El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



lunes, 28 de julio de 2014

My Bookstore

Interior de la librería
Paseando por las calles de Cracovia, encontré una librería de la que no suelen hablar en las guías...fue un encuentro entre casual y algo preparado. Como hacía tan buen tiempo, alquilé una bici y visité las calles de Cracovia...

Recorrí las orillas del río Vistula, y la ciudad del Dragón que echa fuego,... la ciudad que ha visto tanto en este último siglo,...se abría hacía mí...

Era la misma ciudad que pisó Copérnico, desde allí supimos que giramos alrededor del sol y que otros planetas hacen casi lo mismo...

Una de las vistas de la Plaza...la más grande
de Europa...
Avancé con rapidez hacia la plaza, esa que dicen que es la más grande de Europa. La visité y me quedé allí un rato...Para hacerlo como corresponde, aparqué la bici justo debajo de la ventana donde toca el trompetista de Cracovia, en la Iglesia de Santa María. Algún que otro turista despistado estaba escuchándolo...Su música te transporta a lo que fue Cracovia...antes de las grandes Guerras Mundiales, antes de que el mundo pusiera sus ojos en ella...mucho antes de que sufriera o se lamentara o se vitoreara la libertad...

Calle que desemboca
en la Plaza
Me introduje en el mercado, ese grande del que cuelga un cuchillo antiguo y que aún permanece allí. ¿Tradición, leyenda, símbolos? No sé...pero Cracovia es una ciudad abierta al mundo...en la plaza es donde más personas se concentran. Tienes que tener un poco de cuidado con los coches de caballos, que me hacen recordar a los de Jane Austen, porque si cierras los ojos, puedes escuchar el sonido de los caballos,...las risas de las personas que rodean la plaza, algún que otro aroma a dulce y helado...y si te alejas unos pasos de la plaza...podrás escuchar el ruido de los tranvías.

La zona central de Cracovia está rodeada por un parque,...puedes rodear la ciudad con la bici, y mirar hacia arriba, y ver las grandes copas de los árboles como se mueven y te ofrecen esa sensación de libertad que a veces una busca entre el ruido y la prisa...

Parque que rodea la zona antigua de Cracovia.
O puedes pasear y observar como la gente que vive allí se sienta en los bancos que hay en el parque...y leen...o hacen crucigramas, o esperan o miran...o incluso charlan con alguien...Estos parques, oxigenan todo lo que nos rodea. 
Mosaico que refleja un poco
y de forma alegre, cómo
era el barrio judío antes.
Está en las calles de allí...
Me alojaba detrás de uno de esos parques, en un edificio antiguo que perteneció a alguna familia judía...o polaca...pero sin duda la fachada ha visto mucha historia. Muy cerquita estaba la calle Józefa y las sinagogas...Ahora en algunas de ellas hay comida Kosher, pero el barrio ya no es judío...ahora es más bien turístico y a la vez tiene un toque bohemio...hay tiendas muy originales,...algunas son de artesanía...
Paseando por allí encontré una librería en la que mayoritariamente vendían libros y música judía...El edificio era antiguamente un lugar de oración y meditación. Allí hay paneles, fotos antiguas de cómo era el barrio antes de la GMII. Cerca de la librería, hay teterías, restaurantes de comida polaca, kosher, o italiana...

Entrada al Guetto.
Si avanzas un poco más y cruzas el río Vístula, a ese otro lado, te puedes encontrar con el barrio al que fue destinado un pueblo. 

Sillas, que representan
el momento en el que
acudían con sus maletas, y
eran trasladados a diferentes
zonas del Guetto.
Allí, estaba el Guetto, de él solo queda la plaza con unas sillas vacías, lugar destinado a derivar a las personas de una zona a otra...

Farmacia de la
esquina,...hoy en
día es un museo.
Atardecer, al fondo, el castillo y la Catedral.
En la esquina, esta la Apteka, antigua farmacia dirigida por un polaco, que ayudó de forma altruista a decenas de judíos. De él se habla menos que de Schindler...también la fábrica está a las afueras de lo que era el Guetto.


Volviendo al Vístula, y al atardecer, cuando hay quienes salen a cenar a orillas del río, atravieso rápidamente uno de los puentes relativamente nuevos, y avanzo de nuevo por una de las calles que salen de la plaza, allí, y de forma un tanto escondida para turistas, está una librería que está especializada en libros escritos en inglés...y la mayoría de ellos de segunda mano. Es una librería en la que además te puedes tomar un café, un té, un trozo de tarta del día...

