El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



martes, 3 de mayo de 2016

Un día como hoy, hace ocho años...

Hace ocho años que comencé a escribir por aquí. Aún me parece mentira que hayan pasado ya ocho años. Estaba sentada en un escritorio distinto, en una casa diferente, en la que guardo muy bellos recuerdos...El ordenador también era distinto. Un primer portátil que llevaba a todos los rincones de la casa, donde podía enchufarlo, porque dejó de ser portátil, casi al momento de adquirirlo.
Empecé por el simple hecho de querer escribir, y trasladar aquello que se me pasaba por la cabeza,... a veces eran los pensamientos, en otras ocasiones las lecturas, reflexiones, ideas,...tal vez...algo de agua hirviendo y mucho té... Era bonito eso de ser una "desconocida" que escribe, aunque lo hiciera torpemente y sin tener muy claro el objetivo de por qué escribir...

Los años pasan, y mi escritorio ahora es otro. Alejado de aquél primero, y en un entorno más salvaje. Lejos de la ciudad, y con vistas al atardecer. Ambos han sido importantes, y de por medio, hubo otros...distintos, y que también amé en su día.

¿Qué lugar elegimos para escribir? ¿Para dejar que nuestras impresiones, se queden grabadas? ¿Qué espacio escogemos para dejar vagar la imaginación...lo que no vemos pero si sentimos? Ahora, en ocasiones, sin tinta, y con teclas...Otras veces, no pudiendo resistir a la tentación de coger una pluma, un boli bic, un stabilo 88, o el placer de sentir un lápiz de madera entre las manos...y dejar que se escurra la tinta/mina por entre las hojas de papel...
Elegir donde escribir, ...en ocasiones puede ser al lado de una chimenea, o en un rincón exterior, que te invite a meditar a sentir que lo que ves  y respiras...que forma parte también de lo que escribes...aunque no hables de ello.

Siempre llevo un cuaderno conmigo, porque nunca sabes cuando vendrá ese arrebato en el que necesitas escribir,...rodear las letras, acariciar un papel...en fin...en definitiva, hacer del momento presente un carpe diem en toda regla.

Hay momentos para todo, también existen esos otros instantes en los que prefieres despojarte de todo lo que tienes, o llevas contigo, y respirar profundamente lo que te rodea. Sin pensar en definirlo o escribirlo,...es el simple hecho de estar ahí...de palpitar con el mundo...de sentirte viva, vivo...y formar parte también de ese todo que nos rodea.

Más tarde...puede que llegues a casa, y pongas agua a hervir, abras la caja de té negro y eches un poco en la tetera. Después de escuchar el agua burbujeante del hervidor, lo pares...y derrames el agua en la tetera que ya tienes preparada. El silencio y el ruido del agua caer en la tetera de porcelana...es uno de los placeres más pequeños de este mundo, pero que te hacen sonreír por dentro. Llenas la tetera...y luego esperas esos maravillosos cuatro minutos que necesita, para oscurecer el agua...pasado ese tiempo, quitas la bolsa de té...la dejas humeante sobre un pequeño plato...hueles el té...y lo dejas un rato más, reposando...cogiendo aroma...un instante más tarde, estás vertiendo el té sobre la taza que más te gusta...saborearlo...saber que el cielo existe...y ya estas preparada para escribir, para dejar que los pensamientos sobrevuelen  por encima de tus necesidades cotidianas...
Como dice Karen Blixen en la voz de Meryl Streep, el viajero de relatos no necesita nada...ni agua, ni equipaje,...pero en mi caso, necesito al menos de una taza de té humeante para empezar...y quizá de una gorra.

Aquí han viajado muchas historias,...algunas sobre libros, cine, viajes,...otras sobre quienes escriben, dibujan,...y todas ellas impregnadas de algo personal, de lo que reflexiono...vivo...siento. Sin hablar explícitamente de nada en concreto...siendo una viajera del tiempo que se entretiene en los detalles del mundo, y que quisiera extraer todo el jugo a la vida, del que hablaba Thoreau.
Buenos viajes, queridos amigos y amigas, y gracias por acompañarme muchos desde el inicio, tantos años... y quienes lo hacéis en el silencio, muchas gracias...sé que existís y que estáis por aquí.

jueves, 21 de abril de 2016

Charlotte Brontë por las calles de Cervantes

Hoy muchas personas de quienes escribimos por estos lares, seguramente, tengamos preparado un pensamiento para una mujer increíble, que nos dejó un legado bibliográfico maravilloso. Que quiso habitar y dejar huella en nuestro presente...y convivir con nuestro día a día...

