El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Una Librería Encantada,..de Christopher Morley

Vengo de oler a tabaco de pipa, de esconderme en rincones con olor a moho y tiempo, de recorrer miles de viajes en uno...de dejar que la prisa y los quehaceres se queden a un lado para detenerme en la palabra escrita.

Así es...vengo de una librería...una librería encantada que guarda un secreto...un libro que desaparece...que va y viene como si de un viajante se tratara...Es la librería de Mifflin, un antiguo vendedor de sueños ambulantes...que "recetaba" libros a quienes encontraba en su camino...
Parece que aún huele a librería antigua, y aún tengo polvo en mis manos de tocar alguno de sus libros...pero también huele a chocolate, ....y es que el Sr Mifflin no te deja que te marches si te acercas a su librería de noche, sin probar un poco el chocolate que prepara Helen Mifflin...su mujer.

El libro está escrito en 1918, bueno, justo al finalizar la Primera Guerra Mundial. Es muy significativo escuchar/leer al autor a través de su personaje Mifflin...¡¡qué pensaban!!?? En muchas ocasiones se lamenta de las muchas pérdidas...pero ante lo inevitable queda decir, que al menos, hayan fallecido por encontrar la paz. Sabes que eso luego no fue así...pero nuestro amigo librero no...él desconoce el futuro...

Mifflin defiende que son muy importantes los libros que leemos y que estos son los que puede que nos lleven a reflexionar de un modo u otro...ese "despertar" puede ser de muchas maneras...por eso, sin duda, cree con certeza que sí Wilson hubiese leído a Thomas Hardy, y su "The Dinast", tal vez se habrían encontrado otros argumentos para llegar a la paz antes de que esta se perdiera.
"Te envío esto que acabo de pegar en mi tablón de anuncios para que lo lean mis clientes. Fue escrito por Charles Sorley, un joven inglés que murió en Francia en 1915. Tenía sólo veinte años; 
Para Alemania
"Estás ciega como nosotros. Nadie preparó tu herida, 
ningún hombre afirmó haber conquistado tus tierras.
Pero siendo los dos gusanos confinados los campos del pensamiento
tropezamos y no nos comprendemos.
Tú dividiste tu futuro como un gigantesco plan y nosotros, 
el sendero borrado de nuestro propio espíritu. 
Y en nuestras formas predilectas nos enfrentamos,
resoplamos, nos odiamos. 

Y la lucha ciega, ciega lucha. 
Cuando vuelva la paz, 
quizás veamos de nuevo con nuevos ojos la forma verdadera del otro 
y nos maravillemos. 
Más amables y cálidos, 
estrecharemos nuestras manos con firmeza 
y nos reiremos del viejo dolor. 
Pero hasta entonces, sólo la tormenta, la oscuridad, el trueno y la lluvia.

Al señor Mifflin y a mí nos gusta escribir detrás de los libros. Allí anotamos esas páginas que más nos llaman la atención. He de decir, que no siempre puedo sacar un lápiz pero...de cuando en cuando alguna página queda anotada.

¿Los libros nos hacen tener hambre? El Señor Mifflin os diría que sí...y también Anne Fadiman, pero...¡¡cómo!! Por las noches, Mifflin acostumbra con su mujer a leer en alto...últimamente algo de Dickens, pero no se queda en los cuentos de Navidad, sino en esos cuentos que menos se leían...como la Señorita Lirripier y otros...en fin...el caso es que... ¡¡cómo no despertar los apetitos si alguien te describe con mesura un plato de solomillo con patatas!! (en mi caso...si hablan de tazas de té...allá que voy a por una, con el chocolate me sucede similar...¿¿y por qué no??...con algo salado a ciertas horas, también).
En referencia al chocolate nuestro amigo Mifflin dice..."Chesterton ha escrito un poema bastante airado contra el chocolate...está en la Taberna Errante. Por mi parte, encuentro que el chocolate es la bebida perfecta para las horas nocturnas. Apacigua suavemente el espíritu y lo prepara para el sueño. A menudo he notado que las angustias filosóficas más terribles se calman con tres tazas del chocolate de la Señora Mifflin. Un hombre puede perfectamente pasarse la tarde leyendo a Schopenhauer si tiene a mano una cucharada de cacao..." Creo que Mifflin y los habitantes de la librería, desconocían que el chocolate más bien es un estimulante...pero bueno, sí a él le venía bien...