Letrero para
continuar el
"viaje" dentro
de la Librería
Está repartida entre dos edificios, para pasar a una segunda parte de la librería, has de cruzar un portal...da la sensación de ser clandestina.

Dejé la bici bien atada, y ya no quise moverme mucho más...allí estuve, largo rato viendo libros...me habría traído mucho muchos más, pero tan solo me llevé uno; "My Bookstore", un libro escrito por muchos escritores, mayoritariamente norteamericanos, quienes hablan de sus librerías preferidas en los diferentes rincones de Estados Unidos. La portada me llamó la atención, pero aún más cada capítulo del libro. 

Mientras un rico té en condiciones humeaba en las paredes del edificio, pude saborear también algún que otro capítulo del libro. Todos ellos, comienzan con una imagen dibujada a lápiz de la librería de la que va a hablar. En él te puedes topar con una librería de Massachusetts, en la que puedes dejar una cuenta abierta, y en la que hace años...te atendía una mujer que sabía lo que necesitabas leer...o incluso otra de la tierra de Emily Dickinson donde te cuentan cómo surgió la idea de abrir una librería.
Pero de este libro hablaré con más detenimiento...merece mucho más...el lugar donde lo adquirí, era el adecuado...estaba rodeada de New Yorkers antiguas, que podías ojear. Algunos de los escritores que vi en mi libro, también aparecían escribiendo artículos para aquéllos New Yorkers antiguos.

Me fui de allí un poco a lo Helene Hanff...lamentando no poder llevarme más libros, pero contenta de haber estado allí. De vivir la experiencia. 

Mientras estuve en Cracovia, visité la librería en dos ocasiones...es de esos rincones del mundo que se quieren visitar más de una vez. Hubo otras,...pero esta sin duda, fue una de las que me cautivó.

Cracovia es una ventana al mundo sobre momentos de la historia, algunos de ellos, tal vez, quisiéramos olvidar...
Pero esta ciudad que se despierta con el alarido del Dragón, también convoca en la actualidad a personas de todo el mundo...quienes se quedan admirados por su belleza, por sus atractivos actuales, por su castillo, Wavel, y su Catedral que se alza...por el arte que inspira, y porque muchas grandes personas, han vivido allí...y han amado esa ciudad.

Espero algún día volver y disfrutar de sus roscas, de sus pasteles, de las cenas en los patios a la luz de las velas...de la música que invade las calles empedradas,...de su gente amable y sonriente...

viernes, 25 de julio de 2014

Marcados por una estrella

Entrada al campo...el cartel no es el mismo,
el original fue robado en 2009, y éste es
una replica. Viene a decir "El trabajo
te hará libre".
Así nos lo han dicho, así es como aparecen en las viejas fotografías...en las telas antiguas,...en los viejos abrigos...Pero también podían llevar otra señal, otro distintivo para declarar que no eran más que personas "ausentes" para otros ojos.

Marcamos lo que nos gusta y lo que no,...y hoy en día, aparecen de forma enmascarada la forma de marcar lo que desaprobamos...ahora hay otras técnicas...tal vez más sutiles a simple vista.

Quienes iban marcados entonces, aparecían en las calles...con miradas de incertidumbre...algunos parecían tener algo más de esperanza...otros simplemente tristeza...

Estoy releyendo "El hombre en busca de sentido", un libro muy recomendable si se quiere investigar sobre el holocausto, los momentos que señalaron y marcaron un tiempo y una época... Lo que había dentro del campo,...los comportamientos sociológicos de las personas...tanto víctimas como verdugos... La sensación de que todos y todas podemos comportarnos de igual manera, y que realmente no nos conocemos hasta que la vida nos da la oportunidad de dar una respuesta similar.

Los zapatos...de miles de personas que no regresaron...
Está escrito por alguien que vivió en primera persona el holocausto. El libro, como tal, lleva conmigo desde que comencé a estudiar en la Universidad,...y ha pasado por varías manos, entre ellas las de mi padre, quien dejó sus marcas subrayando aquellas ideas, pensamientos,... que iba leyendo.

Leyendo el libro mientras caminaba por Ausch
witz-Birkernau, las palabras de Viktor E. Frankl cobraban más fuerza. Intenté averiguar en qué barracón estuvo... ahora, algunos de ellos están vacíos... otros llevan en su interior fotos, cenizas mezcladas, maletas, zapatos... Nadie volvió a recogerlos...

