El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



domingo, 4 de febrero de 2018

The Bookshop, Isabel Coixet

Estamos en Febrero, y hoy el paisaje que inunda mi ventana, es maravilloso...está nevando y todo está blanco...Es la segunda vez que nieva en profundidad este año...Me encanta respirar el silencio de la nieve...sentir que los copos caen en mi cabeza, y llegar a casa a prepararme una taza de té caliente, mientras vislumbro los árboles, el monte, los caminos...todos llenos de nieve...Baloo, nuestro labrador,...se divierte tratando de coger copos de nieve  o comiéndosela... Le veo saltar de felicidad...Se siente libre y feliz. Después se recoge en su mantita y busca los juguetes que le gustan...
¿Qué tendrá la nieve que tanto me gusta?

Pero volvamos a una historia que os quiero contar...es una tarde de invierno,...pensemos que es aún Enero...y estamos en 1991....paseando por las calles de mi ciudad, frente a la Universidad Antigua...donde solo se dan charlas y premios... Hace frío, me subo la bufanda lo suficiente para sentir la nariz tapada. voy cargada con mi mochila que traigo llena de libros y apuntes...Acabo de salir de clase...de esas clases interminables pre adolescentes, en las que necesitaba despejarme después, sintiendo que el aíre me da en la cara y espabila de nuevo mis neuronas...

Mientras trato de luchar con el frío y el peso de los libros y la carpeta que oscila entre mis brazos, choco con una mujer de pelo corto que me mira asombrada. Se cae mi carpeta y su libro al suelo...leo "The Bookshop"...el libro es pequeño, fino... y nunca he escuchado hablar de él...Recojo su libro y me da las gracias en inglés. Ambas nos pedimos disculpas por el incidente y ambas continuamos nuestro camino. Era más o menos la hora té.

Cuando me alejo la escucho murmurar..."no deberían permitir el tráfico en esta plaza"...refiriéndose a los coches que pasaban...Ambas nos sonreímos y alejamos...
Ese encuentro aunque ficticio...pudo suceder en la realidad...Pude ser yo, que habitualmente cruzaba por essa plaza a media tarde, después de salir de clase. Aún, como decía antes,  preadolescente. Y ella era Penelope Fitzgerald, la mujer que pisó por la ciudad en la vivo un frío día de Enero y quedó reflejado en el papel periódico. Me gustaría decirle, a Penelope que años después de ese fortuito encuentro...que tal vez sucedió y no recuerdo bien...hoy en día esa plaza tiene ya prohibido el paso a los coches...que por fin, he leído su libro y que tengo una edición en el mismo idioma en el que lo publicó. También le hablaría de la maravillosa cineasta  que ha rodado su libro como si viviera dentro del mismo, dandole un toque un tanto más optimista. Y que ayer pude ver de nuevo la película en la misma ciudad que visitó hace ya más de dos décadas...Es la segunda vez que la veo...y me ha gustado tanto que no puedo evitar sonreír. También la diría que ayer ganó varios premios Goya, tanto al guión adaptado como a la dirección y a la mejor película.


Con Isabel Coixet sabes que te espera una gran puesta en escena...un lugar agradable, un cuidado especial en la música, en las imágenes...Ver sus películas es asegurarte un viaje al mundo de los sentidos...Es capaz de trasladar los sentimientos que un libro emana. Entrar a una librería es estar menos sola/o...es reunirte con personas que caminan con silencio...como la nieve, hasta que das con el libro que te habla en ese momento...