He de decir que apenas la conozco, pero un día como el de hoy...un día de entre lluvias, de claros y nubes, me la encontré o me encontró ella a mí...Leí a Jane Eyre, y me enamoré del personaje, de su gran habilidad para recrearse en espacios sombríos...hacerlos parecer tranquilos,...y salir fortalecida de situaciones violentas. De sus pensamientos críticos y libres,... tanto era así, que cuando sacaba la nariz del libro, me sorprendía mirando a mi alrededor, molesta, de que quienes me rodeaban no estuviesen vestidos apropiadamente, o buscando unas mangas similares a las que llevaría la protagonista del libro...Aunque a veces, la imaginación hace de las suyas...y sin duda, vislumbraba a algunas  personas de mi alrededor con atuendos victorianos, como viviendo fuera del libro y guiñándome un ojo...con gestos en sus rostros que me hacían sospechar, si no estaban viendo  lo mismo que yo, a través del libro...

Un día como los de hoy, puedo verla paseando con sus atuendos, con sus vestidos y mangas ensanchadas, con sus capas...y cruzarse de pronto con Cerbantes (un Cerbantes que escribía su nombre con "b"). En estos días, Charlotte sale a la calle con sus libros, que están en todas las librerías de la ciudad...y a veces, está cerca del Quijote...muy cerca...en la librería que suelo visitar, les separan dos estantes. Estos días en que se celebra el día del libro y el cuatrocientos aniversario de la muerte de Cervantes y Shakespeare (de este último, no fue exactamente el mismo día...ya que se regían por otro calendario).

Jane Eyre es un libro que leí y me gustó que fuera mi compañero de viaje durante varios momentos de mi vida. En los inicios de nuevas experiencias vitales. La descubrí estando ya en la Universidad...en ese primer año que todo te parece tan diferente, y que te sientes tan distinta...Ese año, me acompañó una Charlotte Brontë que solo conocía de oídas, y a quien imaginaba muy similar a la protagonista del libro que leía.

Me quedé con Charlotte, mirándola como si su personaje fuese más de sí misma, de lo que quizá hubiese imaginado al principio. Mezclando fantasía, sueños, y realidad,...en un rincón del mundo similar al que pudieran haber sido los suyos...
Charlotte, es una mujer de una época compleja, que estaba cerrada a pensamientos libres, y que poco podía ofrecer al sexo femenino. Ella no estaba dispuesta a perecer sin haber dejado huella en este mundo, a través de su pluma. Aunque al principio, durante mucho tiempo, tuviese que rehusar a utilizar su propio nombre y permitir que fuera a través de un pseudónimo masculino, Currer Bell, quien pusiera la firma en sus hojas ya escritas. Sus hermanas recurrieron a utilizar nombres de hombres, salvando las primeras iniciales de nombre y apellido, las cuales les pertenecían.

Cuando estuve en Haworth,
tengo más fotos, algo desperdigadas...
Fui a los páramos, estuve en la que fue la casa del rector, su padre, y las vistas que tenía al Cementerio, con los árboles, algunos de ellos, que las sobrevivieron. Veo la Iglesia donde está enterrada, y miro alrededor, de un lugar que se ha convertido en lugar de peregrinaje para visitarla...Virginia Woolf también la visitó, en uno de sus viajes a Yorkshire. Y aunque lo leí posterior a mi visita a Haworth, es curioso, porque ambas pensáramos en lo mismo. Mi sensación fue la de comprender aún más algunos libros que escribieron. El paisaje, en días grises, es desolador...como si estuviera carente de esperanza...Y el viento sopla por doquier de una forma que jamás había sentido. Los páramos pueden llevarte lejos,...más lejos de donde están pisando tus pies.

En tren...Yorkshire
Su viaje a Bruselas, me parece maravilloso, aunque dicen que allí fue donde sufrió por amor...un amor complicado, ya que se trataba de un hombre casado. Suelo ir a menudo allí, y cuando paseo, por la que pudo ser su calle, hoy en día completamente diferente, pienso en ella...en sus recorridos diarios,...y la veo feliz, diferente, renovada...allí escribió o se inspiró en su novela, El Profesor.  Aunque dicen lo mismo de Villette, una de las obras que más ganas tengo de leer...

Ahora, cuando paseo por las calles de mi ciudad, engalanada para recibir al Premiado Cervantes,...me pregunto qué habría sido de Charlotte hoy en día...La imagino con banqueros y el pelo corto, con mochila y muy concienciada con las problemáticas sociales...La veo despojada de todo encorsetamiento victoriano, con algunas ideas, quizá aún pertenecientes a los lazos que atan las tradiciones...pero libre...tal vez, espiritual o en búsqueda...con ganas de comerse el mundo a través de sus palabras. Leyendo al Quijote que no sé si llegó ha leerlo...
Quizá mirando a lo lejos, puedo vislumbrar a un Cervantes con capa, que le da la mano a Charlotte, para dar un paseo y sentarse tal vez, a tomar un vino, y brindar ambos por lo que han generado sus obras en los siglos venideros.

Pensar en Jane Eyre, en Charlotte, me lleva a pensar en Cristina, para mí una de las grande expertas en su figura y obra. A quién echo mucho de menos en el blog, pero a la que imagino devorando libros, e investigando sobre Charlotte y su obra...y todo lo relacionado con ella.

