El proposito de este blog es compartir impresiones acerca de libros, películas, té...con las personas que lo deseen



domingo, 7 de febrero de 2016

Lecturas intermitentes

A veces sucede con los libros...que se leen en una pasada...o en muchos ratos a lo largo de un mismo día...es el libro que te acompaña en diversos momentos durante una época determinada, y sin duda, cuando vuelves a encontrarte con él, lo asocias a un momento determinado de tu vida. Y luego están esas lecturas que te acompañan en el tiempo...un tiempo largo. En mi caso, esos libros tan atemporales, y llenos de momentos variados...son los que llamo de "lectura intermitente"...Están ahí, inacabados y constantes en el tiempo...a pesar de las estaciones. Estos libros que me acompañan tanto rato, son mayoritariamente libros de relatos cortos o  pequeñas historias con final. Pero también pueden ser libros pequeños que por su tamaño, me acompañan en diversos trayectos...en ese caso suelen ser ensayos...

Las lecturas intermitentes de por sí, no son algo pactado...Lo importante es simplemente el trayecto que hacemos con ellos/as, que sin duda es más largo que con otros libros que nos tienen enganchados noche y día. Marcan distintos espacios y pueden llevarse de maravilla con otras lecturas.

Desde Septiembre me viene acompañando un libro intermitente que me está gustando muchísimo. Fue un regalo que vino por correo y pensé que ya había pasado su momento (porque otra cosa son los momentos de los libros...a pesar de insistir...hay libros que eligen cuando ser leídos y no puedes evitarlo), pensé que este libro se había olvidado de mí...pero me equivocaba. Su lectura es de lo más edificante...como tomar té. He de decir que tampoco esperaba mucho del libro, pero me gusta cómo está escrito, como el autor ha investigado sobre lo que le gusta leer o lo que ha ido llegando a sus manos. Santiago Posteguillo nos conocimos a través de estos relatos, historias...y hemos disfrutado de pequeños momentos en este Otoño-Invierno.  Por medio de un ensayo, ya que sus novelas, siento decir que no me atraen en absoluto...quizá en otra vida, de las muchas que vivimos a lo largo de la misma, me convezca...pero hoy por hoy...no es el caso. Con "La noche en que Fankenstein leyó el Quijote"  que solo es el título de uno de sus relatos...te tiene enganchada. Hay un pequeño título en la portada, que quizá es el verdadero y que define de maravilla lo que puedes encontrarte dentro del libro ..."la vida secreta de los libros". Porque en realidad, es como un seguimiento entre escritor o escritora y los libros que éstos/as escriben...He leído casi todos sus relatos y creo que me quedan muy pocos para terminarlo. Lo bonito de los libros intermitentes es que no sabes cuánto llevas leído, ya que otra peculiaridad de los mismos, es que los empiezas por donde quieras. Es como cuando leías de pequeña/o aquellas aventuras que según lo que decidieras ibas a una página o a otra y en realidad, no sabes con gran exactitud, cuanto de libro llevas leído...Bueno...puedes saberlo, pero cuesta más averiguarlo.

En este libro, las historias se pisan unas a otras por ocupar el primer puesto...puede que te encuentres al escritor charlando con una conocida escritora de misterio, que convive con un misterio aún mayor que sus novelas,...o puedes encontrártele sentado en una cafetería, reflexionando por el nombre de las calles que se entrecruzan...y que curiosamente lleva el nombre de dos escritores...Pensamientos como el de...¿imaginamos a ambos charlando tranquilamente? O por el contrario...¿no desearían estar juntos tantas décadas? Doy por hecho que en algún momento histórico, las calles llevarán otros nombres. Tema de candescente importancia actual. ¿Habrá algún lugar que mantenga durante siglos el mismo nombre a lo largo de la historia? Creo que no siempre es así...
Posteguillo prosigue en su búsqueda de la vida secreta que hay tras las historias que nos relatan escritores...y podemos encontrarnos con una Jane Austen frustrada por no ser aceptada  en una editorial (todo ello a través de su padre, o hermano, una dama de la época que escribía, era algo muy revolucionario...no nos la podemos imaginar yendo a la editorial, sin una carabina o sin un hombre...).  También podemos conocer a  un Dostoivski algo apurado económicamente...ausente y taciturno, pero envuelto en una historia propia que acompañará a la pluma y tinta de un nuevo libro. Y así seguiría...con un Shakespeare que puede que no fuera él o con una novela perdida o un Tolkien sin derechos de autor...en fin... no quiero desvelar mucho más de todo lo que este libro muestra...