Un brote de esperanza crecía en mí, porque en mi libro, algo arrugado, se habla de la libertad... a pesar de que te despojen de todo, el ser humano encuentra momentos de libertad interior. Para Viktor fue toda una experiencia, para comprender aún mejor cómo somos, y rehacer su manuscrito...aquél que le habían robado.
Cuando esa libertad se hace más presente es cuando piensa en su mujer...también presa en un campo de concentración
En Birkenau, ahora hay árboles, cerca de donde
estaban los crematorios y los barracones.  
"...Un pensamiento me petrificó: por primera vez en mi vida comprendí la verdad vertida en las canciones de tantos poetas y proclamada en la sabiduría definitiva de tantos pensadores. La verdad de que el amor es la meta última y más alta a que puede aspirar el hombre. Fue entonces cuando aprehendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento...está en el amor y a través del amor. Comprendí como el ser humano, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad -aunque sea momentáneamente- si contempla lo que ama. Cuando el ser humano se encuentra en una situación de total desolación, sin poder expresarse por medio de una acción positiva, cuando su único objetivo es limitarse a soportar los sufrimientos correctamente -con dignidad- ese hombre puede, en fin, realizarse en la amorosa contemplación de la imagen del ser querido. Por primera vez en mi vida podía entender el significado de las palabras: "los ángeles se pierden en la contemplación perpetua de la gloria infinita".

Alambrada, algunas zonas eran eléctricas...
Con Frankl descubría miles de acontecimientos que allí se volvía a repetir...ahora en imágenes más vivas...
Las imágenes que rodean el campo...la alambrada y el significado en sí misma que posee,...sobre la decisión del ser humano de continuar o no una vida de la que no veía escapatoria. El despojarse de lo que se tiene porque se cree peor que lo que lleva quien está perdiendo la vida...las risas...a veces éstas también aparecían cuando imaginaban saliendo de allí y pidiendo sopa para comer...
Los apodos puestos a quienes ejercían poder sin derecho alguno, también nombra las personas que sin nada que perder, se dedicaban a animar a quienes más se desesperaban. La otra cara de la moneda también existía...pero es mejor quedarse con esas historias en la cabeza...

Fankl también nombra citas de varios autores que le vienen a la cabeza...como Nietzsche, Rilke, Dostoevsky, Salmos,...

En Auschwitz, chimenea de un
crematorio.
¿Cuál es el sentido de la vida? Cuando todo se ha perdido...que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espera algo de nosotros...
Nadie puede redimirte del sufrimiento, ni sufrir en tu lugar...la única oportunidad reside en la actitud que adopte al soportar su carga.
Pero...a pesar de que se pueda encontrar un sentido al sufrimiento...la pregunta de cómo es posible que un ser humano le haga a otros semejantes atrocidades...sigue respuestas muy diversas...Frankl dice que el sadismo...por la ceguera, por la creencia en hacer un bien...
Nombra a un comandante que compraba medicinas de su bolsillo para dárselas a los prisioneros. También en una ocasión "recuerdo que un día un capataz  me dio en secreto un trozo de pan que debió haber guardado de su propia ración del desayuno. Pero me dio algo más, un "algo" humano que hizo que se me saltaran las lágrimas: la palabra y la mirada con que aquel hombre acompañó el regalo".

Intentando creer que el mundo
puede avanzar y no perder
el sentido...a pesar de las
dificultades.
Diré algo...algo que habita en mis pensamientos...¿realmente necesitamos mantener en el mundo un lugar así? ¿Se aprende realmente? ¿No se repetirá...o mejor dicho...no se repite la historia con otro nombre y a veces incluso con el mismo? ¿No sería mejor haber creado un jardín...un lugar de meditación...?

Dicen, y apenas puedo creerlo, que hay personas que no han creído todo lo que se le hizo a las personas que marcaban...no solo judíos...sino también cristianos, intelectuales, gays, personas que apoyaban otras causas ajenas al régimen,...

Salí de allí llena de dudas, de preguntas, de pensamientos...¿será que la experiencia ajena no basta? ¿Se sigue haciendo un uso indebido de aquel lugar en el que se "paga una entrada"? ¿Seguimos explotando a aquellas víctimas?

Ahora, hay una librería donde venden libros de fotos y de relatos de víctimas supervivientes en muchos idiomas...el lugar es el mismo desde el que vigilaban a los prisioneros...eran oficinas o similar...
Será que necesitamos recordar para no repetir...pero...¿se consigue?