En este caso, nos vamos a un pequeño pueblo...como podría ser cualquiera y visitamos a una mujer emprendedora. Que quiere recomenzar una vida. Es lo que nos pasaría a quienes hemos perdido el rumbo quizá de nuestra historia. Y así es como Florence...o Penelope...o cualquier otro nombre de mujer, decide hacer realidad uno de sus sueños..."ser propietaria de una librería"...pero no de una cualquiera...ella habitaría una casa antigua, casí en ruinas con fantasma incluido...que será el corazón de un pueblo que apenas lee y que quizá lo necesita y no lo sabe.
Es la historia de una mujer que cumple sueños...pero también de las dificultades que la sociedad imponemos a retos y experiencias nuevas. ¿Seremos capaces de dejar construir sueños a nuestro alrededor? Me gusta saber que una historia como la que nos cuentan Penelope e Isabel, a través de ella, se premia...porque es ofrecer una ventana a la incomprensión del mundo...a los sueños diferentes, que gustan, pero que no nos atrevemos a darles voz. Me gustó que el premio se lo dedicaran a las librerías...porque sin ellas es como si nos faltara algo de oxígeno...
Ahora nieva con más pasión...será que el tiempo está acorde con mis pensamientos...

Felices sueños, queridas y queridos navegantes...

(escribí sobre el libro hace varias lunas,...aquí dejo también la reseña "La librería", tengo que añadir que hoy en día, después de hacer una relectura...ocho años después...el libro me aporta muchísimo más que entonces...sigue pareciéndome pesimista...pero Isabel Coixet, me ha regalado un tiempo de esperanza...los sueños puede que se queden atrapados durante un tiempo,... pero resurgen de las cenizas).

jueves, 25 de enero de 2018

Penal de Ocaña, Canellada y Virginia Woolf...

Anoche fui al teatro. Penal de Ocaña  es una obra basada en las palabras de un diario de María Josefa Canellada...A mediados del siglo pasado se trataba de un libro (el libro, hoy día descatalogado) que quedó finalista en un premio...no recuerdo si Planeta. El premio lo ganó Carmen Martín Gaite. Y ahí se quedó...el libro y la historia dormida...hasta que vino la dramaturga Ana Zamora para rescatarlo del olvido...y es que se trata de una historia que le toca de cerca...la protagonista y escritora del libro era  su abuela...

Penal de Ocaña. Foto de internet
Después de que ella se fuera a otra vida, Ana, se encontró con el diario que tiene mucha más información que el libro.

Penal de Ocaña es la historia de una vida interrumpida como la de muchas personas en la Guerra Civil. Ana Zamora nos recuerda en la tertulia posterior a la obra, que no se trata de recordar a un bando y a otro, sino de contar la historia de una mujer que estudiaba Humanidades en la Universidad, y que tuvo que dejarlo porque vino la Guerra...que posteriormente, queriendo formar parte del movimiento de su país, decidió no exiliarse y  cuidar a quienes venían heridos...quiso ayudar a reconstruir la vida que se estaba alejando..., y en especial, quiso acompañar a las personas en la hora de su final...

Estuvo un año viviendo ese modo de vida, en la que se entregó por completo, pero... queriendo otros hacer de su cuidado algo político...ella decidió marcharse...porque para ella la lucha ya no tiene un significado igual si viene acompañado de dejar de ver a la persona y mirar el bando al que pertenece...y  la muerte está en todo los lados...

Le preguntamos en el coloquio, después de que Eva Rufo e Isabel (la otra nieta, al piano), nos dejaran  con un final incierto y sin definir...quisimos saber más de María Josefa,...o del nombre ficticio que se creó para ella en el libro y en la obra...quisimos saber qué le pasó...y descubrimos que después de esa horrorosa guerra, se marchó a Portugal a estudiar los sonidos...las palabras, la fonética...pasó el tiempo y como quería seguir perneciendo a su tierra, regresó y siguió estudiando...y fue una mujer increíble...porque a pesar de una vida interrumpida, tuvo la fuerza interior necesaria para seguir transmitiendo que las mujeres de ese momento, no se quedaron quietas...que quizá no utilizaron la violencia para cambiar y transformar el mundo, pero fueron visibles, aunque la historia no nos cuente nada de ellas...

Seguro que todos y todas guardamos recuerdos contados de la guerra por quienes la vivieron. Y seguro que nadie quería que existiera. Pero fue, y no estuvo escrita por manos de mujeres sino de hombres...¿a cuantas mujeres se cita en los libros de historia? Dicen que aún no llegan a ser un 12%...y como diría Virginia Woolf...¿qué hiciste? "Nunca habéis sacudido un imperio ni conducido un ejercito a la batalla. Las obras de Shakespeare no las habéis escrito vosotras ni nunca habéis iniciado una raza de salvajes a las bendiciones de la civilización. ¿Qué excusa tenéis?"(Del libro "Una habitación propia")...desde luego es cierto que sin nosotras nadie habría podido nacer y eso hoy en día sigue siendo así...que poca valoración se le da al cuidado...