A veces escribo muy rápido y dejo un montón de errores en las entradas que escribo. Cuando puedo, aunque sea cuando no debo, shhh, me meto en el ordenador y trato de mejorarlo. No puedo hacerlo con todas las entradas, pero la anterior...tenía faltas de ortografía muy graves. Pido disculpas,...espero que se repita lo menos posible, para facilitar entendimiento de lo que quiero decir. 
Aunque no dudo que las almas afines, me comprenden.

Escribir en el blog, me gusta muchísimo...pero no sé si os pasa a vosotras/os...Se le tiene que dedicar tiempo...y es también bonito dedicárselo, sin embargo, no siempre se dispone de esos instantes de tranquilidad para elaborar una entrada como corresponde...tampoco se tiene tiempo de investigar, como me gustaría,lo que se escribe,... y además pasar por los rincones maravillosos que tenéis. Por eso me reparto, aunque soy muy anárquica, entre los días que puedo escribir...Pero trato de leeros a escondidas,... La próxima es para vosotr@s en vuestros espacios...

viernes, 15 de abril de 2016

Abril y Helene Hanff

Un día como hoy, hace ya muchas lunas...nació nuestra querida amiga Helene Hanff. Hoy habría cumplido cien años. Para celebrarlo, he cogido a 84 Charing Cross Road de la librería, y lo he "desenterrado"...mis ojos se ha dirigido a los pasajes que más me gustan... He olido sus hojas, como habría hecho ella con otros libros que no fueron escritos por su pluma...he mirado si tenía notas en los márgenes, o si había subrayado alguna palabra...o hacia alguna referencia los libros que ella citaba y que había "heredado" de Q. Muchas veces me pregunté por Q...¿quién diablos era? ¿Se trataba de un escritor de éxito? ¿un antiguo profesor? ¿el genio de James Bond?...Q tenía vida propia, era más que una letra del abecedario. Para Helene Hanff, era una especie de profesor a distancia, con quien había ido aprendiendo.
Era la persona que la había guiado en la vida literaría...Sir Arthur Quiller Couch. Hay un libro de Helene Hanff, dedicado a todos los libros que ella leyó Q's Legacy. Ahí podemos encontrar mucho más...Aún lo estoy esperando...sé que algún día caerá.

Ella aprendía de forma autodidacta, a través de la lectura,...de vivir acontecimientos pequeños y hacerlos grandes en su vida, de sus guiones corregidos... Desde niña tuvo una educación diferente. Su padre, a pesar de no tener dinero, la llevaba al teatro, cuando el resto de niños y niñas de su entorno, no podían ir. Él tenía contactos y podían ver obras teatrales importantes,... un poco a escondidas. Me la imagino de pequeña en cuclillas y sin una copa de martini, ni un cigarrillo que llevarse a la boca...quizá unas chuches,...y tal vez abrazando el programa de taquilla con la esperanza de volver...sintiendo que lo guardaría como un gran tesoro.

Abril fue el mes que la vio nacer y la vio morir. Fue en un mes como Abril, en el día de su cumpleaños, cuando le llegó un libro de la librería que amaba en Londres. Un lugar en el mundo que a pesar de los muchos kilómetros que los distanciaban, ella admiraba y amaba... un lugar en el que hoy en día, desgraciadamente, hay un Mc Donalds...y en el que también está su placa...
Gracias a ella, a esa librería,...podía adquirir todas las palabras que su curiosidad necesitaba alimentar.
La imagino paseando por Central Park, con un libro pequeño en su bolsillo y al que se agarra de cuando en cuando...
Va en contra de mis principios comprar un libro sin haberlo leído antes: es como comprar un vestido sin habérmelo probado. 
Helene tenía sus preferencias a la hora de elegir libro y...todo esto lo sabemos por Charing Cross Road. Le sigue otro libro, The Duches of Bloomsbury Street...muy recomendable, aunque aún no esté traducido...se lee muy bien. Suele estar al final de 84 Charing Cross Road y cuenta su primera incursión en su amada Londres.

Mirando las estanterías...me detengo en uno de los muchas de las versiones de 84 Charing Crooss Road. De algún modo lo colecciono. Tengo una versión en noruego y otra en francés. Creo que aprendería el idioma de tener que vérmelas con libros tan maravillosos como este. Sin embargo hay una edición muy especial que tiene la introducción de Anne Bancroft,...está escrito en 1991, y habla del libro como si de un encuentro de amor se tratase. Se lo encontró en el mar...a través de una persona que pensó que le gustaría leer ese libro. Después fue su marido, como regalo de aniversario, quién le regaló hacer la película. (Sé que esto ya lo escribí en otro rincón...pero a veces, repetirse no viene mal...)

Esta es la versión/formato que
mas me gusta.
Hoy dedicaré parte del día a leer Charing Cross Road, me tomaré un té a su salud, aunque sea trabajando...y pensaré en lo mucho que el mundo la echa de menos. ¿Será que a veces el mundo se vuelve más gris cuando se nos marchan personas que parecen "imprescindibles"? Pero no...ella vive intensamente...ella está aquí, está a mi alrededor, en las estanterías llenas de libros...está junto a otras grandes escritoras,...cerca de su amiga Jane Austen. Le gustó mucho leer Orgullo y Prejuicio, más de lo que imaginaba al principio. Está no muy lejos de su adorado Henry Newman...con su idea de una universidad...(libro que compré pensando en ella, y que prometo leer algún día).