Aunque vengo conmocionada, las próximas entradas espero transmitir pensamientos más alegres. No solo estuve allí...visité otros rincones maravillosos,...

(Las fotos están hechas la mayoría por servidora).

jueves, 10 de julio de 2014

Misántropo


A pesar de que me habría encantado, no he sido aún capaz de leérmelo...no....no, de momento, a Molière solo me le he encontrado en el Teatro. Una adaptación maravillosa, que me ha llevado a destapar vendas múltiples que llevamos en los ojos.

¿Seríamos capaces de decir la verdad? ¿Nos atrevemos? Molière, nos invita a ser sinceros. Primero, tal vez, tendríamos que serlo con nosotros mismos...¿lo somos? ¿Nos decimos verdades que no queremos oír? ¿O...dejamos que las adulaciones nos acaricien el oído?

Una cosa es verdad...que la verdad de uno o de una,  no es la verdad absoluta...ni la más auténtica...pero, ciertamente hay verdades más objetivas que otras...y eso, también está presente en la obra. Bueno, esto parece un poco de perogrullo,...¿verdad? La sinceridad es esquiva, tiene alas para volar, y al mismo tiempo puede ser como un jarrón de agua fría.
También están las decepciones, la envidia, el deseo de ser quienes no somos, la ficción con la que embadurnamos lo que nos rodea...

Pero cuando una amiga u amigo te desea lo mejor, no suele mentir,...tampoco hace un daño ensordecedor que no permite que esa crítica sea constructiva  y te haga crecer como persona y sentirte mejor...Una amiga u amigo, te valora, te quiere tal y como eres, te admira...por ello, aunque en algún momento te tenga que decir algo que no te guste escuchar...lo hará de tal manera, que no te hará sentir mal.

Sin lugar a dudas, el modo en cómo se le dice a un/a amigo/a que está equivocado, también es importante. Aunque a veces suena peor, ¡¡verdad?? ¿No os ha pasado que os han dicho algo que resulta  molesto con tanto adorno, que aún resulta peor cuando se escucha? Es más...quieres ir al grano, al meollo de la cuestión.

Sin embargo, en esta obra, se tiende más a hacer esa crítica social a que no queremos escuchar cuando estamos equivocados...Habla de la hipocresía, de la falsedad cuando damos un abrazo a alguien,...de cómo decimos ¡¡qué bien cantas!! cuando en realidad, no nos ha gustado...solo porque es alguien "importante" para el mundo...
Ordesa, foto hecha por servidora...
hace un mes
¿Nos vendemos? ¿Somos vendedoras y vendedores de ideas falsas?

La obra está sensacionalmente interpretada (y no lo digo por afán de adular)...Desde el primer momento te introduce en el ambiente de una noche en la que la conversación en un callejón, tiene mucho más sentido que estar dentro del ruido, de la música ensordecedora, de los amigos que te dicen que bien hiciste esto o aquello, de la competitividad exacerbada  que impide que nos miremos a los ojos con lealtad,...en fin...es una obra que te deja indiferente.

Ahora queda, encontrar un tiempo y un momento para dedicarme a Molière, con un poquito de té alrededor, a su obra de hace dos siglos, y preguntarme...¿realmente hemos cambiado en algo? ¿Para vivir de forma más auténtica tendríamos que marcharnos? ¿Desaparecer? ¿Ir al silencio de las montañas?


lunes, 7 de julio de 2014

Un Palacio de Cristal...

Si miramos a nuestro alrededor, y pensamos en cómo nació un edificio, un mueble, una avenida...seguro que detrás de todo ello hay una historia. Muchas veces nos gustaría que lo que nos cuenten, nos emocione,...o quizá simplemente que nos guste un poco.

Nos encantaría descubrir que detrás de ese inmueble hay algo parecido al sueño de alguien. A nadie, quiero pensar, le gusta pisar los sueños de quienes tienen el atrevimiento de soñar...

Si nos cuentan que tras esa inmensa nube de humo hay una ilusión, de algún modo, respetamos que esté ahí y que ocupe un lugar...aunque claro...los gustos pueden ser para todos muy diferentes. Supongo que llegar al equilibrio de la armonía será todo un reto a lo largo de la historia del mundo.  Por eso las ciudades y sus edificios pueden resultarnos de lo más interesantes...dependiendo de quién decida. Hasta hace muy poco relativamente, no había legislación urbanística que dedicara tiempo a decidir cómo construir una ciudad...al menos en este país, pero sin duda, es bueno que al menos alguien dedique un tiempo a equilibrar y a guardar armonía.