En definitiva, nunca quiero que este rincón sea una perorata sobre el sexo dominio y el masculino...Creo que ambos tienen que ir de la mano...que cada persona tiene un crecimiento diferente, y lo bonito es permitir que ese crecimiento exista. La dura realidad es que aún no gozamos de los mismos privilegios por ser de un sexo determinado...y sé que hay muchos hombres que trabajan con nosotras en que esto no sea posible. Si pensamos...¿cuantas mujeres realmente son iguales a los hombre en el mundo? Cierto es que ya se han conseguido muchas cosas, pero aún nuestro trabajo, sigue siendo invisible. Nuestra parcela a lo largo de la historia, fue (y es aún) todo lo relacionado con "el cuidado". Y ciertamente, también hay una parte de falta de impulso nuestro, a la hora de compartir este espacio...parece que estamos cómodas en él...o que le sentimos nuestro...Sin embargo, las Universidades está ahí,...para que seamos ingenieras, astronautas, científicas, etc...Explorar nuevos campos que nos fueron negados en el pasado...Universidades para las que no teníamos llave, y hoy en día, las puertas están abiertas para nosotras. ¿Qué nos pasa? ¿Por qué no entramos en esos campos? ¿Por qué aún, si un pequeño o pequeña se pone malo, somos nosotras las que sentimos que tenemos que quedarnos a cuidarle? Permitir que este espacio sea conquistado por la otra mitad de la sociedad...y seguramente, cuando se comparte, se observa que está peor pagado...que todas y todos necesitaremos ser en algún momento cuidados......y la pobreza sigue siendo feminizada, aunque la realice un hombre.


Virginia Woolf hoy aparece en Google, porque se celebra su 136 cumpleaños....El sábado pasado también estuve en el teatro...y fue como acudir a una de sus muchas conferencias...fue vivir el libro de una habitación propia en primera persona...Me sentí tan estimulada como pudo ser tomar una taza de té. Clara Sanchís, bordó la interpretación de una mujer que aún sigue viva. 
Virginia Woolf y María José Canallada y sus nietas: Ana e Isabel Zamora...y Eva Rufo que la interpreta...todas están ligadas históricamente de algún modo...y todavía no se lee Penal de Ocaña, ni se conoce a las Sin Sombrero...pero sí sabemos de la Generación del 27 y de quienes fueron a las trincheras, y de los libros de hombres que recogen datos de hombres...Aún nos queda mucho que caminar...y todas estas grandes mujeres nos acompañan en este camino...Las redescubrimos, o las rescatamos de los baúles olvidados...pero su historia está ahí...solo hay que dejar que salga...

A mi amigo Miguel le habría encantado ambas obras...Tengo que recordar contárselo cuando le vea...

lunes, 15 de enero de 2018

Blue Monday

Dicen que hoy es el lunes más triste del año...aún no entiendo por qué estas noticas toman protagonismo en la vida...¿quién decide cuándo es un día triste y cuando no? Todo depende de cómo mires la vida...Para mí hoy es un día feliz, desde el momento en el que se tiene la oportunidad de estar viva y de luchar para tratar de cambiar algunas cosas de este mundo, por una versión mejorada de sí mismo. Cuando digo luchar, me refiero a estar atentas a lo que nos rodea...a ser fervientes admiradoras y no dejarnos pisar por nada. (Hablo en femenino porque sé que quienes me leía sois más de ese género. Pero lo masculino siempre está bienvenido).