El libro está lleno de frases preciosas, de esas que enmarcarías por casa o que tendrías cerca para releerlas de cuando en cuando...Mifflin deja su librería abierta hasta tarde, porque piensa que hay a quienes después de cenar les gusta darse un paseo, y tal vez buscar algún libro.

Durante un tiempo los Sñres Mifflin se harán cargo de la educación de una Señorita...Ambos viven con emoción ese momento...pensando qué libros son los adecuados para alimentar su alma...¿cuales serán los libros elegidos para decorar su habitación y para tentarla?
Ya lo hicieron con su perro...en su caseta, Bock, cuenta con libros pintados y todos esos libros hablan o llevan el título de algún perro.

La librería encantada, ha sido mi libro-compañero del tiempo estival que dejamos atrás...él venia en la bolsa de tela, en la cesta de la bici cuando iba a la piscina,... es quien venía a tomar té conmigo...Algún día de lluvia, se adentraba en casa, y leía en la cama...El Sr Mifflin lo recomienda...y sin duda es genial...
He disfrutado muchísimo de este libro, al igual que el primero. Las personas que lo han leído, me dicen...que les gusta más el parnaso del Señor Mifflin...en mi caso, no puedo decidirme...ambos son maravillosos.
Foto rápida, de una taza preciosa...primer regalo
de esas "hojas" que caen...
En algunas ocasiones, parecía que entraba la Srta Helen Hanff buscando alguno de los libros que no le traía Frank Doel, pero...no nos engañemos, Helen en aquellos tiempos tendría un añito, y aún poca independencia para entrar en una librería de Brooklyn...aunque...con el tiempo y los viajes y los libros...nunca se sabe...y más si estás en la librería encantada... 

Como me dice una Amiga bloggera, el Otoño esta enrollado en el dobladillo de mi vestido...Gracias...Es el tiempo de muchos momentos entrañables entre ellos, una hoja más que cae del calendario...

sábado, 20 de septiembre de 2014

BoyHood, Richard Linklater

Podríamos pensar que se trata de un experimento sociológico...o que las historias se quedan cortas cuando se cuentan de una determinada manera y que necesitan de "un algo más" experiencial para dotarlas de más significado.

El reto del guionista y director de esta película, BoyHood, es llevar a sus personajes y a quienes forman dichos personajes, a un viaje nuevo y diferente. Rodar durante doce años,...quedar una semana del año para verse de nuevo, para ser otra vez el padre, el hijo, la madre, la hija, la abuela...en fin...ser la misma persona en tus más diversas versiones de ti mismo y además, coincidir en experimentar ese cambio físico que conlleva el vivir día a día.

Para este proyecto, Richard Linklater  ha querido contar con muy buenos actores...entre ellos un continuo en sus películas: Ethan Hawk, con quien ya rodó la trilogía de "Antes de...", un niño que se ha ido haciendo mayor y es el protagonista por el cual vamos descubriendo la vida...a veces con imágenes de pocos momentos, que se resumen un año...
Parece que estamos viendo una película de hace años y al mismo tiempo actual...es algo diferente, sin duda...
Hay muchas anécdotas fuera de las cámaras, y curiosidades, una de ellas, es la actriz que hace de hija del matrimonio, quien además es hija del director...Dicen que es un proyecto muy personal.

Plantea sutilmente el debate sobre lo inmersos que estamos en las imágenes, en las redes sociales,...y tal vez, lo poco que vivimos con lo que nos rodea...más preocupados por mostrar, que por realmente, guardar determinados instantes de nuestra vida para nosotros mismos en nuestra memoria.