Quizá, hubo un relato con el que no estoy muy convencida...y que espero que el autor me perdone, ya que no tengo pruebas fehacientes...Se trata del relato de: "El secreto de Alice Newton". La historia es idéntica a la que sucedió con Tolkien cuando el editor se llevó la novela a casa y fue su hijo quien le hizo un resumen y quien le enseñó lo mucho que le gustaba la novela. Fue ese pequeño editor quien decidió sin saberlo, que El Hobbit sería editado. Sucede de igual modo, casi como si estuviera copiado de aquella biografía de Humphrey sobre la vida Tolkien, pero en este caso con el libro de Harry Potter. El cambio sustancias, es que es una niña quien lee y no un niño. Se han hecho muchas similitudes sobre ambos libros y escritores, pero discrepo totalmente. No se parecen en nada, salvo en que son libros que podrás encontrar en el apartado de fantasía.

Por lo demás, es un libro estupendo,...con historias interesantes y que se puede convertir en un acompañante de lectura intermitente o de esos que no quieres dejar de leer...porque te intrigan las historias que cuenta. Desde luego...cada historia, por pequeña o larga que sea, te mantiene alerta.


Las mañanas de domingo como esta me encantan...a pesar del viento, y el frío...Después de dar un corto paseo y desayunar contundentemente, puedo dedicarme a otros menesteres. Esta mañana ha sido ver las montañas que tanto me gustan, después dejar hecha la comida...y esperar a que vengan a comer...Ayer me visitó un petirrojo a horas intempestivas. Ya para ellos de noche,...a las siete de la tarde. Se quedó apoyado en la valla de la entrada y finalmente, aunque parecía indeciso pasó...Sin duda alguna, debió de oler la rica taza de té de praliné que tenía entre manos. Ahora me voy un rato con mi libro, estoy de nuevo con Austen y Persuasión...para ese club de lectura austenita que llevo entre manos. 

martes, 26 de enero de 2016

Nuevo cuento de Beatrix Potter y Quentin Blake

Beatrix Potter, retratada
por Quentin Blake
Me encanta leer por la mañana la prensa y encontrarme con noticias como que se publicará un libro de Beatrix Potter cien años después de que se escribiera. ¿No resulta interesante?

Quizá mucho más, que las partidas de ajedrez que se mantienen en el mundo...parece que todo esta pendiente de un hilo...uno muy fino, del que tomamos parte, pero sin saber si nuestras decisiones afectarán de algún modo.

Sé que de lo pequeño se hace algo grande...y sin duda, me quedo con esas noticias que reflejan sentido común y sentido del humor (que suelen ir unidos, aunque se les tome por locos a quienes lo ejercitan), y viendo la vida de este modo, puedo sobrevivir sin cerrar los ojos a la realidad.
De manera, que...hoy por la mañana, mientras desayunaba con la taza de té humeante que siempre me suele acompañar...he visto el rescate del cuento, a través de la visión de Quentin Blake. ¿Algo mejor para despertarse?

Beatrix Potter, sigue siendo para mí un modelo de inspiración y a muchas mujeres con quienes trabajo, las he ido mostrando la capacidad de romper con unas reglas absurdas, que a veces quieren ser las que manejan nuestra vida...Ella supo ver qué principios quería seguir y fue a por ellos...sin dudarlo...quizá con miedo, pero le acompañaban sus dibujos, sus cuentos...

