El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



lunes, 15 de junio de 2015

Lecturas en una tarde de lluvia...

Me gusta muchísimo la lluvia de cuando en cuando...las tormentas suaves...es como si me renovasen de nuevo. Hoy es una de esas tardes de té, sin frío, con la agradable sensación de regeneración...Muchas veces cuando se dice algo así, ya se piensa que los días de lluvia son los que a una más le gustan,...y bueno, no dudo de su encanto, pero...lo que más me gusta es la irrupción que hacen en la monotonía de la vida...Son inesperados, y aunque los esperes, a veces traen consigo, esos otros momentos maravillosos, intercalando rayos de sol de por medio, que los hace únicos y especiales.

Ahora estoy viviendo este con total intensidad...Para esta tarde tan especial, ¿qué libro me acompaña? Bueno, pues quizá, más que uno me acompañan varios...Parece que todos quieren salir en un día así...casi que hay que detenerles un poco en la estantería y recordarles que tendrán su momento... solo para ellos...

Así pues, estoy acompañada de L.Maud Montgomery y de su libro de Valancy Stirling,...lo estoy leyendo con tranquilidad,...acabo de empezarlo, así que de él apenas puedo decir mucho. Sin embargo, promete...pasar ratos con Maud es siempre una delicia...y con lo bien cuidada que está la edición, es imposible sentirse decepcionada. Me gusta la portada, el olor de las hojas semi amarillas, y lo mejor...introducirme en la historia, en la casa en la que vive Valancy,...y en su escapatoria personal...las palabras de John Foster que le habla de la naturaleza y lo que ésta representa para él. No puedo evitar trasladaros unas frases, para que como Valancy y Maud,...y servidora, mientras lee, podamos saborear con mayor intensidad lo que un bosque nos ofrece:

"Es preciso acudir al bosque con amor y humildad, paciencia y atención, y descubriremos la conmovedora belleza que se esconde en sus tierras salvajes y sus silencios claros, bajo un manto estrellado o en la puesta de sol; descubriremos, así mismo las melodías sobrenaturales resonando sobre las ramas envejecidas de los pinos o canturreando dulcemente en los bosquecillos de abetos; y también los delicados perfumes que exhalan los musgos y los helechos en los rincones más soleados o en los arroyos más húmedos; y qué sueños, mitos y antiguas leyendas los habitan aún".

Con fragmentos como este, una puede quedarse afincada al sillón de lectura, y esperar que un alma caritativa la traiga algo de provisiones...más té seria imprescindible...y un pedazo de tarta de manzana estilo Marilla Cuthbert no estaría de más...

Cuando paseaba por la feria del libro, evitando días más intensos de gente, estuve viendo libros...algunos solo los miraba, otros se vinieron conmigo, a pasar un rato...con otros dudé...porque llevaba un presupuesto y ese era el día de algunos libros ya en mente.

Y así fue, como observando los puestos y sus muchos libros, me encontré con una especie de ensayo investigación, de una mujer sueca...El título me sorprendió, "Aprender a escribir con Jane Austen y Maud Montgomery" de Inger Enkvist...No podía salir de mi asombro L.Maud Montgomery y Jane Austen ¿juntas? Era como si a ambas las estuviera viendo pasar tras de mí, con sus ropas antiguas, y sus sombrillas...cada una guardando las formas de su época...y sentí una especie de guiño, algo especial que solo sucede con almas gemelas...Me dije; "tendré que leerlo", a pesar de que soy escéptica con los libros de "aprende a escribir", ya que soy de la convicción de que quien sabe, no le hace falta, aunque utilice algunas coletillas o la ortografía de signos no guarde concordancia con lo legalmente establecido...quien sabe escribir,... transmite...nos hace vibrar, nos mueve por dentro. Sabe decir lo que quiere decir...a pesar de los inconvenientes de la ortografía más exquisita...

Inger Enkvist, pedagoga
escritora,...y mucho más...
Estuve titubeando, con el pequeño librito entre mis manos...pensando en sí sería un acierto comprarlo o quizá me dejaba llevar por todo lo que contuviera los nombres de mis escritoras favoritas...Al final, me decidí a comprarlo porque en el título, utilizan el nombre de Maud y no el de Lucy. Quien escribía sobre ella, la conocía lo suficiente para saber que no le gustaba que la llamasen Lucy. Así que...allí estaba yo, con ese y otros libros más...no demasiados...(lo siento, este año no he contribuido como en otros, así que probablemente no soy responsable de que la compra de libros haya alcanzado un crecimiento de un 6% más...me limite a un par de ejemplares más, y algunos eran de regalo.