También hace referencia a cómo van cambiando, quizá, algunos de nuestros pensamientos. Y cómo dependiendo del momento en el que se conoce a alguien se quiere vivir de un modo u otro. Los actores y director parecen sumamente implicados en el proceso. A todos nos llama la atención lo que las rupturas pueden ocasionar, tanto si se producen como si no...

Linklater no entra en juicios de valor, solo expone posibles situaciones, con todas las problemáticas que esto implica...sin aludir a sentimientos de culpa, y dejando entrever, las responsabilidades, la entrega, lo que pensamos encontrar al conocer a alguien y como a veces, las señales sobre si son buenas personas resultan poco claras...

Con todos ellos, personajes, actores, director,...los espectadores nos vimos inmersos en un viaje diferente,...recorrer la vida de varias personas, las mismas, en diferentes años y momentos de sus vidas...
Creo que la idea de rodarla en Texas es porque parte de esa transformación ideológica (que tal vez, no querríamos compartir) se dá...y de hecho, puede ser más que convincente de lo que podemos ver en un momento determinado.

Los hijos ven la transformación ideológica de los padres, lo que es importante un día, al otro no lo es tanto...

Aún así, hay cosas que no cambian en cada personaje, y que realmente son lo que quieren transmitir a sus hijos...lo hacen lo mejor que pueden con todo lo emocional de sí mismo, con sus transformaciones, ideas, creencias...
Por ejem, el padre es un gran dialogador...quiere que sus hijos le cuenten realmente cómo están y qué les importa. Le interesa conectar con ellos...aunque no siempre esté presente.

La madre, a su manera también busca momentos para disfrutar con sus hijos, pero ella tiene una tarea más; cubrir las necesidades básicas de sus hijos. Eso quizá es lo que la impide disponer de mayores momentos para reír y desconectar y compartir momentos con sus hijos...  Y está en constante proceso, para quizá...darles lo que necesitan o cree que necesitan...es a lo que responde su personaje.

Hay errores, disculpas, recelos,...momentos de la vida que dejan pasar y que no volverán. Pero también hay risas, sueños, peregrinaje interior,...

Salí del cine con un especial  buen sabor de boca, y no sé si he sabido transmitir la huella que ha dejado en mí la película...La música y los paisajes influyen en todo este proceso...viaje de la vida...que al fin y al cabo, realizamos todos...

Mientras en Otoño se va acercando por nuestras ventanas,...y también entre esos días de lluvia, se mezclan los días de sol. Nos leemos...


martes, 16 de septiembre de 2014

Tiras de Humor, Liniers

El sentido del humor es siempre bienvenido en casa...y qué mejor manera que recibirlo con algún libro de Liniers  y su peculiar manera de ver la vida y hablar sobre ella...Sigue siendo un constante en algunas noches de lo que ya se va pareciendo al Otoño...Nada como aparecer riéndote...esa sensación tan especial la consiguen muchos libros, pero entre ellos, los que suben el sentido del humor.

Estas noches pasadas, me han acompañado dos libros de Liniers, uno de ellos...lo he adquirido recientemente, el otro, es de hace tiempo.

Ambos libros contienen personajes de lo más variados, desde el mundo de la Antartida con sus habitantes; los pingüinos,...hasta un robot sensible al que le gusta leer "Mujercitas".

Hay muchos personajes, algunos duran una tira solamente y otros son unos clásicos, como Enriqueta.
Muchas son las veces que con menos palabras se dice mucho más...se entiende todo con muchísima más sencillez, que utilizando tantos adjetivos, verbos y apelativos a lo que queremos transmitir.

Así que, sin mucho más que añadir, y para desearos buenas lecturas... os dejo con algunas de sus viñetas, que están recogidas en sus libros...



Liniers, acompañado de algunos de sus personajes...

Siempre te dejan con una agradable sonrisa y son preludio de buenos sueños...
Parece que ya llegan algunos momentos más otoñales, y espero poder seguir escribiendo mucho más a menudo.