Para mí fue una mujer, que desde un aparente silencio, cambió todo lo que la rodeaba. Sin ella no existirían los preciosos rincones de los Lagos del Norte, sin la extrema especulación a la que estaban expuestos...sin ella no habríamos disfrutado de las enormes ventajas que tiene vivir en el campo, rodeada de lo que realmente es necesario, y con lo que ella misma podía admirar...Teniendo la firme esperanza de que todo es posible...incluso en periodos como el que ella vivió...esas entreguerras con todo lo que conlleva...con todas las influencias, y con el sesgo de ser mujer. Y además, durante mucho tiempo, una mujer sola  e independiente...una "solterona" en toda regla, amante de los animales y gatos...una casa propia después de vivir desheredada, y que fue conseguida por sus esfuerzos. ¡¡qué más se puede pedir!! Pero como nada es estático, y todo se mueve, ella no se quedó en eso solo, sino que se hizo terrateniente y se casó con un amigo. Ambos juntaron todos sus bienes y...al menos, parar las consecuencias de la especulación y la ausencia de granjas...y que esto  no supusiera el desrsorden que se proponían las grandes empresas de construcción masiva.

Imagen inédita del nuevo cuento
Ella quiso que un lugar así permaneciera en el tiempo...¿no tenéis ningún rincón en vuestra imaginación y pensamiento, que os gustaría que permaneciera más o menos como está? ¿Qué lo disfrutaran futuras generaciones? Hoy en día se habla mucho de la contaminación, del calentamiento global...pues, esta mujer que sale hoy de forma inesperada en los periódicos, nos muestra con su ejemplo como se puede hacer para que el planeta perdure, ayudando a que el ecosistema se mantenga...Ella dejó su granito de arena en el mundo...y aún pudiendo ser actualidad con unas conductas sanas, se queda en el anonimato, y se muestran noticias que sean lo más estigmatizadoras posible para que nadie que las vea pueda conciliar el sueño. Lo importante es comunicar, se nos dice...¿pero cómo? Creo que tenemos la posibilidad de saber decir lo que sucede sin tapujos, pero tampoco creando desesperanza...

Significando lo que nos rodea y mostrando que hay caminos, quizá con esfuerzos y dificultades, pero que ofrecen opciones...

Más información en la pág: http://www.theguardian.com/childrens-books-site/2016/jan/26/beatrix-potter-tale-kitty-in-boots-quentin-blake

Parece que ya voy recobrando algunos espacios y tiempos...pronto os visitaré en vuestros rincones. 

martes, 12 de enero de 2016

Ausente



Una ausencia tan prolongada, sin previo aviso,...sin despedidas...sin decir que no podía escribir,...

Fue así como desaparecí...me marche el pasado año de una forma un tanto invisible,... pero os aseguro que estaba detrás de las palabras que no escribía...

De la película "La ladrona de libros",
cuando "era invitada" a la casa donde
había tantos libros.
Seguía algunos de los blogs cuando podía, en el anonimato...y me dejaba atrapar por esa vida que a veces nos secuestra y no nos deja vivir más que acontecimientos presentes. Me ha retenido la sensación y realidad...de vivir alejada del mundo...parece que donde vivo ahora, no es posible que llegue internet de un modo civilizado, así que,...aprovechando un hueco de tiempo de la universidad me permito huir de los libros o las páginas de búsqueda incesante de internet...porque donde vivo, no llega una red lo suficientemente fuerte como para permitir que  mantenga un blog (por ahora).