A pesar de ese momento de indecisión, que me acompañó al comprarme libros de los que sé bien poco,...he podido, ver con mayor detenimiento el libro en cuestión, de Inger es más interesante de lo que imaginaba. ...y  me gustará conversar con él. O más bien...con ellas: escritora del libro y protagonistas...Estoy segura que me dejaran sentarme a tomar una o más tazas de té con ellas...

Me dicen que hago las entradas muy largas...así que, voy a intentar dejar ya de escribir...porque seguiría, más y más...la lluvia también lo hace...pero el té ya no está en mi taza, y otros momentos requieren mi atención. 

Echaba de menos escribir así, hacia tiempo que no lo hacía...

A Valancy la tengo preparada una entrada en condiciones...y al libro de Inger, a quien me encantaría conocer un poco más.

Mientras abandono este momento maravilloso, sin duda, me acercaré a vuestros blogs poco a poco, a saborearlos como se merecen, ahora que dispongo de algo más de tiempo...porque esta lluvia cesará, y vendrán otros instantes diferentes para abordarnos del modo más insospechado, como la lluvia que cae, o los rayos de sol que se asoman, para dar un color más bello a lo que nos rodea,...qué tengas un precioso día lleno de lecturas,...y muchos descubrimientos interesantes.

domingo, 7 de junio de 2015

Mariposas, en la vida soñada de Rachel Waring (Stephen Benatar)


Hay libros que sin ninguna razón aparente vas dejando de lado. Así me ha pasado con La vida soñada de Rachel Waring....Vino a mí,  porque me cautivó la contraportada. ¿Quién podría resistirse a una protagonista que lo abandona todo en un momento de su vida, para vivir en una casa georgiana, en la que además vive un "fantasma"?

Nuestro momento, libro y yo, ha sido de lo más controvertido. Estos días atrás, le miraba...apoyado en la estantería y parecía tener mil diálogos que ofrecerme.
Ya le tuve entre mis manos al inicio de la primavera. Caí cautivada por "las mariposas" que llevaba consigo misma la protagonista...sin mencionarlas en ningún lado,...se trata de esas "mariposas" que revolotean en tu cabeza y puede que los demás, ni las vean, ni entiendan de ellas. (Además de las de la contraportada)
Esto es una metáfora, puede que cuando os encontréis cara a cara con el libro, no veáis ninguna mariposa revoloteando...

De manera que ahí estaba...mirándome cara a cara...y yo temiendo continuar con su lectura. ¿Me decepcionará? ¿Y por qué me tiene que decepcionar? ¿Es que ya tengo que dejar a los personajes en sus "huecos" tal y como yo los he imaginado, sin que estos tengan su propia vida y hagan o deshagan lo que les plazca?

¿Sería el posible Horatio
de nuestra protagonista?
De forma que, proseguí con su lectura un tanto enfadada conmigo misma, por querer que el personaje principal actuase de una determinada manera. Descubrí para mi sorpresa, que nuestra protagonista (personaje principal), tiene muchas características que me apasionan, entre ellas, el amor por la lectura, el silencio, la música, la intimidad y el té. Luego estaba su comportamiento con los demás...y lo que pensaba y surgía en su interior. Dejó de ser normal para vivir una vida...la que no le habían "diagnosticado", donde las mariposas de su interior revolotean.

Sra Muir en la película,
sin el fantasma...de momento...
En esa vida, es capaz de ver a Horatio un hombre que vivió allá por la época de Jane Austen, y que ella cree que estaban predestinados a encontrarse. La historia se desarrolla en los años ochenta, bastante lejos uno del otro.

Por eso, me recordaba y parecía que era la Sra Muir la que hablaba,  la  recordaba  en la película de blanco y negro que vi hace unos años y quería que fuese más parecida a esa protagonista y a la imagen de la mujer que se recreaba en mi mente, mientras iba leyendo. Pero la Sra Muir que yo conocí, no se parece en nada a nuestra protagonista. De la Sra Muir y su fantasma, tengo que hablaros más adelante...fue una película que descubrí hace muchos años por casualidad, y me dejó bastante sorprendida.
Pero Rachel estaba dispuesta a desfiarnos a todos, incluso a quienes leíamos sobre su vida cotidiana. También se marcha en sus recuerdos, a esa época de estudiante, donde había estudiado a La dama de Shalott.