Sin duda, la invitaré un día a tomar el té...a ella la tendré otra bebida que le atraiga más...
Dejo un poema de Yeats, que a mí me ha gustado mucho siempre...y que no solo he escuchado con la voz de Anthony Hopkins,...

Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
Recamadas con luz dorada y plateada,
Las telas azules y las tenues y las oscuras
De la noche y la luz y la media luz,
Extendería las telas bajo tus pies:
Pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
He extendido mis sueños bajo tus pies;
Pisa suavemente, pues pisas mis sueños.
Yeats.

Felicidades Helene...allá donde estés...
Estos días estaré fuera...pero a la vuelta contestaré a los comentarios que tengo pendiente y me pasearé por vuestros blogs.


lunes, 28 de marzo de 2016

Virginia Woolf, Kew Gardens y otros cuentos.

En días como hoy, suelo darme un paseo con ella...la suelo esperar en casa para desayunar, y después la acompaño a un paseo que nunca debió de hacer en solitario,...hace muchas lunas. Ella se siente perdida en un mundo que ni los personajes de Dickens podrían describir. La perdida interior subyace y perdura, y ese sentimiento autodestructivo puede llegar a aniquilarte lentamente. Ella ya hacia tiempo que se había marchado,...vivía por momentos en el lugar actual. Ahora se encuentra liberada de todos aquellos tormentos. Pero en días como hoy, en mañanas como las de hoy...solemos quedar y tomar té juntas.

Foto mía, de un desayuno...muy similar
al de hoy.
He prepardado las tazas y la tetera ya contiene té negro, fuerte, para despertarnos de muchos sueños atrasados, de muchas noches de imaginación vespertina, que terminaba siendo diurnas. He colocado las tazas en la mesa de la cocina, junto a la tetera. El día amenaza lluvia en cualquier momento. Llaman a la puerta, ella ya ha atravesado el jardín y se ha detenido a oler el jacinto que este año ha florecido como sorpresa. Lleva el paraguas cerrado en la mano. La animo a pasar y traslado el té al salón, junto a la chimenea.

Narcisos de mi jardín.
Foto de servidora.
La muestro los narcisos que planté en otoño y que están atrás...mirándonos erguidos, desde la lejanía. Son de un amarillo tan vivo, que resaltan en todo el jardín. Ella los mira con detenimiento y pensativa murmura sobre el significado de los mismos...los "nuevos inicios"... Observa el resto de árboles, algunos ya en flor y otros intentando sacar alguna hoja. Me habla de su relato, sobre jardines, Kew Gardens. Solo que ella cuando habla de este relato, se refiere al verano, pero dado nuestro clima, podemos rescatarlo para la primavera.

Kew Gardens, imagen extraída de internet.


Es el rato que pasas en un jardín, en un parque en el que estas sola y acompañada...A veces por desconocidos, que pueden convertirse en fantasmas...En las personas que fueron o en las que serán. También surgen los recuerdos, los besos que se han dado, esos besos sinceros de una abuelita a su nieta o de un amor por descubrir entre dos enamorados.
Virginia murmura...Tesalia...así se llamaba al cielo desde antiguo. Mi preocupación pasa a ser el té, y lo frío que puede estar cuando volvamos, de manera que regreso y pongo una vela bajo la tetera. Es una forma de mantenerlo caliente...Ella mira como voy sirviendo el té, y se detiene a mirar de nuevo el jardín y lo que lo rodea.

De la película The Hours...
Entramos en la casa, y de pronto se convirtió en la casa encantada de su relato...ese que escribió, durante la Primera Guerra Mundial, como Kew Gardens. Virginia me mira, sospechando que pienso en sus relatos. Virginia, me confiesa que a Leonard le gustaba más que a ella. Es curioso como se depende de los elogios cuando se escribe - Puedes leerlo en mi diario, en el día 12 de Mayo de 1919. Sin dudarlo recurro a ellos de cuando en cuando. Me transportan a ese Londres que de cuando en cuando disfruto, y a sus alrededores. En ese momento ella estaba escribiendo Noche y Día. Miramos por la ventana y observamos que el viento está trayendo algunas gotas de lluvia.

Es delicioso tener a Virginia Woolf en casa, en las estanterías, como esa mancha en la pared que ella describe en uno de sus relatos...esa que fue escogida para publicarse, junto a otro relato corto de Leornad..."Tres judíos". Mis paredes están llenas de sus "manchas" tipográficas, de lo que sus palabras crean en mi imaginación, y de la tristeza y alegría que da cada breve encuentro.