Me encuentro en una especie de biblioteca,...rodeada de alumnas/os que "parece" que estudian (porque se están mirando los granos del brazo, o el móvil constantemente), y a quienes les llevo más de una década...
Aquí...sin una miserable taza de té que llevarme a la boca, sin los ruidos a los que estoy acostumbrada habitualmente, y que se mimetizan con el ruido interior de un modo misterioso y que me da calma...Y sin embargo, siento algo de esa paz que tengo en otros rincones que escojo para escribir... a parte de los seres que parece que estudian, están esos libros antiguos sobre cómo desarrollaríamos la economía del mundo...(algunos de ellos ofrecen alternativas, que de llevarlas a cabo, ya se sabe que ayudaría a todo lo contrario. ¿No será que tienen que renovar algunas lecturas o cambiarlas de sección? Mas que ayuda a la economía, sería ayuda al subdesarrollo. En fin...).

Este año, me sentí rara por no poder acercarme al ordenador (a quien he tenido que resetear fecha y demás, por la falta de uso), y al menos felicitaros las fiestas y el año nuevo...por lo menos desde este rincón, a pesar de que la ausencia siguiera prolongándose un rato más...

Dejo una especie de pensamiento que escribí unos días antes de que acabara el año, pensando en que podría conectarme a ese internet que me rehuye...aún sigue siendo presente.

Parece que vivimos en un Otoño constante,... aún aletargado, sin que las hojas de los árboles, ya secas, terminen de caer...¿será que el invierno solo nos visitará en el calendario? El tiempo ha ido pasando y sin darnos cuenta, ya estamos en el fin de un tiempo,...quizá viene marcado por días, por números, pero...sin duda es un fin. Ya no pondremos que estamos en el 2015, y lo que no hayamos escrito ya...lo que no hayamos hecho, quedará pendiente para próximos años o quedará sin hacer. 

¿Suena deprimente, no? Bueno, pero...¿y lo que nos ha dejado el 2015? ¡¡Esas risas con las personas que queremos, las ideas nuevas que se nos ocurrieron, las ilusiones que llamaron a nuestra puerta y se sintieron acogidas, los nuevos y valiosos personajes de libros que por primera vez cruzaron el umbral de nuestra imaginación!!

Sin duda alguna, hay acontecimientos de todo tipo que guardamos en un año, con un número...Y así, sin más se marcha nuestro 2015...que nos habrá dejado un poco de todo...y lo mejor es que abre puertas y esperanza a nuevos retos y sueños. 
Os deseo todo lo mejor para este 2016, y que podamos seguir compartiendo lecturas, reflexiones, ideas, proyectos...sobre todo experiencias que os permitan sentir que estáis vivos,...vivas...

Tengo un par de entradas semiescritas sobre algunas lecturas que he estado manteniendo en el pasado. Algunas llevan más tiempo que otras, pero están ahí...deseando ser desempolvadas...Volveré...no sé cuando, y espero que antes de lo que espero...mientras...felices lecturas...


lunes, 26 de octubre de 2015

La importancia de ser una misma

No sé si os sucede alguna vez, pero yo suelo ir con retraso en algunas noticias de opinión, que no siempre puedo leer cuando se publican. De manera, que me encontraba la semana pasada, abriendo un artículo de Elvira Lindo, sobre Mary Beard. La noticia me llamó la atención por aquello de lo importante que es para este mundo en el que vivimos, llevar una  imagen determinada...Y es curioso, porque hay personas que están catalogadas como mal vestida, pero denotan una elegancia interior, que ya la quisieran muchas otras  que se dicen ir a la moda.

Así estaba yo, devorando té con una tostada y encendiéndose  en mi interior una llama de enojo hacia quien justifica que hay que hablar de cómo va vestida una persona o los pelos que lleva. Puedo entender que no se puede ir a determinados acontecimientos de cualquier manera, pero de ahí a criticar y poner énfasis al aspecto...en fin...hay una diferencia...
Volviendo a Mary Beard,  me pregunté: ¿qué es lo que esta mujer defiende o trabaja, porqué no se habla de lo que ella investiga, o escribe o conoce? ¿Será que para escribir sobre alguien, cuando se crítica su aspecto, no se pone énfasis en lo que habla? Tal vez... ¿hay que documentarse más? Es decir, las personas que criticaron su aspecto...¿podían argumentar, razonar o criticar o incluso, estar en sintonía sobre lo que hablaba Mary Beard en su ponencia? ¿O por el contrario, esto supone un mayor esfuerzo en las neuronas o mayor trabajo, y no se dedica tiempo a ello?