Mi interés por ella crecía, a pesar de que hubo momentos que me llamaron la atención por lo "raros" que parecían...pero decidí no darles importancia, y seguir el propósito de no dar al personaje el lugar que no quiere tener.

Así proseguí mi lectura, y me encontré con momentos tan placenteros como los detalles de sus pensamientos, los pequeños cambios que pretendía dar a su vida y lo reconfortantes que resultan,  "de pronto me apeteció un cambio -se trataba de uno muy pequeño- ¿y qué mejor ocasión para los cambios que antes de un gran evento?(...). Te da la impresión de pasar página, de plantar cara a la monotonía y de conservar la fortaleza y la juventud".

Seguí, seguí, hasta que el libro fue resultándome predecible, y lo fui abandonado a la desidia, quizá fruto, de los pensamientos  que me producían. Ya que no fue que me resultara predecible lo que me resultaba molesto, sino que constantemente, a pesar de que la protagonista con su vida soñada era feliz, a mí me despertaba mucha melancolía. Rachel no era una mujer sin dinamismo...al contrario, a pesar de estar sola, era una mujer alegre, con ganas de dar la vuelta a la vida...pero no sé por qué una tristeza me invadía al conocer más de cerca al personaje.
La Dama de Shalott

Si tenía la oportunidad de leerlo por la mañana, ahí estaba,... ya con un halo de tristeza que lo rodeaba ...De manera, que de forma casi inconsciente, se fue quedando fuera de mi bolsa de libros, y se instaló en la estantería. De vez en cuando me susurraba, y caí de nuevo en sus redes, con el propósito de terminarlo en poco tiempo. Y así fue, lo terminé ayer. Pero no sé si he comprendido del todo a Rachel, o más bien, si me ha gustado lo que le ha pasado. Ella imaginaba su mundo, de un modo tan diferente del real, y al mismo tiempo estaba en la realidad...pero el comportamiento de los demás, ella lo interpretaba de otro modo. Incluso no veía venir las consecuencias de su imaginación. Rachel se siente libre a través de su vida soñada,...pero también ubicaba a los demás, a quienes son reales, en sus ensoñaciones y sus actos,...les llevaba donde no estaban y pensaba de ellos otras cosas muy distintas de lo que en realidad sucede.

No puedo decir que el libro no esté bien escrito. Al contrario...Stephen Benatar (que de algún modo me recuerda a Rachael Waring), hace reflexionar sobre qué es normal, qué no lo es y las miles de interpretaciones que podrían tener nuestras formas de ser y actuar.
Es un libro, sin duda alguna, para debatir...para quedarse horas disfrutando de la tertulia que surge...pero cuidado, porque a veces, Rachel, puede atraparte en su melancolía...hay un poco de la Dama de Shalott en ella...

¿Volveremos Rachel y yo a encontrarnos? Creo que no...que ambas sabemos que tuvimos nuestro momento entre lo cotidiano...Fue como ver un tapiz bordado de muchos colores...entre ellos el que ella escogía  a pesar de que el mundo siguiera otro camino...

Un día tendré que dedicar toda una reflexión a esos libros que voy dejando abandonados...y preguntarme por qué se quedan en la estantería. Mientras hacía trabajos para la universidad, pensaba en esos libros que se quedan debajo de otros. Y escogí a varios de ellos...curiosamente, al releerlos y encontrarme de nuevo inmersa en sus páginas, decidí poner remedio y rescatarles del olvido. Poco a poco esas lecturas han ido resurgiendo y ahora parece que la librería de casa posee una luz propia...esa que reflejan los libros cuando han sido leídos...
Qué tengáis buenísimas lecturas casi veraniegas...

domingo, 24 de mayo de 2015

Sally Heathcote, Sufragista

Un día como hoy, en el que hay que reflexionar y pensar en qué queremos, con las opciones que nos ofrecen...sabiendo que de lo que se dice a lo que se hace, será la mitad o un cuarto...me encuentro con Sally, una mujer que me cuenta su historia a través de  una novela gráfica "Sufragista". Parece que Sally me susurra desde lo más profundo de su ser, que haber adquirido derechos, (aún no hace de esto cien años, y no olvidemos que nuestros logros tenían sus premisas, es decir, no podían votar todas las mujeres, sino las casadas, o las de una cierta burguesía...) no nos exime de tener también responsabilidades. Cierto es que podemos pensar que tenemos la opción de no votar...y sin duda alguna, es tan respetable como otras...pero, después de leer todo lo que Sally pasó y lo que vió que pasaba a su alrededor, no puedo más que sentirme agradecida.