Así fue como me encontré...una mañana tranquila, caminando por el Retiro...admirando el precioso Palacio de Cristal, que me gusta ver más en Otoño, pero con la pasada Feria del Libro, tuve la suerte de volver a admirar... y posteriormente llegando a una librería que guardaba un cuento acerca de un edificio que admiro desde que lo conocí.

El Palacio de Cristal esconde y al mismo tiempo no lo hace (ya que es transparente) una belleza única.
Cornelia Funke, a través de unas pequeñas páginas, nos muestra la historia de amor de un arquitecto...¿sueño o realidad? Eso se queda en la imaginación de cada persona...
El relato es muy pequeño, y apenas te das cuenta que estas leyendo, cuando ya lo has terminado.... Entonces, sucede eso que nos pasa a quienes nos gustan las historias...que deseas saber más investigar sobre si Ricardo Velazquez Bosco vivió una historia similar...si el motivo que le llevó a construir un edificio fue fruto de una experiencia...o ¿fue el hecho de viajar a la Gran Exposición de Londres y encontrarse con otro edificio similar?

Su historia necesita de más investigación, pero no se quedó solo en construir  el llamado Palacio de Cristal,...en Madrid puedes encontrar más edificios que llevan su huella.

El libro en sí, es una delicia...ya no solo por el formato y las ilustraciones de la autora, que son preciosas,  sino porque adquiriéndolo parece que ayudas a una ONG, que a su vez está luchando por los derechos de la infancia (no sé cómo será esta ONG, no pertenezco a ella...pero en internet se puede buscar información...).

Hace mucho que no venía por aquí...bueno, en realidad, suelo visitarlo casi a diario, pero con poco tiempo para dedicar a escribir y a leer. Os leo, en el silencio...sin dejar comentarios, porque para ello necesito de más tiempo. Aún así, no deseo cerrar este espacio...vendré cuando sea posible...siempre me ha gustado compartir lecturas, ideas, pensamientos... y especialmente, leer y escribir. Y aunque ahora llega el verano con largas horas de actividades diversas, también contaré con algún que otro momento para introducirme en este mundo que tantas sonrisas suele ofrecerme.

Os sigo leyendo y dejaré poco a poco comentarios en vuestros bellos espacios...

lunes, 9 de junio de 2014

Viajando al atardecer con Virginia Woolf


Llega el tiempo de los viajes,... de planear algún lugar que visitar...recorrer rincones del mundo poco o muy transitados y/o incluso zambullirse en las olas del mar. Puede que  disfrutando de personas que nos hagan sonreír...

Y qué mejor momento que elegir una guía de viaje, que nos lleve quizá, más cerca de nosotros/as mismos/as de lo que pensamos.

Rondando una librería habitual, no pude evitar lanzarme, con sobresalto incluido, a  viajar al atardecer,... por Sussex, con Virginia Woolf.

Bueno el libro es delicioso. Ya la portada lo dice todo...desdibujada, sin apenas definición, y colores tenues, aparece lo que sería (y seguramente fue), un pueblecito inglés...Parece que se trata de Carshalton, un suburbio de Londres cercano a Sutton.

El libro es precioso...y aunque algunos de los relatos que aparecen ya los disfruté en otros libros, aquí,...me he encontrado con alguno más. Estoy cogiendo el hábito de leer uno de sus relatos cada día, como si de un artículo de periódico se tratara...De hecho, muchos de ellos aparecen en TSL o en The Guardian.

Revista (1938) en la que se puede
encontrar el artículo de
Virginia Woolf
Pero otro en el Herarst's International combined with Cosmopolitan,...al tratar de responder a una pregunta que le hacen; ¿Qué es lo que más le interesa de este mundo cosmopolita de hoy en día? Virginia, responde con un artículo en dicha revista, bajo el título de Norteamérica, donde nunca he estado...
Y a través de este artículo, te invita a viajar con la imaginación...a usar los medios de los que disponemos para atrevernos a tomar asiento y a visualizar lo que nunca se ha visto...Lo malo de la imaginación...con palabras de Virginia es que "desgraciadamente, no es siempre una cronista precisa, aunque tenga otros méritos: viaja a gran velocidad y a grandes distancias".
Hace una comparación sobre lo diferente que es la vida de los norteamericanos a la de los ingleses. Da una fiel descripción de la vida diaria de aquéllos a quienes ve sentada en una roca, en Cornualles.