En este post, quiero hablar de la belleza, como siempre hago...pero también de las alternativas por crear una vida mejor. Me gusta asomarme al mundo y pensar que siempre se puede sacar lo mejor de él. Y no se trata de juzgar posturas, ni luchas...miremos a Jane Austen y Mary Woolstonecraft. Ambas de la misma época...y quizá en el mismo barco, pero la dos retratan un momento del mundo de forma distinta. Y ambas son realidades que coexisten...sin críticas hacia la lucha de ninguna de las dos...son diferentes modos de ver la vida. También están quienes se levantan en un "blue monday" como hoy y deciden mirar lo azul que está el cielo, y pensar que por eso se llama así...o si llueve que será que la luz es más azul en la lluvia... O quienes deciden recrearse en un paseo mientras el aíre llena nuestros pulmones...También hay quienes sienten  que los árboles dentro de nada estarán llenos de vida...o lo que piden rotuladores para colorear su día y al menos elegir de qué color quieren pintar...en fin...hay miles de cosas "gratis" que nos hacen sentir bien un lunes.

A mí, de hecho, los lunes, me suelen gustar. Cada día es una oportunidad nueva para vivir...de nosotras depende qué hacer con estas horas y con éste día.

Vuelvo...y con ganas de contar cosas...con el deseo de que estéis bien y con paz...buscando nuevas palabras escondidas en los libros que leemos, en las voces de los niños/as y en el susurro del viento. Estos días se fue la Navidad, pero hubo viajes, lecturas, relecturas, nieve, silencio...y mucho té. Ese que me envuelve y me lleva de viaje interior...

viernes, 22 de diciembre de 2017

++Feliz Navidad++

Pasan los días...y no quería desaprovechar este instante al tiempo robado, para felicitaros a tod@s la navidad. 
Espero que pases unos días llenos de imaginación...muy cerquita de los cuentos, de los libros...donde todo es posible...incluso que todo un Dios se haga Niño. 

Pienso que es un tiempo de esperanza, de amor, de imaginar un mundo mejor y saber que puede ser posible,...si quienes vivimos en este tiempo del mundo, aportamos nuestro granito de arena o nuestra gota de agua, para que todo fluya...

También es tiempo de encuentros, de risas, de conflictos (sin querer, pero a veces pasan)...y lo mejor...para esos momentos, es saber que te espera en casa, en tu mesita o estantería...un amigo/a de otros tiempos...quizá una Jane Austen...o un Henry James, o un Dickens...o el que se nos antoje mejor amigo o amiga para pasar esos tragos que a veces nos hacen perder la perspectiva de este tiempo.

Lástima que se nos olvide,...que hemos nacido para amar y ser amados...

Os deseo lo mejor para cada momento de este tiempo y los que vendrán. 

Que el amor arrope con ternura vuestras esperanzas, sueños, ilusiones...y la alegría el corazón.

Un abrazo grande...a tod@s quienes paseáis por aquí de cuando en cuando. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Un año en los bosques, Sue Hubbell


Un día como hoy, en el que parece que están comprendidas todas las estaciones...sentía la necesidad de hablaros de este libro. Comenzamos Diciembre...un mes que amo, y que siempre relaciono con la Esperanza...quizá un poco como este libro, que quiere ser esperanza para un lugar en la tierra que, quizá, todavía tiene algo de "salvaje".

Igual que el título del libro,  he tardado un año en leerlo...porque me lo he llevado a todas las estaciones que iban pasando por mi vida... este libro ha quedado magullado por el Otoño del pasado año, por la primavera y sus cambios repentinos de temperatura, por el verano seco y algunas sombras en la piscina, y de nuevo...por este Otoño cálido que estamos ya terminando, y que está mostrando su rostro más duro.

Baloo, olisqueando en nuestros paseos de tarde
Baloo, un labrador retiever, ha estado olisqueando y sirviéndose de algunas de mis palabras en sus oídos. No sé lo lejos que habrá llegado, pero ahí se las dejo...



Sue Hubbell nos cuenta un año en los Ozarks, una zona maravillosa de EEUU que lucha por ser esa reserva natural que nos dé esperanza a la humanidad. Resume diez de sus primeros años que vivió allí, porque el libro fue escrito en 1983. Pasó veinte años en total.