Viendo por las grandes vicisitudes que tuvieron que pasar nuestras antecesoras, sientes que tienes una gran deuda con quienes arriesgaron su vida para que viviéramos en un mundo más igualitario. Lo mismo, imagino que pasaría con otros sufragios...

El mío es este, la opción de votar,...sentir que cuando llegas a tener una edad, sin importar el género al que pertenezcas, tienes unos derechos y unos deberes para con tu sociedad...

Sally es una mujer que vive trabajando en el área doméstica de la casa de la Sra Pankhurst, fundadora de un partido para el sufragio femenino. Ella muestra su entusiasmo de la vida interior que se ofrece en la casa, y poco a poco, a través de los ojos de Sally, vas descubriendo un mundo nuevo, el mundo de la igualdad. Pasa por varios momentos interiores, en los que duda acerca del lugar de una persona, también por su estatus en aquél momento, y se da cuenta de que hay más luchas en las que continuar, una de ellas, el clasismo.

Sra Pankhurst y sus hijas, Christabel y Sylvia.
La relación con su hija Sylvia, se deterioró, dado que
Sylvia siguió luchando
por los derechos de los seres humanos.

Revela también la cara más fea del feminismo mal entendido o las contradicciones, tales como ser feminista y establecer diferencias sociales entre las personas, sin luchar por la igualdad...o incluso ser capaz de no acoger a tu hija que acaba de ser madre soltera, o luchar de tal modo hacia las pertenencias de los demás, que tus actos lleguen a ser tan violentos...que se pierdan realmente en los ideales que defiendes.

Es muy agradable de leer, ya que Sally vive en la Inglaterra eduardiana, y la que le sigue, creo que la del Rey Jorge V.
Explica de maravilla, que vivir o tomar partido en una Guerra, no exime de los derechos que tenemos como ciudadanas y ciudadanos...por lo tanto, no era una decisión a aplazar. A pesar de ser muy coherente y convincente nuestros argumentos de aquellos momentos, muchos políticos estaban poco animados a conceder el voto a la mujer. Había una definición de genero y roles tan grande que nos alejaba de disponer de puntos de encuentro.

Curioseando, he visto, que para finales de Octubre estrenarán una película protagonizada por Meryl Streep (hace el papel de Sra Pankhurst), entre otras, que se llama "Suffragatte". Parece que puede estar bien...ya veremos cuando llega a nuestro país. No tiene ni fecha aproximada...

En este camino del sufragio que ya persiguieron de forma muy diferente, Mary Wollstonecraft, (y Jane Austen, de otra forma) ya habían iniciado un camino y después de ellas, vinieron otras que trataron de fundamentar lo que hoy nos parece lógico y evidente...

Quizá hoy muchas personas se llevarían las manos a la cabeza si a nosotras se nos dijera que no podemos votar. Pero no olvidemos que aún, en nuestros días,  hay países en los que este hecho aún es una sueño.

Me gusta pensar en el recorrido histórico...en las personas que lucharon y luchan por un mundo más igualitario. Es cierto que me voy siempre a Inglaterra, pero en España, nuestra Clara Campoamor, sufrió en sus carnes haber luchado por el voto de la mujer y lo defendió en las Cortes...pinchar aquí. Argumenta tan dignamente nuestras opciones como seres humanos, que se ganó a una sala repleta de hombres, que incluso, en un principio estaban lejos de quererla escuchar. Me recordó a la película Caballero sin Espada...con una lucha muy dife
rente, pero igual tesón para conseguir derechos.

Clara, se ganó en ese momento el reconocimiento de algunos y el rechazo de su grupo político en aquél "escenario". Ella era socialista, (aunque ella luchó por los derechos de todas las mujeres, fueran o no socialistas, a votar). Hay un libro, Mi pecado mortal: el voto femenino y yo”, donde contaba cómo se desarrolló el debate por el que se aprobó el voto femenino y cómo tras aquel reconocimiento, ella fue apartada de la vida política española.

Después de todo esto, y sabiendo las luchas y renuncias por las que pasaron otras personas, hoy, sin duda, iré a votar...a dejar huella, mi pequeña huella, por esas personas que nos hacen sentir más iguales. Clara, solo pudo votar en España en esa ocasión...tuvo que vivir en el exilio y no llegó a tiempo para ver la democracia en el España. Se quedó en Suiza.