Virginia no puede quedarse mucho tiempo ya y el té está llegando también a su fin. Se ha tomado las tostadas con mantequilla irlandesa y mermeladas de varios tipos...dejé la mesa con varias opciones a elegir, entre ellas, "lemond curd". Nos levantamos, ella coge su paraguas, el bastón lo dejó olvidado en un árbol...junto a un río...el río que la llevó lejos del mundo que conocemos. Me mira, y me dice que está tranquila, que ya no tiene el frío que antes la envolvía...que ahora pasea como una desconocida más por los jardines de Kew...

Foto de los alrededores de donde vivo.
Realizada por servidora.
Nuestra despedida, fue un "hasta luego". Sé que la volveré a ver y a visitar y que ambas disfrutaremos de un paseo por otros jardines...los de Kew están algo lejos para mí en estos momentos. Aunque no descarto que algún día,  como desconocidas o fantasmas, nos veamos en Kew Gardens, mirando al horizonte, o deteniéndonos en la fragancia y color de alguna flor.

Este libro, está editado nuevamente por nórdica, pero este relato ya me acompañaba desde hace tiempo en otros libros. Las ilustraciones de Elena Ferrándiz son maravillosas, y acompañan al libro de una forma especial.  
Con paz, y poco a poco os iré escribiendo. Echo mucho de menos leer y pasear por aquí. Es como la ventana a otros jardines, a otras palabras y voces...Y sé que Virignia Woolf, acompaña muchas otras vidas, y se detiene a escuchar el sonido de los pájaros...y os visita en vuestros jardines. Habrá que dejarla entrar, verdad? Antes de que se nos enfríe el té/café...
Con la música de Philip Boss. "The Hours"


martes, 8 de marzo de 2016

Momentos de una mujer,...¿o de un hombre?

Me pregunto...a quién no le gusta disfrutar de un buen desayuno. Me encanta desayunar...sola y acompañada. Es uno de los momentos del día que más disfruto. Quizá cuando lo hago en casa o fuera, lo vivo más intensamente. Eso de ir a una cafetería, y pedir un agua hirviendo con la bolsa de poleo menta fuera, con leche aparte...sacar mi cajita donde llevo buen té del que me despierta y además ir acompañada de tostadas de pan con mantequilla y mermelada...mmm...
Tal vez me acompañe de alguna noticia de algún periódico, o me dedique a sacar el libro que tengo entre manos...o tal vez, disfrute de la buena compañía de una amiga o amigo, y conversemos de lo que nos rodea...

Puede que en esa conversación gire, en un día como hoy, en torno a preguntas tales como; qué viaje tenemos pensado hacer, o qué libro estamos degustando...o qué pensamos del panorama político, o filosofemos de la vida...y también puede que me pregunte...¿por qué pensamos que hemos conseguido la igualdad?  Y en esas conversaciones de desayuno, puede que viaje en el tiempo... y me vaya con aquéllas mujeres a las que les debemos tanto...que nos han inspirado. Mujeres a quienes les doy la mano...y compartiría mi té...A quienes les preguntaría si creen que ya está todo conseguido. Quizá en ese desayuno, sacaría los catálogos de Navidad...esos en los que les dan a elegir a los niños  y a las niñas sus juguetes. Y me preguntaría si el rosa es obligatorio, si una chica no puede correr o un chico no puede cuidar muñecos, y aprender a darles de comer y llevarles en el carro de bebé.

Imaginando que ellas están disfrutando de ese rico desayuno, supongo que lo primero que pensarían, es que hemos conseguido mucho más de lo que ellas han disfrutado,... y también hemos perdido,  otras cosas en el camino...que quizá no somos tan independientes, ni elegimos realmente lo que queremos hacer en la vida. En ocasiones, no por falta de oportunidades...

Que seguimos sujetas y sujetos a estereotipos, y que no podemos: trabajar+llevar una casa+cuidar menores sin estar cansadas+divertirnos+cocinar dietas equilibradas y sin conservantes+etc. En fin...creo que esto les llamaría mucho la atención.

Al mismo tiempo, ellas, a las que miraría de reojo...estarían orgullosas de los muchos logros que hombres y mujeres hemos conseguido juntos. Queda aún camino, pero nada que no pueda estar alojado en la esperanza de crear un mundo mejor y más igualitario.

Me gustan las Chicas Gilmore porque no pueden hacerlo todo...la madre, es divertida porque no está amargada, pensando en lo que va hacer de comer, además de ir a trabajar a un lugar muy alejado de su vivienda (ella puede ir en bici, si quiere)...Creo que sabe relajarse, porque no se siente culpable del tipo de alimentación que le ofrece a su hija. Tampoco piensa en limpiar todo el día, ni en hacer un millón de cosas desagradables que no nos gusta hacer: como recoger y muchos etc con lo que no acabaría la lista. Todo eso lo hace, pero de cuando en cuando...bueno,...ya sé que es una serie,  y que no es real, pero la he vuelto a ver, durante los últimos meses, y sin duda he rescatado otros detalles que antes me pasaron desapercibidas.