He decir, que tengo menos reciente el libro de lo que pensaba, pero aquí estoy viendo pasar por mi ventana todas esas estaciones que viven en él. Y mientras escribo con mis guantes de dedos cortados, me voy a los bosques y a la cabaña de Sue.

Ella estudió biología pero su ejerce de bibliotecaria. Y abandona un puesto acomodado, y don el que disfrutaba para "despertar" a los cuarenta y siete años de edad...tomando las riendas de su existencia y  dedicándose a otro estilo de vida.

Fue una "huida compartida"con su marido. Decidieron hacerse apicultores. Ella desempolvaría sus conocimientos básicos de cuando estudiaba y además recordaría algo a su abuelo, como luego nombraría más tarde en el libro.

Pero una aventura que parecía de dos, se convirtió en la historia de una persona que vive en soledad, sin sentirse siempre sola. Al poco de embarcarse en un estilo de vida menos consumista y un poco fuera de lo convencional y del sistema, su marido la abandona. Tienen un hijo en común que ya vivía independiente. Y ella a pesar de esos comienzos duros, decide seguir hacia delante y dar rienda suelta ta a su imaginación y creatividad para salir adelante.

Se instala en su cabaña, con alguna dificultad emocional y un poco instaurada en la queja, como en un principio reconoce. Después de una larga relación es totalmente comprensible. Pero sale, de ese momento, sin quedarse en un modo de vida que no la permita crecer como persona.
Decide cuidar de las abejas y aprende ellas. En ocasiones, leyendo el libro, sientes que te enseña cómo vive cada bichito que está en su casa, porque hasta las cucarachas tienen su aquél. Las diferencia y afortunadamente leyéndola, en mi invierno, descubrí que también se esconden en la madera de la leña. Esto para mí fue interesante porque alguna vez, al recoger troncos que tengo almacenados,  me las había cruzado, pero no sabía el por qué.  Algo más alentador que descubrí es que en el invierno las abejas producen propolís para cerrar sus colmenas.
El fuego en casa...sin las "cuquis" que se supone
que viven en la madera que dejamos secar.

Ella vive rodeada de la naturaleza y de sus amigos: sus dos perros, uno de ellos un beagle, que la acompaña y a quien le dedica casi una estación. Su gato, sus polillas...de quienes descubrí que tienen oídos y allí viven los ácaros, de forma placentera pero sin abusar para no causar daño a la polilla...en fin...de todas estas subsistencias nos habla Sue. Sus inviernos suelen ser acogedores, y de cuando en cuando recibe la visita de algún vecino/a. A veces tienen reuniones y fiestas después de las cosechas. También luchan por los derechos para preservar una zona, que por motivos que quedan bastante claros hoy en día, necesita ser alejada de la presencia humana que avasalla. Lucha por una presa, para que no se construya, y no me quedó claro que pasó al final, pero creo que no se hizo.

Fue capaz de construir una cabaña adyacente a la suya para que sirviera  de almacén. Para los días duros de invierno. Su hijo, ya terminada su carrera de arquitectura, le dio algunas nociones, pero ella la hizo siguiendo parte de sus indicaciones,  y otra parte de su propia cosecha...y por lo visto quedó genial. Lástima no ver fotos.

Foto personal, de mis paseos
por el campo.
Hay momentos que describe la extrema belleza que la rodea, pero otros no lo son tanto...por lo que en ocasiones, tenía que dejar el libro por lo duro que me resultaba,...especialmente la descripción de cómo le picaban las abejas, o la procesión de orugas queriendo entrar en su casa...

Un día, a finales del verano, ya en Septiembre y mientras leía su libro en la piscina, iba decida a darme un baño. Fui pisando el césped y de pronto me picó una abeja...lo supe porque me dejó el aguijón. No le di importancia, pero 24h más tarde se me hinchó pie como nunca. Quisieron ponerme urbason, pero me negué...quise que mi cuerpo se volviera más inmune. Me duró el pie así una semana, y en ocasiones me arrepentí de no pincharme. Quizá no me inmunice, porque las alergias llevan otros procesos, pero bueno...mi intención era vivir más natural. Abrazada a mi aloe vera y al hielo sobreviví. Si hubiese sido más peligroso habría sucumbido al urbason. Ya me pasó con los garbanzos. Fue como solidarizarme con el sobrino de Sue, que sufrió muchas picaduras durante la recolección de miel.