Hace poco, fui a ver "La profesora de Historia", una película francesa que narra la experiencia de una profesora que da clase de Historia del Arte, con alumnos/as que llaman "conflictivos" y en los que todos han perdido las esperanzas.
Pero nuestra profesora, sencilla, no se rinde...busca medios para llegar a ellos/as. A través de desarrollar la empatía y tener que pensar en  "los otros", les apunta a un concurso. Ya de por sí el hecho de apuntarlos, les sorprende...y por me dio de un trabajo de investigación del tema con el que concursan, los alumnos y las alumnas, se transforman. Sienten que su vida, tiene un nuevo sentido. Acaban viendo a las personas que hay detrás de la historia que están investigando...donde tampoco había derechos, ni igualdad. Su trabajo consistía en investigar a los niños y a las niñas y adolescentes que sufrieron el holocausto.

martes, 12 de mayo de 2015

Sentido del humor en las librerías...

¿Me perdí tras el cristal de una librería? ¿Fui raptada por algún libro que me dejó sin salir durante varios días y solo me permitían tomar té y chocolate? Bueno, ninguna de estas cosas me sucedieron. Aunque puede que a ratos, si me sintiera raptada por un libro...o varios...y tal vez las paredes de las librerías fueron un espacio habitual, donde me sentía a salvo y refugiada de todo lo que nos acontece fuera.


Me encontré con las cosas raras que se oyen en las librerías de las que escribe Jen Campbell, y no era capaz de contener la risa. Ya lo había visto en inglés,  pero lo escogí traducido, con la idea de dejarlo en el cuarto de baño para cuando vienen las visitas. Estoy convencida, que más de uno/a tardará en salir...
Otra razón fue que vienen "momentos estelares" sobre otras librerías europeas, entre ellas algunas de Madrid. Estoy convencida de que los mejores momentos, aún no se han escrito.

El libro está repleto de anécdotas, muy interesantes sobre las conversaciones y peripecias que se desarrollan en las librerías...y estoy convencida que para muchas/os que venís por aquí, este libro es un gran conocido en vuestras vidas. Pero para quienes lo conozcan menos, voy a describir unas pinceladas...
Se confunden pensando que la
librería es una tienda de lanas...
Hay muchas anécdotas acerca de esto...
Se concentra en dos librerías, aunque hay más al final del libro. Una de ellas está en Edimburgo...y la lleva un matrimonio. Y la segunda, es una librería que vende libros de segunda mano y que tiene por nombre el confuso "Ripping Yarns", que parece que está diciendo "tejiendo-hilando historias"...por lo que algunas veces, se traducía como un lugar donde vendían lanas. Imaginar las muchas de experiencias que tiene la tienda al respecto. En el libro se citan algunas. Además, el nombre viene dado por una antigua serie de los Monty Python, por lo que la risa está servida.

El sentido del humor es imprescindible...y lo mejor es reírse de uno/a mismo/a, a través de las experiencias que nos van sucediendo en la vida. En ocasiones, viviendo ciertos acontecimientos de la vida diaria, veo que puedo sacar provecho de lo que un primer momento pueda parecer extraño. A veces me siento inmersa en una película de Woody Allen, y creo que saldrá de su escondite en cualquier momento, para decir "corten". También vivo momentos a lo "Almodóvar". Por lo que en ocasiones, me fijo en las esquinas de los lugares que habito por si hubiera alguna cámara escondida, recogiendo cualquier instante, en especial, los más insignificantes...Esta mañana, sin ir más lejos, al mirar de este modo en la ducha, me di cuenta de que cohabitaba con una araña. Ambas nos hemos dejado vivir esta mañana...la prisa por entrar en el trabajo me impidió tener algo más que palabras que con ella. Pero bueno, eso es más una película infantil de serie B...

Uno de esos momentos en los que las risas se
pueden hacer incontrolables.
Leyendo el libro me he percatado de los muchos momentos que podemos vivir y sacar provecho. Quizá, de ahora en adelante, tome nota en ese libreta de libros que me acompaña, momentos o anécdotas que nos hacen sonreír. Esto es muy particular, ya que a todos/as no nos hacen gracia las mismas cosas. Por eso, puede ser interesante e incluso puede que descubramos mejor quienes somos, al releer aquello que nos provoca risa.

De la autora conozco muy poco...Jen Campbell. Sé que ha escrito más libros acerca de lo que acontece en las librerías y otro más  también relacionado con el mundo de los libros que se esconden en las librerías más pintorescas del mundo. Un poco lo que venimos haciendo algunos/as cuando viajamos...ese recorrido por el mundo...donde buscamos esos espacios imprescindibles para cualquier amante de los libros.