El libro está repleto de viajes...a Haworth con las Hermanas Brontë, un paseo por Venecia, Turquía, o incluso, otro por la Alpujarra...Es precioso ver como en muchos aspectos, seguimos siendo los mismos. Casi muero de risa al ver cómo intenta ir a un hotel en Granada...y cómo beber leche de cabra a primera hora de la mañana resulta de lo más refrescante...

El librito es especial...incluso al tacto. Por dentro, además de las palabras de Virginia, te encuentras con pinturas...algunas de desconocidos, otras no tanto...como las de Nessa Bell, que hacen que tu "viaje" sea aún más agradable...

Es todo un lujo salir a pasear con Virginia y volver a casa con la imaginación repleta de imágenes...sin haber pisado muchos de los rincones que nombra...bueno...ciertamente estuve en Haworth, pero no en Noviembre...

Atardecer desde casa...hoy...mientras
terminaba de escribir. (foto de móvil)
Aún me queda leer el Atardecer en Sussex...el nombre que lleva el título...porque aunque Virginia en este libro viaja mucho...quiere seguir su viaje por Inglaterra...su isla...a la que siempre vuelve y que ama profundamente.

Es curioso,... ahora que veo como el sol se despide...siento que ella está también partiendo...tal vez...hacia a algún otro rincón del mundo que no ha visitado...

Lo que si sé es que mañana estará por aquí...conmigo, desayunando, con una taza de té presta y decidida...tal vez venga con gabardina...por la costumbre a  no asegurarse un tiempo certero...
Eso sí, vendrá en bicicleta...con algo de prisa, pero disfrutando a la vez del presente. Tal vez, mañana, se disponga a contarme "una noche de verano"... La esperaré con los ojos bien abiertos...por sí decide venir más tarde entre la muchedumbre en la calle,...en un parque...

Del libro hablaré más...porque merece al menos otra entrada cuando lo finalice...




viernes, 23 de mayo de 2014

Fanny Price, Mansfield Park, Jane Austen...

En este mes se han cumplido  doscientos años de la publicación de Mansfield Park,...y supongo que también de Fanny Price...
Fanny... igual que en el libro, no es uno de los personajes de Jane Austen que más fama disfrute. Se queda en un lugar diferente al resto...no goza de la popularidad que pueda tener Elizabeth Bennet o incluso Emma. Ese personaje por sí mismo tiene un interés popular en todo el libro.
Fanny es simplemente sencilla. No destaca ni llama la atención. Si sale de una habitación, pocas personas se dan cuenta de que lo ha hecho. Permanece en el anonimato...pero cuando eres consciente de su existencia...cuando de repente falta demasiado tiempo...es cuando percibes su ausencia...
Fanny es un personaje delicioso.

Ella es estable, sensata, fiel,...da sensación de seguridad. Y últimamente, he descubierto, releyendo algunos fragmentos, que era valiente. Muy valiente para su época, independiente, y siempre deja caer pensamientos donde puedes encontrar cobijo.
Es el personaje que mejor afronta las situaciones que le toca vivir...aunque el miedo, la timidez, la tristeza estén presentes.

Hace tiempo escribí sobre el libro (aquí)...y no puedo más que decir que me inspira cada vez más confianza. Mansfield Park, como  Fanny, ha sido en muchas ocasiones, abandonado, devuelto a su origen. Pero, del mismo modo que en el libro,...sabe que tiene su lugar y luchará en silencio por disfrutar de él.
Fanny rechaza una proposición matrimonial que podría ser la envidia de muchas personas del momento. Al rechazarla, para quienes no la conocen, suena a desagradecida,...ya que su familia de origen no goza de una buena economía.
Pero ella es decidida, y a pesar de ser tímida y no querer ofender a nadie...y el dolor que esto la produce la hace sentir peor, ella, prefiere no ser infiel a sus sentimientos más profundos...y al mismo tiempo, se percata de lo infeliz que sería viviendo con ese hombre que en apariencia, es todo lo que una mujer puede desear.

Fanny es resuelta y a pesar de los inconvenientes del destino y de tener que volver al hogar que ahora le parece un lugar frío y extraño...lleno de ruidos y sin ningún libro...

Ella se suscribe a una librería ambulante y se muestra alegre de poder enseñar a su hermana Susan, muchos de los libros que ella ya ha disfrutado. Ambas encuentran su lugar en lo alto de la casa...y a pesar del frío la reconforta esa forma de vida bohemia en la que ha encontrado consuelo. Pasa las mañanas leyendo, después ayuda a su familia en lo que puede,...a pesar de que ansia fervientemente volver a Mansfield Park y pasar ratos con su alma gemela, su amigo Edmund. Por el que siente algo más que amistad.