Sue se asomaba a la ciudad a primeros de Otoño para vender lo que tenía, para visitar a los amigos, etc. Lo que más utilizaba era el trueque...el dinero lo usaba cuando era preciso. Pero no parecía disponer de mucho. Ese era uno de los aspectos importantes de vivir en los bosques. Ser capaz de vivir sin dinero. La creatividad la acompaña constantemente, ya que tiene que superar dificultades y hacerse fuerte ante las adversidades. Se prepara para el invierno, para la primavera y para cuando tiene que hacer esas ventas en la ciudad.

Como decía el libro tenía momentos en los que se describe y se habla de la vida minúscula, esa vida casi microscópica que a ella le parece apasionante. De hecho este libro, también ha sido visitado por otros biólogos, porque hay vidas pequeñas que describe de maravilla....el de las arañas os lo ahorro...ese fue uno de los momentos en los que casi abandono la lectura. Sin embargo, me quedo con la escena de una tarde de finales de otoño, que os dejo para que os deleites:
"...Una noche, a finales de otoño, regresé a casa tarde tras salir a cenar con unos amigos. Cuando aparqué la camioneta delante del granero, la noche estaba repleta de ojos. Ojos flotando en la oscuridad, ojos almendrados por doquier, mirándome, ojos brillantes (...) sin que pudiese ver ninguna parte del cuerpo. (...) Apagué los faros y salí de la camioneta en silencio. Estaban en el centro de una manada de ciervos. Aunque había luna nueva, a la luz de las estrellas sus siluetas eran lo bastante claros y pude verlos, ya sin la ceguera de los faros, relajarse y volver a pacer entre los dáctilos y tréboles, aún verdes, que habían crecido sin ton ni son alrededor y debajo del granero. (...). Los ciervos han vuelto todas las noches a pacer aquí. Ahora están más tranquilos y se alimentan cerca de la cabaña. Por la mañana encuentro las huellas de sus pezuñas y las zonas desnudad donde han raspado la nieve para comerse la hierba".

Sue, o la Dama de las Abejas...como se la conocía... ya no vive en los Ozarks. Actualmente vive como Jessica Fletcher, en un pueblo de Connecticut.  Ella creo que nunca daría su nombre y en caso de darlo, sería algo ficticio. Vive allí, de nuevo sola, después de casarse de nuevo con su amigo de la universidad. Él murió hace unos años y ella actualmente vive con su labrador quien le acompaña.

Si alguien quiere saber dónde están los Ozarks y la cabaña de Sue, probablemente no será la misma...ella no quiso decir del todo donde se encontraba. Era una forma de preservar aquél lugar...

lunes, 27 de noviembre de 2017

Querida Gloria Fuertes...

Hace mucho que no te veo...y se te echa mucho de menos. Te fuiste un día como hoy...para volar muy alto...como lo hacían tus poesías. La televisión no es lo mismo desde que tú no estas...Muchas personas, echamos de menos tu ternura al hablar, tu voz diferente, tus palabras...Ahora tengo entre manos un libro maravilloso con ilustraciones de una mujer que fue niña y que seguramente te vio y disfrutó de ti, tanto como yo lo hice.

Aún no he terminado este libro inconexo y precioso, en el que mezclan, poesías, cuentos, ilustraciones, y preguntas que las niñas y los niños te han hecho, y parte de tu biografía.

Eras una mujer tan diferente...tan llena de ternura...te enamorabas de las personas, de los animales...sin importante su género, su forma de pensar...

Se te echa de menos, Gloria...Madrid te echa de menos...tus rincones habituales, tus niñas y niños, (que ya son más grandes),..y me atrevo a decir que has volado tan lejos que donde menos imaginamos también te leen...me dicen que estas en los aviones de Noruega,...también me  atrevo a pensar que has cruzado el mundo con tus poesías...con tu voz...con la forma de vivir y soñar...contigo misma...