¿Será que este folleto
tenga algo de actual?
Cuando hablo sobre igualdad, inmediatamente se me va lamente en  el voto/sufragio de la mujer, en lo conseguido a través de él...ya que no solo es votar,...es elegir. Pero...también me pregunto hoy en día...¿Cómo es que aún no ocupamos los mismos puestos de trabajo que los hombres, cuando está comprobado que podemos desempeñar las mismas categorías profesionales?(y no me hagáis poner ejemplos, a la vista están las ausencias)  ¿Qué es lo que nos ha impedido disfrutar de un determinado empleo, o por qué nos hacen preguntas sobre maternidad, cuando un hombre también es padre? ¿Por qué todavía las mujeres seguimos trabajando más en casa que los hombres cuando ambos trabajamos? ¿Por qué cuando salgo de una cafetería un hombre tiene derecho a violentarme con sus palabras y gestos, o a impedirme el paso y mirarme como si tuviera derecho a hacer lo que quiera?¿Por qué soy yo quien toma el refresco y no la cerveza? ¿Por qué soy quien conduce peor un coche...hay algún gen que me impida conducir bien...y por eso de "mujer tenías que ser"conduzco peor? Os aseguro que no tengo respuesta ante estas preguntas...ya que no se me ocurriría impedir el paso a un hombre cuando sale de una cafetería y mirarle como si estuviera por encima. Tampoco se me ocurre pensar que un hombre conduce mejor o peor que una mujer...eso dependerá de su destreza y psicomotricidad (y seguridad en sí mismo), tampoco sé por qué no soy yo quien bebe alcohol, o es él  quien  me invita cuando salgo fuera a cenar...en fin...
Me pregunto qué es lo que nos diferencia a las mujeres de los hombres... ¿Es que no tenemos los mismos instintos de supervivencia, las mismas necesidades de experimentar con nuestra propia existencia, las mismas ganas de correr, andar, saltar, reír, llorar, sentir.....? ¿no es evidente que tan solo nos quedamos con los distintos y obvios rasgos fisiológicos?
Me quedo corta en los "por qués"...quizá Chimamanda lo explicaría mejor en su libro "Todos deberíamos ser feministas", del que os hablaré pronto. 
Mientras,... deseo a todas y a todos, un feliz día de la mujer.

lunes, 29 de febrero de 2016

El libro de las camas de Sylvia Plath y más...

Hace un año le regalé a mi abuela, el libro de las camas...ella siempre se ha estado preguntando, ¿quién fue quien inventó las camas? ¿Sería hombre o mujer? ¿Cómo evolucionaron? Y es que a mi abuela, le encantan las camas. Cuando vi este libro las Navidades pasadas, no pude evitar regalárselo para su cumple...Las ilustraciones son de Quentin Blake y las palabras de Sylvia. En este libro, me encuentro con una Sylvia totalmente desconocida para mí...repleta de sentido del humor, de ganas de vivir y reír tanto, que parece que ama esa vida doméstica que pareció en un momento de su vida, ser destructiva para ella, aquí se encuentra con la belleza escondida en lo cotidiano.

De todas las camas que nombra el libro, me quedo con "la cama de bolsillo", esa que puedes sacar en cualquier instante. No soy de las que se quedan mucho tiempo en la cama...aunque fines de semana de frío, puede que no rechace estar metidita entre franela, olor a vip vaporus, y rodeada de libros que me reconforten...Este invierno, hubo algunos días de esos...días de cama. Lo mejor son los días "de cama" elegidos...no los forzados... en los que te sueles encontrar mal...La cama que se encuentra contigo en días "elegidos de internación" son los que luego te dan energía para otros días en los que apenas "catas" la cama.
La verdad es que pueden tener mil formas, y creo que son más divertidas  si hay niños y niñas, ya que se pueden convertir en cualquier cosa...incluso en camas que vuelan como las de la película de Angela Lansbury..."La Bruja Novata"...¿quién no ha querido que su cama se convierta en un vehículo móvil que te pueda transportar a cualquier rincón del mundo? Nos podemos encontrar con numerosas historias de cama, porque lo mejor del libro son esas camas que no aparecen, pero que se entrecruzan en tu imaginación, mientras lees...

Cuando se lo regalé a mi abuela, decidí que fuera un libro de "camas viajero" y que estuviera con ella donde fuera. No sé donde se quedó, porque le he perdido la pista, (mi abuela sigue viajando por las camas de la familia)...por ello mismo, un día estando en una cama "elefante", de esas con las que puedes ir a cualquier parte, pasé a la librería y adquirí otro ejemplar...


Mientras comía con el librero, hemos estado hablando de los libros y los clientes. Se podrían escribir muchos libros de anécdotas de las librerías...muchos más de los que aparecen...Me contaba que hay "ladrones de libros", aunque bien parece ser que se llaman "ladronas", y ante la pregunta ¿qué libros son los que suelen llevarse", hoy me ha dado una lista bastante interesante..."Una España de mierda", "El corredor del laberinto" un albúm de los mininos y otros libros infantiles que no me he quedado con el título. Si estuviera en su lugar pondría un cartel en la librería..."Libros robados del mes" y escribiría los nombres de los libros, no sé si con el autor,... tal vez con el título bastase...