Creo que es un libro que no han sabido llevar bien al cine, ni a las series. Olvidan esos momentos de Fanny en un cuarto que hace suyo, donde cuida de las plantas y de los libros...se olvidan de que Fanny a pesar de no deslumbrar a nadie con su inteligencia y de no ser tan atractiva, ella posee una personalidad deslumbrante.

Aún así, he de decir que no soy de las que aborrecen la película que se hizo de Mansfield Park en 1999. Hay momentos en los que pienso en ella cuando leo el libro. Por supuesto hay muchos detalles que nada tienen que ver con el libro y que son inventados...pero actualmente, y hasta que haya algo mejor, los perdono.

"La intimidad así iniciada entre ellas resultó ventajosa para ambas. Al quedarse juntas en la parte de arriba, se ahorraban gran parte de las disputas domésticas; Fanny tenía paz, y Susan aprendió a pensar que no era ningún infortunio dedicarse a algo en silencio. No tenían chimenea, mas ésa era una privación que incluso a Fanny ya le era familiar, y la sufría menos porque recordaba a la habitación este. Era el único punto de semejanza. En cuanto al espacio, luz, mobiliario y vistas, no había nada en común entre las dos estancias; y Fanny a menudo exhalaba un sus piro al recordar todos sus libros con cajas y las distintas comodidades de aquel lugar. De manera gradual las jóvenes acabaron por pasar la mayor parte de la mañana en la parte de arriba, dedicadas al principio tan sólo a trabajar y charlar, pero tras unos cuantos días, el recuerdo de los libros antes mencionados se hizo tan vívido y estimulante que a Fanny le resultó imposible no intentar conseguir algunos de nuevo. En casa de su padre no había ninguno, pero la riqueza es opulenta y decidida, y parte de la de Fanny encontró el camino hasta la biblioteca ambulante. Se hizo suscriptora, sorprendida de ser algo in propia persona, atónita ante sus propios actos en todos los sentidos. ¡¡Ser suscriptora y elegir libros!! ¡¡Y tener como objetivo de su elección el perfeccionamiento de alguien!! Pero así era. Susan no había leído nada, y Fanny ansiaba compartir con ella sus propios primeros momentos de placer, y despertarle el gusto por la biografía y la poesía que a ella tanto deleite le causaban". (Capítulo 40, hacia el final...traducción de Miguel Ángel Perez Perez).

Este fragmento es uno de los más bellos, pero hay más...de hecho continúa diciendo que espera que con los libros sus pensamientos estén más atareados...y se olvide un poco de Mansfield Park y sus habitantes, en especial de Edmund...con quien mentalmente viajaba a Londres.

Bueno...¿apetece leerlo? Imagino que no a todo el mundo le apetecerá,...y hay que recordar que nos introducimos en una época diferente...¡¡estamos hablando de hace doscientos años!!


Puedo decir, que fue un libro que me gustó leer más de lo que imaginaba. Fanny Price, es un ejemplo de fortaleza interior...de sensatez, de esperanza cuando todo se ha perdido...con tan solo su presencia, ofrece esa paz que se necesita cuando la vida parece desvanecerse. Fanny es alguien a quien todos podemos poner una cara, pero de la que muchas veces,  podemos dejar en el olvido.

Me gusta mucho pensar que Jane Austen, decidió crear un personaje invisible...lejos de ser la mejor en expresarse y en disponer de los argumentos necesarios para defender su situación...ella se defiende y argumenta desde el silencio y los actos...desde la desaprobación de actividades donde la confusión de sentimientos están al alcance de todos...y ella es defensora de los sentimientos reales, de la búsqueda de la verdad,...de no dejarse llevar por los engaños o incluso por lo que deseamos creer. Y estar ahí, cuando es necesaria, porque así lo desea también ella.

Espero que disfrutéis en algún momento de su lectura...es un libro tranquilo, y para quienes no lo habéis leído creo que os he contado demasiado...pero sin duda...podréis descubrir algo más...y disfrutar de una mujer en la que poder confiar...