Mientras los habituales de este tiempo atrás me acompañan...y el té siempre de por medio. Ahora intentando introducir más té verde por las tardes...aunque en ocasiones...no lo puedo evitar y me lanzo al té negro con un pelín de leche...a pesar de que luego tenga que leer más antes de dormir, para poder conciliar el sueño.
Nos leemos...

Las imágenes han sido extraídas de la red de internet. Los libros que tengo en casa son el nº1 y el nº3. Ambos llenos de carcajadas.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El verano y sus libros...


Sigo leyendo, menos de lo que me gustaría, pero  alguno cae...El escenario  y los momentos que acompaña a los libros en verano suele ser diferente que en otras épocas; puedo estar tumbada en la hierva, sentada admirando un cielo estrellado (y con anti mosquitos al lado), contemplando  un paisaje cálido y azul...mirando al cielo y las copas de los árboles...en fin...formas y lo que nos rodea muy distinto a lo que suele ser en otras épocas.
Sin duda, algunos momentos se repiten...leer antes de dormir, siempre me ha gustado y me relaja...leer mientras espero,...o  a la vez que disfruto una rica taza de té verde. Pero esto último he de decir que suele ser difícil en ésta época del año...los momentos de té siguen existiendo solo que no siempre están acompañados de libros.

Ahora toca elegir o dejar que te escojan los libros...¿cuales son los más idóneos para los días de verano? ¿Hay alguno que ha de ser el libro del verano, como pueda serlo para algunos/as la canción del verano? Creo que los libros te escogen en el momento propicio...a veces te asaltan, como una ola de calor o como un jarrón de agua fría...pero sin duda...son ellos quienes te dicen "ábreme".  A partir de ahí...pueden pasar mil cosas, entre otras, que el encuentro con el libro no sea el esperado...y entonces decidas leerlo de todos modos porque eres de las que no puedes dejarlos a medias, o puede que seaís inseparables y que te acompañe a todos los rincones escondidos...incluso al baño.

Hay un libro que me ha acompañado todo el verano y que lo estoy leyendo con excesiva lentitud...no porque no me esté gustando sino porque cuando estoy en casa, no es el que suelo escoger...hay otros...que me esperan y que por su tamaño no suelo llevar conmigo...De forma que, ese libro que sin querer se está convirtiendo en "el libro del verano",  se queda esperando a que llegue su momento...que suele ser ir en la cesta de la bici para ir a la piscina, habitar dentro de la bolsa de tela cuando voy al trabajo, asomarse a la mesa de verano de alguna cafetería...en fin...un libro al que podría denominar compañero. Sin duda es y sigue siendo el inseparable del verano. Pero de éste hablaré otro día... 

Mientras, cuando pensaba que no iba a dedicarme más que a un solo libro...aparecían otros...que pensé que susurraban mi nombre, pero a medida que avanzaba el día,  me daba cuenta que no podía continuar con ellos...que no era su momento, que gritaban por estar un rato en medio de los paisajes lluviosos,...necesitaban otro escenario y mis prisas no eran buenas para leerlos...

Después está el ya nombrado My Bookstore que leo de cuando en cuando. Son historias cortas, lo que me permite leerlo de otra forma diferente. Quizá mirando el dibujo de la librería que aparece al azar. Así se me hace más ameno. Con él, me suelo encontrar en casa...aunque alguna vez se ha venido en la bolsa de tela...y se ha escapado a algún encuentro fortuito en otro ambiente.

En el baño está el amigo fiel, con el que puedo echarme unas risas de humor británico, si,...lo admito, tengo libro en todos los rincones de casa y el baño no iba a ser menos.
Con "El mejor humor inglés", de Anagrama, varios autores tratan de sacar la mejor de mis sonrisas. Algunos lo consiguen otros solo se quedan a medias. Aún no lo he terminado...obviamente no le dedico mucho tiempo, pero hay un relato de Roald Dahl*, "Cordero Asado", que es de lo mejorcito...para no estropear el momento, no contaré más que hay que estar preparada/o para escuchar humor british,...no siempre es del agrado de todo el mundo. Tiene un punto de humor negro.
He de decir que también ha habido otros autores con quienes no he empatizado...quizá entendemos el humor de forma diferente, como fue el caso de Martin Amis y su relato de contar las veces, pero a parte de éste, el resto me están resultando muy amenos.