Me reído mucho con estas y otras anécdotas. Es curioso como las personas no dejamos de hacer cosas sorprendentes. Incluso los libros que desaparecen, son los que menos me imaginaría...Tal vez, nadie se lleve la Iliada, de Homero, o un Oliver Twist, de Dickens, pero sí esos libros jóvenes y prometedores,...tal vez los que menos imaginas que podrían caber en una bolsa, o debajo de la ropa interior. Los libreros, ofrecen ese bálsamo al alma que siempre necesitamos para recobrar la cordura...o para perderla del todo,...depende del libro que escojamos.







Hace poco me hablaron de un libro de barco de vapor muy interesante, "Mi padre quiere casarse con mi madre". A veces hay libros infantiles o juveniles, que te llevan a disfrutar de aventuras sencillas, creíbles, y con mucha más verdad que otras que no son consideradas de novela basada en hechos reales. Esta historia, demuestra, como suele pasar en estos libros, que los adultos muchas veces, estamos lejos de vivir una vida con coherencia. Los protagonistas del libro demuestran como esa toma de decisiones que les afecta, están lejos de ser lo mejor para esas personas pequeñas que tienen que seguirte o adaptarse a las nuevas circunstancias elegidas por adultos. Esta muy bien escrito y las ilustraciones son muy divertidas.  De la autora apenas tengo noticas, salvo que es austriaca y que es algo controvertida, por el contenido que en ocasiones aparece en sus libros. Este libro transcurre en Viena, y el título define muy bien de qué trata. Lo que añado es que hay aventuras, viajes en tren, perros,...y segundas lecturas que hacen que los adultos nos planteemos mejor cuál puede ser el alcance de nuestras decisiones con los menores y cómo hacerles participes de las mismas.  Creo que es un libro para personas más mayores de a quienes van dirigidas. Sin embargo, puede que algunos menores que no estén pasando por el mismo periplo, les resulte divertido.

En cuestión de elección, me quedo con las camas de Sylvia Plath y las que nos inventemos...

El cielo está rojo, y el día que hoy parecía inexistente, está llegando a su fin. Aún queda la noche, con la chimenea y esa camita que nos espera a todos, después del día. Sea como sea ese día,...ella está ahí, y como dice mi abuela...¿¡quién la habrá inventado!? 

miércoles, 17 de febrero de 2016

Etty Hillesum...una voz...palabras inacabadas

Esther, Etty, es una mujer increíble. Llena de fuerza interior, dinamismo, equilibrio, paz, amor...Es una mujer profunda...judía, sin escrúpulos para decir la verdad y posicionarse abiertamente. Sin miedo...ese que aparece y nos paraliza y no permite que salga lo mejor de nosotros...Ella es la mujer que se encuentra consigo misma y es capaz de aceptar su entono hostil y difícil, lleno de contrasentidos.  Ella te muestra que no elegimos el tiempo que vamos a vivir, pero sí cómo vivirlo...

¿Cómo fue que conocía a Etty Hillesum? Pues sucedió del modo más inesperado. Ya guardaba en mi cuaderno alguna de sus frases, sin saber quién era (soy "captadora" de frases....creo que quienes escribís lo entendéis perfectamente)...pero fue a través de Persephone books,..cuando me di cuenta de quien era Etty. Ella es el número cinco de los libros publicados por Persephone, es el diario inacabado de Esther. Decida, lo adquirí por correo. El día que lo vi llegar, a pesar de que iba acompañado de otra lectura, no pude evitar echarle un vistazo y dejar que ese día Etty y yo nos dispusiéramos a tomar té juntas. Sin embargo, mi inglés aún necesita refinamiento y busqué su obra en español. Tampoco hubo problema. La librería me lo encargo y a los pocos días estaba conmigo. Aún lo estoy leyendo.
¿Y quién es Etty? Sin duda una mujer audaz y valiente, que vivió el holocausto judío. Ella era de las que podría haberse salvado, la que tenía salvoconductos,... la que podría haber escapado de un sufrimiento sin sentido...pero ella decidió quedarse. Correr la misma suerte que a quienes perseguían por una creencia. Fue consciente de que querían que una forma de pensar y creer fuese exterminada...

Mientras yo devoraba el té, Etty se encendió un cigarro y me contó como parte de su vida se vio suspendida. Ella, dice sentirse una mujer más mayor de lo que es...Y sin duda, a través de las palabras inacabadas soy consciente de lo que quiere decir.
Mujer de mirada inteligente, intrigante...y al mismo tiempo, soñadora...Dirige sus ojos a la estantería  de libros que nos rodea, y me sonríe...su vida estuvo repleta de ellos...Se licenció en derecho y en lenguas eslavas. Habría seguido estudiando, me dice, mientras sorbe el té (es más de café, pero hoy ha cedido...), y se lleva las manos al calor de la taza...la psicología me fascinaba cuando conocí a S. (uno de sus amantes más influyentes). Sin embargo, comenzó el caos,... la Segunda Guerra Mundial. Al principio, me sentía algo ajena a lo que sucedía. Mis creencias habían dado un giro diferente, pero cuando más ausente de privilegios y cuanto más veía el sufrimiento ajeno...más me interesaba saber más...y sentirme útil...aunque solo fuera aceptando lo que querían para nosotros. 