Se puede escuchar en BBC 4, a Benedict Cumberbatch y a David Tennant leyendo algunos de los capítulos de Mansfield Park. Es el homenaje que han hecho a su autora...y al libro. Muy agradable de escuchar...

viernes, 9 de mayo de 2014

El amante de las Librerías, Claude Roy


 ¿Cómo es nuestro recorrido por las librerías? ¿Dónde nos acercamos?¿Cuáles son esos rincones en los que decidimos ir "a buscar" y permitir que un libro nos encuentre?

"Una vez llegado a la librería, pongo en un rincón mis compras, que huelen a melón de Charente, café molido fino Melita y pan rústico de nuestro panadero de la calle Dauphine (...). El perfume de las cosas buenas para comer se eleva en ofrenda hacia las mesas y las estanterías, donde meditan las cosas buenas para saber, el concilio de los libros. Me ofrecen una silla y husmeo las úlitmas novedades. Espero que, bien encerrado en su plástico, mi pescado no invada la tienda, y charlamos de esto y de aquello, de libros y de huéspedes".

Leyendo estas palabras...siento una sensación de camaradería que hace que mi taza de té se alce al vuelo para brindar por esos momentos. Muchas veces he vivido situaciones similares.

Al igual que cuenta Claude, a veces, sucede que vengo de comprar esas "delicatesen" propias que todos tenemos  (y que pueden ser el pan de una determinada panadería, o lemond curd para las tostadas que disfruto  los días que libro...o la fruta del mercado...), y con la bolsa de tela algo apretujada, decido pasar frente al escaparate de la librería, que muchas veces muestra poco de lo que me suele interesar por dentro. Abandono mi bolsa en algún rincón...ellos (los libreros) ya me conocen y no ponen reparos...y luego vagabundeo por entre los libros,...me detengo en esas novedades que algunos/as nos interesan y trato de investigar un poco más...suelo salir con algún libro bajo el brazo...

Nuestro escritor, nos cuenta lo que le sucede cuando entra en una librería... Él es un hombre de mundo. Ha viajado de oriente a occidente y viceversa. Conoce los secretos de las bibliotecas...los libros han hablado con él...pero a pesar de haber recorrido las bibliotecas de Lenin o las del congreso de Washington...o incluso la de Pekín,..."Lo confieso, no soy hombre de esos inmersos conservatorios de lo impreso. Amo demasiado los libros para soportar visitarlos tan solo y poder abandonar los volúmenes a la hora de cerrar (...). Me gusta que los libros compartan mi vida, me acompañen callejeen, trabajen y duerman en mi compañía, se rocen con las venturas del día y los caprichos del tiempo, acepten citas conmigo a horas "imposibles", ronroneen con la gata al pie de mi cama, o se arrastren con ella en la hierba, doblen un poco la punta de su páginas o la hamaca de verano, se pierdan y se encuentren de nuevo. Los libros son para mí más unos amigos que unos servidores o unos maestros. Por eso prefiero a las bibliotecas las tiendas de las que uno sale con un amigo bajo el brazo, las grandes o pequeñas librerías (...)", decir que este fragmento prosigue enumerando esas librerías "del mundo" que ha ido visitando...algunas de las que nombra, hoy día desaparecidas...
Su preferida, entre otras...es la que fundó Sylvia Beach en Paris. 

Curiosamente, siento algo similar...las bibliotecas dejaron de ser lugares que deseara visitar, porque...como dice Claude, no podía salir con "mi amigo" bajo el brazo... y sí lo hacía...siempre tenía que ampliar mi visita con él. Aún así, me gusta visitarlas...no tanto como las librerías, pero en esas bibliotecas...donde duermen ciertos libros maravillosos, no dudaría en quedarme más minutos de los precisos...

Repetiría cada fragmento de este pequeño libro...de este relato...sobre las librarías...porque creo que quienes amamos ese momento de pasar al lugar donde llegan los libros, suelen sucedernos esas mismas cosas de las que habla Claude...esas conversaciones intimas que mantenemos con cada libro, casí en silencio...que a veces compartimos si vamos acompañados, y/o en ocasiones con el librero o librera que nos atiende con amabilidad...
También agradecemos cuando nos quedamos solos, ojeando las novedades, mirando alrededor aquéllos libros que no visité cuando tuvieron su momento de fama...Y nos quedamos allí, saboreando ese delicioso instante...

Puede que incluso algún día, nos sorprendamos preguntándonos...¿esto me lo contó un amigo, lo viví en un viaje, o fue leyendo un libro? Entonces, será cuando hayamos despertado del todo esas palabras dormidas, para hacerlas vibrar de nuevo...
(todas las fotos son extraídas de internet)