¿Qué más libros pululan por entre los rincones de casa y han sacado las "orejas" esta temporada? Sin lugar a dudas, otro de los libros que me ha tenido ensemismada, han sido las peripecias de Liniers y Macanudo. Siguiendo una línea fresca y ligera, antes de dormir, se presentaban estos personajes tan anodinos y al mismo tiempo que podrían ser cualquiera que nos encontramos por la calle. Este libro, también merece una entrada solitaria, así que me detengo aquí...y no cuento más.

Pocas lecturas...pero muchas de ellas intensas...
Espero que este otoño que pronto llega y que va asomando la nariz, al menos por la zona en la que vivo, sea más prolifero en lecturas.
Mientras esos momentos llegan, seguiré disfrutando del atardecer cuando voy a la piscina, para aprovechar el último baño...a veces, los pájaros, a esas últimas horas, se acercan mucho para beber (no sé si decir agua o productos químicos de la piscina). A esas horas en las que nado, apenas da tiempo a leer, pero hoy pretendo ir antes para dar un buen empujón al compañero inseparable de este verano.

*quien por cierto celebra cincuenta años de  la publicación de Charlie y la fábrica de chocolate

lunes, 18 de agosto de 2014

Belle y regreso a África...

Aún estoy embriagada...el cine a veces produce esa sensación.

Escuchar buenas conversaciones hoy en día es difícil...una interesante exposición de ideas, de argumentos, ...y más aún cuando se defienden situaciones injustas,...es como beber una buena taza de té. Luego sales del cine con ganas de dialogar de preguntarte sí aquello que has visto se asemeja a la realidad. ¿Una mujer podía hablar como lo hizo Dido Elizabeth Belle, en una época en el que las mujeres no tenían voz?

Esta historia esta basada en un hecho real. Es la vida de una niña nacida ilegítima, pero con un padre que la reconoce tras la  muerte de su madre. Lo peculiar para el momento, es que Dido es mestiza. Hija de un inglés y de una esclava (según parece,...aunque esto aún lo estoy investigando)

Dido ha de vivir en casa de su tío, que curiosamente es juez, y en el futuro tendrá que posicionarse ante el gran dilema del momento; la esclavitud como mercancía.

Cuadro real, de ambas damas...detrás
de ellas, hay toda una historia...
La película parece surgir de las pinturas en las que las diferencias sociales se ven de forma clara. Y poco a poco, se va produciendo la transformación. Dido, admira la pintura, y al mismo le da miedo que la retraten del mismo modo a como se retratan a personas que llevan su color. Siempre aparecen debajo...no al lado, como sucede en este cuadro.

Dido crece en casa de sus tío con su prima Elizabeth Murray, quien no ve las diferencias sociales que todos apuntan a destacar.

Es una película tranquila, que te deja buen sabor, muy bien ambienta y recreada...que retrata de una forma un tanto romántica la existencia de las mujeres de una clase social determinada, en la que también podrían se podría decir, que no existía la libertad.

No quiero hablar mucho más por sí alguien decide verla...Si decidís verla en el cine, os encontraréis con la sensación de haber pagado una entrada para vosotros solos y/o pocas personas más. Así que podréis sentaros a vuestras anchas...mientras la música, las palabras, y todo lo que rodea a la película os lleva de viaje al siglo XVIII. Una tiene la sensación de que Jane Austen podría aparecer en cualquier momento...

El vestuario, pensé que no era el del momento, pero también he investigado y si...parece que en en 1780, que es más o menos cuando se desarrolla lo fundamental de la película, tendían a llevar la tendencia de María Antonieta.
Dennys Finch Hatton, quizá...guarda cierto parecido
a su antecesora...