Esta es una carta pequeña para una mujer grande...a la que he admirado desde hace siempre.



lunes, 6 de noviembre de 2017

Una habitación propia, Virginia Woolf



El mes de Octubre trajo muchas cosas, y entre ellas, reencontrarme con Virginia Woolf. Fue como transportarme en el tiempo y aparecer en su conferencia del 27 de Octubre de 1928 para escucharla hablar sobre la mujer y la novela. O viceversa. Escuchándola una siente que se toma un té negro cargado...estás más despierta... Es como si una parte de ti se escondiera un rato para luego aparecer...

Fue el libro elegido para el mes de Octubre en el Club de Lectura. El lugar escogido, fue un Pub para darle mayor ambiente de tertulia, en unos sillones confortables donde olía a madera y a siglos...Ella estaba de espaldas sentada en una mesa cercana a la nuestra. Nos miraba y sonreía.  Pedimos algo de comer, mientras el libro se despertaba...Al abrirlo las palabras salían a borbotones...teníamos tanto que decir, tanto que comentar y compartir, que no queríamos que se acabara la noche.Cada una traíamos un libro distinto, al menos en la portada...Pero el contenido era el mismo. Una habitación para crear, un lugar donde comenzar a ser tu misma, sin perder tu identidad, un hogar para el interior que nace y que no siempre está ligado con la maternidad,...la hermana de Shakespeare y sus novelas, y sus poemas, y sus palabras escondidas...

El proceso de investigación de Virginia era increíble...hablar del libro, era hablar de ella...era comentar cómo se había desarrollado el trabajo de su tertulia convertida en libro..., con una forma de vivir intensa, fidedigna y empírica. Quizá habría sido una estadista hoy en día...una persona que confronta la realidad con lo que creemos que sucede...pero hay tantos matices,...la realidad tiene miles de caras e interpretaciones, a pesar de que caminábamos junto a ella...la acompañábamos a la biblioteca a la British Museum Library,  junto a su cuaderno de notas, y también salíamos con ella a tomar ese tentempié en una cafetería cercana a la biblioteca, en pleno Bloomsbury.

Más tarde, nos poníamos en cluclillas para ver los libros que alimentaba su biblioteca personal...y qué mujeres se habían inclinado a mirar la vida desde su interior...mostrando su mundo oculto...sus inquietudes creativas...sus palabras, porque la cosa iba de letras...
Ella es capaz de admirar a una mujer que luche en contra de la igualdad, simplemente porque descubre en ella a una escritora en potencia, aunque esa persona ni si quiera sea capaz de saberlo. Pero Virginia lo sabe y quiere darla a conocer, a pesar de que aún no siente la necesidad de vivir pisando el mismo suelo que el cincuenta por ciento de la humanidad.

Leer este libro, despierta muchos interrogantes que aún siguen siendo un misterio. Es precioso leer como utiliza la ironía para retratar a la madre de una amiga suya, que luce un camafeo en su chal y que solo aparece en una fotografía de casa...ella "no hizo nada",  que el mundo valore...No fue escritora, ni dio nombre a una beca, ni apoyó para que se pudiera levantar una Universidad...Ella se quedó criando y cuidado a trece hijos y quizá quiso hacer otras cosas, pero nadie le dio la oportunidad de disponer de dinero, o fue mecenas para construir su identidad. Por el hecho de ser mujer,...era madre, esposa,...y había muchas puertas cerradas para ella y sus hijas.
Cierto que las mujeres que disponían de dinero, comenzaban a ser más valoradas, pero ni si quiera Virginia, (que se había acercado ya a nuestra mesa) siendo una mujer burguesa, pudo plantearse la opción de pasar a las bibliotecas de Oxford. Ella no era "Felow"...no formaba parte de la universidad, y no podría hacerlo por ser mujer. Solo por eso.
Sin embargo, como decimos, la duda nos reconcomía,...¿y hoy en día? ¿las mujeres pueden recrearse en sus alas? ¿pueden volar o tienen cada vez más obligaciones y deberes?
Acercamos una silla cómoda a nuestra invitada...Nos miraba con perplejidad al descubrir que hoy en día teníamos hijos/as, trabajábamos fuera y dentro de casa, y el apoyo venía a veces de fuera...otras mujeres que asumían tareas de limpieza del hogar y en ocasiones que se encargaban de niños/as.