Llevo tiempo abandonada a la vida diaria, con sus idiosincrasias y sin apenas darme un respiro. Cuando llego a casa, casi al atardecer, siento abandonadas mis plantas, que me piden "riégame" casi sin aliento. Luego, con los ojos medio cerrados, me dispongo a abrir un libro y dejar que este me secuestre. No siempre lo logra, y me entrego a los brazos de Morfeo...sin resistirme.

También es verdad que ando algo más ocupada...curiosamente, cuando se acercan los exámenes, parece que tengo más tiempo para escribir. ¿Será que busco una distracción?...Y qué mejor "distracción" que pasearme por blogs, o escribir por aquí contando tantos pensamientos y lecturas que tengo atrasadas...

jueves, 23 de abril de 2015

Simplemente, estar con Libros

¿Por qué no "rescatar" hoy un libro de la estantería? Hoy podríamos pasar el día, con ese libro que ya está arrugado de lo mucho que lo leemos y releemos...y al mismo tiempo, con quien lo escribe.
También podemos recorrer las librerías y encontrarnos con algún libro que llevamos tiempo buscando, y de repente...¡¡un encuentro!! 

O tal vez, entrar en la librería y dejarse guiar por el instinto...permitir que el tiempo pase, mientras nos detenemos en algún libro, en algunas palabras, como "quien no arriesga, no gana, y quien no arriesga...pierde siempre", o tal vez...un encuentro con toda una biblioteca de libros que esperan ser leídos.



Esta mañana, ya comencé con ese "libro arrugado" con el que me siento agusto, y que siempre es un agradable momento...después, en la ciudad en la que hoy dan el premio Cervantes, me instalaré en una cafetería a tomar té, y a seguir leyendo...y después...sin duda visitaré las librerías con la bolsa de tela preparada para recibir algún visitante nuevo a casa. Y la música de las flautas traveseras, las risas de los amigos, los paseos a la luz del atardecer,...será lo que me acompañe durante el día y la noche...porque...shhhh...hoy los libros no duermen...estarán celebrando que existen, y detrás de ellos, quienes los escribieron...quienes quisieron lanzar al viento las palabras que dormían en su interior....

Me encantará visitar los blogs...lo haré mañana...hoy pertenezco a la lectura...

domingo, 12 de abril de 2015

PRIDE

Anoche fui al cine, hace mucho que no hablo de cine por aquí, y lo cierto es que le dedico un tiempo de mi vida.

De repente me vi metida en la vida de londinense de los ochenta, concretamente en 1984. Con tazas de té y teteras de lo más rocambolescas, vestimentas que hoy en día parece que vuelven a hacer acto de presencia, músicas variadas y diferentes,...en fin...parecía que estaba caminando por las mismas calles y paisaje que nos mostraban, y que he visto, con matices de lo más diversos.

Pride, viene a ser una demostración de lo importante que es la empatía...el no quedarse en la lucha aislada de lo que nos preocupa...sino estar presente en otras batallas ajenas....sin cerrar los ojos. Haciendo que la heterogeneidad sea posible.

Ser conscientes de lo que nos sucede, sin poner límites a las ideas que hacen de este mundo un lugar mejor. Esas que pueden surgir después de una conversación maravillosa con amigas/os, o con los momentos de  lectura...parece que algo se nos despierta, y las ideas comienzan a surgir...como si acabaras de tomarte una taza de té negro bien cargada.

Hace poco entendí que por medio de la poesía,...a través del pensamiento escondido de otra persona y preocupándonos por entender lo que significan esas palabras melódicas, podemos llegar a desarrollar la empatía, la mirada no solo puesta en mis intereses y luchas por muy loables y dignas que sean, sino también en quien tengo al lado...
Nunca había pensado que pudiera suceder algo así...La poesía y yo no es que disfrutemos de muchos encuentros. Soy más de prosa...pero curiosamente, hace poco pude comprobar que pensar en qué está queriendo sugerir unas palabras con otras, qué significado tiene para quien escribe, qué desea transmitir...eso hace que algo se mueva por dentro en nuestro cerebro, y que demos una vuelta de tuerca a nuestras ideas.

Cierto es que nos podemos quedar en querer saber lo que nos transmiten por el simple hecho de acertar y dar con la respuesta correcta. Sin embargo, creo que hay que navegar más profundamente...rescatar las palabras que se traducen en sentimientos y emociones escondidas tras esas conjunciones, esa parte melódica y atemporal.