Lo bonito del cine es que una puede soñar e imaginarse que danza por allí...parece que eres un personaje más que se ha colado en las historias cotidianas...o donde el guionista ha querido llevarte...

Como dato curioso, investigando...he llegado a desvelar que la prima de nuestra protagonista, Elizabeth Murray, tuvo como descendiente a Denys Finch Hatton...Y puede que algunas personas se pregunten...¿y quién es él? Pues ni más ni menos, que el gran amor de Karen Blixen (que utilizaba como pseudónimo, Isak Dinesen), quien escribió "Memorias de África".

Los días siguen transcurriendo con tranquilidad...intento leer más que otros veranos, pero no siempre puedo...Aún así, siempre se viene conmigo un libro en la cesta de la bicicleta cuando voy a la piscina o en la bolsa de trabajo...o en la mesita de noche. Al menos unas pocas hojas siempre consigo leer antes de dormir. 
Espero que mis próximas entradas puedan ya estar más en contacto con los libros. 
¡¡Qué tengáis buenas lecturas!!

lunes, 4 de agosto de 2014

Hace ya cien años...

Un día como hoy, se hacía publica la noticia de que un país más, Inglaterra, se alzaba en la que sería la Gran Guerra.

Supongo que el mundo no ha dejado de descansar en ningún momento en luchas, en persecuciones, en destrucción...ahora la información se supone que es mayor y sabemos más de todo lo que nos rodea. Nos llegan noticias de miles de rincones del mundo...aunque también es cierto, que hay otras que no nos llegan.

Miles de personas perderían la vida, en aquella Gran Guerra...para qué...bueno,... algo que cambio fue el mapa. Durante un tiempo tuvo otro genotipo...Pero el mapa, la historia,...no para de cambiar, se desdibuja de formas diferentes...¿de quién es la tierra? ¿quiénes deciden sobre ella? El sentimiento de pertenencia nos persigue...la historia que nos cuentan, a veces más lejos de la realidad que otras, hace que los movimientos humanos se dispersen, y olvidan que hacer que el mundo es de quienes viven ahora. Porque,...nos iremos todos y dejaremos que otras personas se queden. Y parece ser que todos queremos paz, tranquilizad,...Es el sinsentido del mundo.


El para qué aún no no tiene ningún nombre, ni lugar, ni referencia en el mundo. Se sigue luchando y perdiendo...¿quién gana la guerra? ¿Sirvió para algo? Cambio los mapas, eso sí,...creció la tristeza, hubo más pobreza,...Bueno, relatar qué es lo que deja tras de sí una guerra, a pesar de no haberlo vivido, lo sabemos.

En casa tengo un libro que rescata algunos fragmentos de diarios, libros, ideas...de mujeres que comenzaron a ver cómo la Guerra tomaba fuerza.
Podemos encontrar un extracto del Diario de Vera Brittain, o palabras sueltas de otras mujeres que eran conscientes de cómo la vida les iba a cambiar.
En el libro vemos al inicio, un mapa de cómo era Europa antes de la Guerra. Hay diferencias importantes que hoy en día se mantienen...otras también han ido transformándose.

Hay varios libros y documentos... que tratan sobre esta Guerra y cómo iba afectando a diario esa situación en el mundo. En uno de los libros que estoy leyendo ahora, uno de los personajes mantiene la certeza de que si se hubiera leído "Dinastías" de Thomas Hardy, cree con certeza que se había evitado la Gran Guerra.
Extracto del Diario de Vera.

Las predicciones están a la orden del día, también hay una parte objetiva de lo que sucede en tiempo actual...de momentos sencillos de la vida cotidiana. Son cartas escogidas, algunas más interesantes que otras...Las escogió Joyce Marlow. El libro vió la luz a finales del siglo pasado, pero las cartas, diarios, ideas, pensamientos...pertenecen a los años de la Gran Guerra. ¿Qué hacía la mujer entonces? ¿Cómo salían adelante en un país donde estaban solas? Hay un libro, del que ya hice referencia hace años, Ellas Solas, de Virginia Nicholson que cuenta un poco todo esto.