Virginia escondía sus manos bajo su chaqueta y nos miraba asustada. Veía que eso empeoraba de nuevo nuestras vidas...y no es que haya que elegir, sino que la vida seguía siendo complicada para nuestro sexo. También surgía el debate...una mujer que decide no tener hijos y si su vida profesional es "mediocre" (entiéndase por mediocre un trabajo que para la sociedad no es un puesto de responsabilidad alto), por así decirlo...estaba en el punto de mira de la sociedad...negarse a tener hijos y no prosperar en la vida laboral, parecía inconcebible y nos escuchaba asombrada, como se tenía que disponer de un horario tan amplio que apenas dejaba tiempo para un relax mental. Incluso eso también estaba marcado dentro de un horario (haz midfullnes, cuídate, yoga, pilates...).
Qué cierto...Nos preguntamos por la hermana de Shakespeare, que según dicen, está enterrada en una parada de autobús. ¿Estaría dispuesta a exponerse a una vida llena de normas y reglas? ¿Querría ser poeta, amante, esposa, madre, ama de casa, contable del hogar, lectora empedernida, buscadora de relax yendo a clase para ello...? No lo sé...y quizá el peso de la elección no solo ha de estar en la hermana de Shakespeare...Supongo que hay otra persona que también forma parte de este compartir la vida...y que para disponer de un espacio propio hay que aportar en grupo y no individualmente.

Ilustración de la habitación en Monk's Hause, de
Virginia Woolf.
Virginia se levanto, nos miró y con media sonrisa, se dijo que ahora era nuestro turno...el momento en el que tomemos las riendas de nuestra vida y nos incorporemos alzando nuestra voz y la imaginación.   Necesitamos de la creatividad para saber poner nombre a nuestros momentos...a la voz interna que nos dice...¡¡Adelante!! Camina hacia conseguir tus sueños...y disfruta de ese camino, mientras los recorres...

Ilustración que aparece en un libro de los muchos
de una habitación propia. En este, traducido por Borges,
(que discrepo en su traducción, aunque Borges
me encanta en sus propias palabras y no en las de Woolf).
en esta edición, Bimba Bosé hace el prologo. 
Es un librito maravilloso. Lo he leído en una Iglesia con música de Bach y Vivaldi...lo he leído caminando por las calles de Praga,...también  en casa, en mi sillón de lectura, y otros...en el parque, en el autobús...y en todos estos rincones, las palabras de Virginia iban posando sus alas en esos cuartos propios interiores que todas las personas tenemos...

"...Dentro de un siglo es muy posible que hayan cambiado totalmente. Además, dentro de cien años, pensé llegando a la puerta de mi casa, las mujeres habrán dejado de ser el sexo protegido. Lógicamente, tomaran parte en todas las actividades y esfuerzos que antes les eran prohibidos. La niñera repartirá carbón. La tendera conducirá una locomotora..."


"...Es mejor ser repartidor de carbón o niñera?" ¿Es menos útil la mujer de limpiezas que ha criado ocho niños que el abogado que ha hecho cien mil libras?..."

"..Os he dicho durante el transcurso de esta conferencia que  Shakespeare tenía una hermana; pero no busquéis su nombre en la vida del poeta escrita por Sir Sydney Lee. Murió joven...y, ay, jamás escribió una palabra. Se halla enterrada en el lugar donde ahora paran los autobuses(...). Ahora bien, yo creo que esta poetisa que jamás escribió una palabra y se halla enterrada en esta encrucijada vive todavía. Vive en vosotras y en mí, y en muchas otras mujeres qu eno están aquí esta noche porque están lavando los platos y poniendo a los niños en la cama". (seguiría...y así transcribiría el libro entero...)

Volver a leer una habitación propia hace renacer por dentro muchas palabras escondidas que viven en mí...y quizá procedan de esa hermana desconocida de Shakespeare.