Es una niña que llegó a ser escritora...Su vida
estuvo rodeada de poesía y lecturas...
El pensamiento crítico se avivó en ella, para
bien también de los demás.
La poesía puede ser refugio de quien escribe, pero también de quien lee...podemos declarar que la vida está repleta de momentos similares a las poesías, ya sea en el arte, en la interpretación de lo que se quiere transmitir, etc.
Abrirse a nuevos pensamientos positivos que pueden hacer que te despiertes y mires el mundo de otro modo...de otro color.

Te puedes ir con Mario Benedetti o con Emily Dickinson,...o tal vez, con Miguel Hernández, o Whalt Whitman, todos ellos y todas ellas, te harán revivir quizá algo que había dormido en ti, o quizá, como pude comprobar la semana pasada, a través de un ejercicio, consigamos despertar conciencias.

Os dejo con un poema de Emily Dickinson. No sé muy bien por qué pero siempre por la primavera, tengo que leer algo suyo...aunque sean unas simples palabras...sin duda me espera más lectura y más encuentros fugaces...pero eso serán para otro día, para otra Primavera.







Todas las fotos, han sido recogidas y tomadas prestadas de internet. Tengo ganas de poner algunas más elaboradas por mí misma...pero la ausencia de tiempo no me lo ha permitido...quizá más adelante...con un té y una poesía que despierte mi pensamiento...




jueves, 2 de abril de 2015

Mis horas con Virginia Woolf.

Es habitual que Virginia Woolf me acompañe muy a menudo en estas amenas tardes de Primavera, pero hace unos días, se ausentó, tenía otra cita...un encuentro ineludible con el pasado, para recorrer el que fue su último paseo por el río.

Hablo mucho de ella, porque siempre me ha fascinado....incluso al inicio de conocernos y no sentir demasiada afinidad. Hoy en día, sé que somos muy distintas en algunos pensamientos, ideas y formas de vida que son fundamentales para ambas....Tal vez por eso nos hemos conocido en otros momentos del mundo...quizá es importante que exista esa franja de tiempo  que nos distancia, como línea disuasoria de nuestras ideas y valores más estables.

Su muerte siempre me impactó. Al principió me pareció una salida poco afortunada. Sin explicación. Quizá le sucedió un poco como a Charlotte Perkins,... y ella no supo poner nombre a su enfermedad, a esas crisis nerviosas que sufría y hoy en día parece que llevan un nombre. Aquí discrepo con el mundo, y creo que muchos médicos darían versiones diferentes a su enfermedad.
Después, empaticé mucho con ella, al conocer algunos de sus ensayos, y sus obras más directas...sentía que ambas teníamos mucho que compartir y en mi caso, que aprender. Me entusiasma su habitación propia, sus ilusiones, sus miedos (a pesar de que parece que no se enfrentó a ellos, lo hizo)...

En fin...podría decir que mis "horas" con Virginia Woolf, han sido de lo más diferentes. Las horas han marcado su vida, a ella... a la que llamaban Mrs Dalloway. Quizá se la vislumbra mucho más que en sus biografías, a través de algunos de sus personajes...quizá en alguna frase o en algún pensamiento que se interpone entre la realidad y la ficción.
Se podría decir de ella, que siempre tuvo diferentes "horas", para muy distintos momentos.

Fue una mujer que tuvo que vivir muchas guerras internas (además de la externas)...aceptar las despedidas de personas a las que quería de forma muy directa...sufrir que el amor sagrado entre hermanos, que puede ser que rondara   la forma más cruel y hacer un daño  al que hay que añadir el silencio de no poder contarlo...Virginia tuvo que salir de sí misma, de sus miedos, para tratar de encontrarse con sus personajes...a los que me los imagino muchas veces como en el cuadro de Dickens...ese en el que revolotean mientras él está sentado en su mesa de escritorio.

Ella trató de buscar sentido al sinsentido de la vida en el que muchas veces nos vemos inmersos...Sus "horas" en la biblioteca, buscando información sobre lo que no pudo estudiar por su condición sexual, en una universidad, tendría que hacerlo por sí misma. Y esas "horas" de encerramiento, con un determinado libro, era como estar hablando con el mismo autor o autora en persona. Además, luego su vida estaba llena de reencuentros, tertulias,  cenas... con escritoras y escritores con quienes además, podría  discutir y cambiar o no de opinión,...imagino que  esas eran muchas de sus horas cotidianas.

Las mías con ella, están plagadas de momentos muy diferentes. A veces, leyendo sus diarios, entro en contradicción, y su misma depresión se contagia, pero también esa sensación de ser feliz con los pequeños y sutiles momentos de la vida. Con la fugacidad del instante, con el amor a quienes te rodean...y las risas de los momentos menos esperados...

