuras que quizá se dejan de lado porque "no tenemos tiempo". 



Me gusta tanto este tiempo, es como una primavera aletargada. De hecho hoy he visto en flor una rama de prunus...imaginad...es como si el Otoño, nos recordara que aunque las hojas se caigan, vivirán de un modo interior durante un tiempo. Se despide lo externo para dar paso a la vida que no vemos. Imagino el mundo que habrá en la tierra, como se comunicarán los árboles unos con otros. El roble que de momento me sigue acompañando, está ya con las hojas ocres y algunas forman parte de la caseta de Baloo, otras, se quedan en la puerta de casa, o incluso las recojo para que estén dentro de algún libro que esté leyendo...

Qué disfrutéis mucho de esta época que parece un eterno atardecer... 

*TODAS LAS FOTOS ESTÁN HECHAS POR MÍ.

Comentarios

  1. Un placer leerte, como siempre, y más en esta época nostálgica por el otoño y las restricciones del Covid. Me han gustado tanto los dos libros que nos traes que me los llevo anotados.
    ¡Un beso enorme!

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  2. Me ha encantado leerte. Qué bonitos encuentros. Que esa vida oculta de la "primavera" otoñal siga fluyendo para dar luz y colores reconfortantes y de esperanza. Un fuerte abrazo.

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  3. Hola María, yo también espero que estés bien tras esta pantalla de ordenador. Esos positivos de los que hablas, espero ya sean negativos, más que nada, para continuar saboreando fresas y catando calabazas. Lo de tu madre, te entiendo bien. En mi caso, ha sido mi padre. ¿Puede doler más ahora, tres meses después?
    La vida continúa, como puede, en efecto. Todo es raro. Todo se vive con miedo y gafas de metacrilato.
    Pero confío en que todo pase, y volvamos, no a lo que teníamos. Sino a lo que queremos. Besos .D

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  4. Hola María, un gusto leerte.
    Seguimos por aquí, saboreando el otoño que también se hace palpable en una ciudad como la de Madrid. Y resulta que el otoño en la ciudad es extraordinariamente hermoso y bello.
    Y qué de deliciosos frutos nos trae esta época, nada más didáctico como observar los ciclos de la Naturaleza.
    Mil besos

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  5. Hola maria un placer leerte y seguiré haciéndolo gracias un saludo desde Ginebra

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  6. Un saludo otoñal, apreciada María.
    Que todo vaya bien.
    Abrazos.

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