Cementerio Rakowicki, Cracovia.
Víctimas de la Gran Guerra.
Tuesday, August 4th
Late as it is & almost too excited to write as I am, I must make some effort to chronicle the stupendous events of this remarkable day. The situation is absolutely unparalleled in the history of the world. Never before has the war strength of each individual nation been of such great extent,...
(extracto del diario de Vera Brittain).

Estamos ante las palabras de una persona que aún no sabía todo lo que perdería tras el transcurso de los días. Aunque suene raro y contradictorio,...en las guerras también hay ganancias, entre otras ganó la amistad de personas, como Winifred Holtby (sin el libro de Testament of Youth, quizá no se habrían encontrado). En el mismo diario, puedes ver cómo va transformándose su día a día...pero nadie puede reparar la ausencia de la vida de una persona.

Quedarnos en el pasado es inútil, solo podemos tratar de aprender (que parece que no) que las guerras no conducen a nada...solo a la destrucción.

(Las imágenes, salvo la última que es mía, son escogidas de la red de internet).

lunes, 28 de julio de 2014

My Bookstore

Interior de la librería
Paseando por las calles de Cracovia, encontré una librería de la que no suelen hablar en las guías...fue un encuentro entre casual y algo preparado. Como hacía tan buen tiempo, alquilé una bici y visité las calles de Cracovia...

Recorrí las orillas del río Vistula, y la ciudad del Dragón que echa fuego,... la ciudad que ha visto tanto en este último siglo,...se abría hacía mí...

Era la misma ciudad que pisó Copérnico, desde allí supimos que giramos alrededor del sol y que otros planetas hacen casi lo mismo...

Una de las vistas de la Plaza...la más grande
de Europa...
Avancé con rapidez hacia la plaza, esa que dicen que es la más grande de Europa. La visité y me quedé allí un rato...Para hacerlo como corresponde, aparqué la bici justo debajo de la ventana donde toca el trompetista de Cracovia, en la Iglesia de Santa María. Algún que otro turista despistado estaba escuchándolo...Su música te transporta a lo que fue Cracovia...antes de las grandes Guerras Mundiales, antes de que el mundo pusiera sus ojos en ella...mucho antes de que sufriera o se lamentara o se vitoreara la libertad...

Calle que desemboca
en la Plaza
Me introduje en el mercado, ese grande del que cuelga un cuchillo antiguo y que aún permanece allí. ¿Tradición, leyenda, símbolos? No sé...pero Cracovia es una ciudad abierta al mundo...en la plaza es donde más personas se concentran. Tienes que tener un poco de cuidado con los coches de caballos, que me hacen recordar a los de Jane Austen, porque si cierras los ojos, puedes escuchar el sonido de los caballos,...las risas de las personas que rodean la plaza, algún que otro aroma a dulce y helado...y si te alejas unos pasos de la plaza...podrás escuchar el ruido de los tranvías.

La zona central de Cracovia está rodeada por un parque,...puedes rodear la ciudad con la bici, y mirar hacia arriba, y ver las grandes copas de los árboles como se mueven y te ofrecen esa sensación de libertad que a veces una busca entre el ruido y la prisa...

Parque que rodea la zona antigua de Cracovia.
O puedes pasear y observar como la gente que vive allí se sienta en los bancos que hay en el parque...y leen...o hacen crucigramas, o esperan o miran...o incluso charlan con alguien...Estos parques, oxigenan todo lo que nos rodea. 
Mosaico que refleja un poco
y de forma alegre, cómo
era el barrio judío antes.
Está en las calles de allí...
Me alojaba detrás de uno de esos parques, en un edificio antiguo que perteneció a alguna familia judía...o polaca...pero sin duda la fachada ha visto mucha historia. Muy cerquita estaba la calle Józefa y las sinagogas...Ahora en algunas de ellas hay comida Kosher, pero el barrio ya no es judío...ahora es más bien turístico y a la vez tiene un toque bohemio...hay tiendas muy originales,...algunas son de artesanía...
Paseando por allí encontré una librería en la que mayoritariamente vendían libros y música judía...El edificio era antiguamente un lugar de oración y meditación. Allí hay paneles, fotos antiguas de cómo era el barrio antes de la GMII. Cerca de la librería, hay teterías, restaurantes de comida polaca, kosher, o italiana...