Escucharla es maravilloso, y también lo son sus silencios...

Me pregunta...¿Crees en Dios? Sabes, yo antes no creía...pero fue a partir de S. de escribir en el Diario, y de observar lo que me rodeaba para saber que existía. 

Etty tuvo muchas etapas en su crecimiento personal. Primeramente no tenía creencias, o estaban dormidas. Era judía por ascendencia, pero no era muy practicante. Vivía con un hombre mayor, a quien quería, y fue amante de un hombre casado. Casi siempre coincidía que eran mentores.

Me mira, y con pocas palabras, me explica lo importante que es estar por encima de ese amor que no entendemos, que nos parece complejo. Ella fue fiel a dos hombre al mismo tiempo. Esto la hizo preguntarse por el matrimonio,...y más tarde por afianzarse en un tipo de amor que no exigía ese "algo" de forzado, que a veces se producen en los contactos personales (Abril, 1942).
En sus días, nombra mucho a Rilke. Sin él su vida sería diferente...para ella es imprescindible.

Después de pasar un rato tan intenso por el contenido de sus palabras, me cuenta sus secretos, donde le gustaba pasar ratos leyendo oculta de las miradas, y curiosamente, uno de los lugares escogidos, era el cuarto de baño. Allí leía una novela de Grete Von Urbanitzky, o incluso escribía parte de sus diarios.

"11 de Julio de 1942, Sábado por la mañana...

Me pregunto qué haría realmente si tuviera en mi bolsillo la carta con el llamamiento para ir a Alemania y tuviera que partir dentro de una semana. Imagínate que la carta llegara mañana, ¿qué harías? En un primer instante no diría nada a nadie. Me retiraría al rincón más silencioso de la casa y reuniría todas mis fuerzas físicas y espirituales. Me cortaría el pelo y tiraría mi pintalabios. Intentaría leer esa misma semana las cartas de Rilke (---). Claro que intentaría visitar a mis padres y les contaría muchas cosas sobre mí, muchas cosas reconfortantes (...). Intentaría conseguir una mochila y llevarme conmigo sólo lo estrictamente necesario, pero tendría que ser todo de buena calidad. Me llevaría la Biblia, y espero que los dos pequeños volúmenes, Cartas a un joven poeta y el Libro de las horas, también pueden encontrar sitio en un rincón de la mochila. No me llevaría fotos de mis seres queridos, sino que guardaría las imágenes de sus caras y de sus gestos en los rincones más secretos de mi interior, para que así siempre estén conmigo. (...) Mi corazón ya está practicando para seguir adelante incluso cuando me hayan separado de todas aquellas personas sin cuya presencia estaba convencida de no ser capaz de vivir. (...)
Los caminos reales de unión, de persa a persona, existen, en este muno salvajemente desordenado, sólo interiormente. Exteriormente uno está fragmentado, y los caminos que van del uno al otro están sepultados bajo escombros, por lo que a mundo no se encuentra el camino del uno hacia el otro. Sólo en el interior es posible todavía un contacto ininterrumpido y una pervivencia conjunta, y ¿no queda siempre la esperanza de reencontrares alguna vez, a pesar de todo, en esta tierra?"

Aquí me imagino a Etty marchándose...Tomé esta foto
cuando estuve en Auschwitz
Reescribiría palabra a palabra, como ella en su día mecanografiaba nombres y datos..., pero es mejor que en algún momento, esa vida inacabada llegue a vuestras manos, a vuestros ojos...
Como curiosidad, Benedicto XVI, fue una de las mujeres que nombró en su audiencia de los miércoles, después de haber decidido renunciar.


Vistas desde la casa de Etty, en Amsterdam.
Foto de Persephone Books.
Si paseáis por Londres estos días, podríais acercaros a Russell Square. Allí hay una biblioteca dedicada al Holocausto y esta tarde de miércoles, mientras escribo, habrá una representación sobre la vida de Etty, que desgraciadamente me perderé.
Me pregunto si Etty y Anne Frank se conocieron...si cruzaron sus miradas en algún momento. Etty formaba parte del Consejo Cultural del Consejo judío, ella iba y venía de un campo de concentración en tránsito...en ayuda a los deportados. Su trabajo era de mecanógrafa y.... lo odiaba...de algún modo observaba las clases sociales, que se distribuían entre un pueblo al que querían exterminar. Eligió formar parte de la "masa" de los judíos que no tenían escapatoria. Murió en Austwitz, según la Cruz Roja un 30 de Noviembre de 1943.
Mientras me despido de ella, y veo como se alejarse con su mochila, quizá una de las que vi aquél lugar que se despidió de tantas personas.

                       "Una quisiera ser un  bálsamo derramado sobre tantas heridas".