Ahora, en mis manos están algunas de las páginas de sus últimos años...leyendo no puedo evitar pensar lo fácil que se puede pasar de un estado mental a otro. Y cómo si realmente somos tan conscientes de la vida,  de lo  efímero del instante que vivimos,... no hacemos nada para cambiar y aprovechar todo lo que hay a nuestro alrededor. Quizá el amor, a quienes nos rodean,...es eso no lo único que nos podremos llevar allá donde nos vayamos....o si no hay nada...esa será nuestra marca de existencia. ¿Qué queremos dejar de nosotras/os mismas/os a parte de esos libros que tenemos siempre pendiente escribir?  Tal vez, solo tenemos el presente...y en este hay suficiente como para regalar lo mejor...

La vida nos ofrece muchas oportunidades, al mismo tiempo no sabemos lo que nos depara el futuro, las luchas, los miedos, las alegrías, el amor, con el que tendremos que enfrentarnos...¿será que tendremos que buscar herramientas dentro de nosotras/os mismas/os?

Viernes, 29 de Marzo 1939

¿Quién iba a decir a Virginia que se
convertería en un Penguin
con el tiempo?
¿Qué hay que sea liberador y tranquilizante? Tengo estas sensaciones cuando abro la vengan por la noche y miro las estrellas. Desdichadamente son las doce y cuarto de un día gris y aburrido, (...) ¡¡Señor, Señor! Y la gripe me ronda. Si vuelvo a tenerla, ¿en qué pensaré? En el río. Digamos el Támesis en el Puente de Londres; y en comprar una libreta de notas; y en caminar a lo largo del Strand y dejar que cada rostro me propine una bofetada; y cada tienda; y quizás un Penguin. Si, porque vamos a Londres el lunes. Entonces me parece que leeré a un elizabetiano, será como saltar de una rama a otra. Después de regreso aquí iré de un sitio a otro...Oh, sí, y promoveremos la venta de nuestros libros a lo largo de la costa, y tomaremos el té (....). Quizá cuide un poco el jardín. (...)
La Calle Strand, hace algunos años...
La verdad es que no he visto la primavera en el campo desde que estuve enferma en Asheham en 1914, y que en aquel momento tuvo cierto carácter sagrado, a pesar de la depresión. Creo que también soñaré un libro de poeta en prosa; quizás haga un pastel de vez en cuando.

Bueno, bueno, basta ya de pelear con el futuro o de lamentar el pasado. Goza del lunes y del martes, y no aceptes la culpa de los sentimientos egoístas, ya que , bien lo sabe Dios, he cumplido con los deberes que me incumbían, con la pluma y habla, para con la raza humana. Quiero decir que los jóvenes escritores pueden seguir en pie de guerra. Sí, merezco una primavera, y no le debo nada a nadie.

No necesito escribir una carta (están todos los poemas, manuscritos, esperando), ni necesito tener invitados ap sar el fin de semana. Sí, ya que los demás pueden ser tan felices como yo esta primavera. Ahora, ahogándome en el caudal del agua que discurre, leeré a Whymper hasta la hora del almuerzo".

Parece que era premonitorio a una despedida anunciada. Su Fin del Viaje, como así tituló a su primer libro, estaba a la vuelta de la esquina...y sus últimas palabras de ese día, parecen hacerse más reales que nunca. La imagino con el libro de Whymper entre sus manos, leyendo sobre viajes, y otros mundos, y quizá...para el almuerzo, venga de pronto a sorprenderme de nuevo. Esta vez sin paraguas, aunque algo mojada...yo la abriré la puerta y la dejaré ropa para secarse. Quizá ella es más alta que yo, pero seguro que algo de lo que tengo le vale. Mientras, dejaré reposar el té. Tal vez, hoy por ser un día de viaje para ella, le espera uno que trae aromas del india, china...con cardamomo, especias...


Este año, como curiosidad, decir que el día de su muerte coincide con el día que sucedió hace más de setenta años...Era una mañana de sábado, no sé si hacía sol o no, pero sé que ella no estaba dispuesta a dar ventaja a los imprevistos.

Mientras escribo, cuatro mariposas danzan en el jardín, será que me quieren decir algo...¿será que mi amiga Virginia Woolf, esté donde esté, sigue sintiendo la belleza de la vida entre sus dedos? Llaman a la puerta...¿será ella?

Todas las fotos e imágenes, han sido extraídas de intenet