Entrada al Guetto.
Si avanzas un poco más y cruzas el río Vístula, a ese otro lado, te puedes encontrar con el barrio al que fue destinado un pueblo. 

Sillas, que representan
el momento en el que
acudían con sus maletas, y
eran trasladados a diferentes
zonas del Guetto.
Allí, estaba el Guetto, de él solo queda la plaza con unas sillas vacías, lugar destinado a derivar a las personas de una zona a otra...

Farmacia de la
esquina,...hoy en
día es un museo.
Atardecer, al fondo, el castillo y la Catedral.
En la esquina, esta la Apteka, antigua farmacia dirigida por un polaco, que ayudó de forma altruista a decenas de judíos. De él se habla menos que de Schindler...también la fábrica está a las afueras de lo que era el Guetto.


Volviendo al Vístula, y al atardecer, cuando hay quienes salen a cenar a orillas del río, atravieso rápidamente uno de los puentes relativamente nuevos, y avanzo de nuevo por una de las calles que salen de la plaza, allí, y de forma un tanto escondida para turistas, está una librería que está especializada en libros escritos en inglés...y la mayoría de ellos de segunda mano. Es una librería en la que además te puedes tomar un café, un té, un trozo de tarta del día...

Letrero para
continuar el
"viaje" dentro
de la Librería
Está repartida entre dos edificios, para pasar a una segunda parte de la librería, has de cruzar un portal...da la sensación de ser clandestina.

Dejé la bici bien atada, y ya no quise moverme mucho más...allí estuve, largo rato viendo libros...me habría traído mucho muchos más, pero tan solo me llevé uno; "My Bookstore", un libro escrito por muchos escritores, mayoritariamente norteamericanos, quienes hablan de sus librerías preferidas en los diferentes rincones de Estados Unidos. La portada me llamó la atención, pero aún más cada capítulo del libro. 

Mientras un rico té en condiciones humeaba en las paredes del edificio, pude saborear también algún que otro capítulo del libro. Todos ellos, comienzan con una imagen dibujada a lápiz de la librería de la que va a hablar. En él te puedes topar con una librería de Massachusetts, en la que puedes dejar una cuenta abierta, y en la que hace años...te atendía una mujer que sabía lo que necesitabas leer...o incluso otra de la tierra de Emily Dickinson donde te cuentan cómo surgió la idea de abrir una librería.
Pero de este libro hablaré con más detenimiento...merece mucho más...el lugar donde lo adquirí, era el adecuado...estaba rodeada de New Yorkers antiguas, que podías ojear. Algunos de los escritores que vi en mi libro, también aparecían escribiendo artículos para aquéllos New Yorkers antiguos.

Me fui de allí un poco a lo Helene Hanff...lamentando no poder llevarme más libros, pero contenta de haber estado allí. De vivir la experiencia. 

Mientras estuve en Cracovia, visité la librería en dos ocasiones...es de esos rincones del mundo que se quieren visitar más de una vez. Hubo otras,...pero esta sin duda, fue una de las que me cautivó.

Cracovia es una ventana al mundo sobre momentos de la historia, algunos de ellos, tal vez, quisiéramos olvidar...
Pero esta ciudad que se despierta con el alarido del Dragón, también convoca en la actualidad a personas de todo el mundo...quienes se quedan admirados por su belleza, por sus atractivos actuales, por su castillo, Wavel, y su Catedral que se alza...por el arte que inspira, y porque muchas grandes personas, han vivido allí...y han amado esa ciudad.

Espero algún día volver y disfrutar de sus roscas, de sus pasteles, de las cenas en los patios a la luz de las velas...de la música que invade las calles empedradas,...de su gente amable y sonriente...