Mary Beard
Lo que si es cierto, es que su aspecto, o el hecho de hablar del mismo, valga la redundancia, ha sido lo que ha  proporcionado que me fijara en Mary Beard...y no el contenido...aunque sea argumentando que da lo mismo como vaya vestida o peinada.

En fin...¿y quién es Mary Beard después de todo? Tras  leer a Elvira, me decidí a emprender un viaje con una mujer impresionante. Descubrí...que es una conocedora del mundo antiguo, de la Roma clásica, que es profesora en Cambridge, entre otras cosas.... Que es una defensora de los derechos más intrínsecos de un ser humano y que es capaz de perdonar, cuando esas palabras que eran dirigidas sin escrúpulo alguno, hacia su persona, se hacían eco en el mundo. Tuvo la inteligencia de llevar ese momento con humor. Y seguir, al fin y al cabo, con su vida, con su manera de ser y proceder que ella posee.
Hay más artículos que aparecieron
en diferentes medios, entre ellos,  
New Yorker...
Pero no me voy a detener mucho más en explicar quién es y cómo es Mary Beard, mejor conózcanla de cerca, asómense a su mundo a cómo ella trata de ver esa visión antropológica de la mujer desde Homero, y cómo, por manifestar su opinión fue humillada públicamente a través de twitter hablando de su aspecto y no debatiendo lo que ella exponía. Obviamente, a todos nos gusta que nos hablen correctamente, y que haya buen trato, pues aunque las palabras vengan de desconocidos/as, pueden hacer daño. Ella viene a decir en aquel discurso dirigido a personas que necesitan alzar su voz, que nos concienciemos sobre lo que queremos decir, con voz potente y la forma en que tendríamos que llegar a ser. Y quizá...construir nuevas versiones de nosotras/os mismos...

Bueno, el caso es continuar nuestro periplo por la vida tratándonos del mejor modo posible, ¿no?

Mi bibliómano me acompaña de cuando en cuando, en las noches en las que tengo menos sueño...pero he de decir que mis lecturas se reconducirán en breve, a las relecturas...a los libros de Jane Austen. He decidido leer los seis libros que escribió...y para ello me acompañará un grupo de tertulianas. Pero antes, hay muchas entradas en proceso de libros que ya leí y que me dejaron un agradable sabor de boca, la pena es la falta de tiempo del que dispongo. Pero poco a poco, las iré sacando...quizá algunas más rápido que otras...mientras, os sigo leyendo, aunque no siempre pueda comentar.

domingo, 4 de octubre de 2015

Los amores de un bibliómano, Eugene Field

Brujas...without words...
Acabo de llegar de Bruselas, y aún estoy escuchando los sonidos de la ciudad, el olor a café, chocolate y a cruasán recién horneado...Me quedé solo los primeros días del Otoño,  los suficientes para llevarme de nuevo, el sabor al aroma de otros momentos en los que visité la ciudad que vio nacer a Tintin y dónde mezclan a los mejillones con las patatas.

Sentada en uno de esos cafés que tanto encanto tienen en la plaza de San Boniface (muy cerquita de la calle donde vio nacer a Audrey Hepburn, en el barrio de Ixelles), me senté en una mesa, junto


a la ventana (estoy convencida, de que esto nos sucede a muchas personas,...buscamos una mesa similar...¿verdad?), pues allí estaba yo...dispuesta a sacar mi libro de la bolsa de tela. La portada roja y con la foto en blanco y negro de unos estudiantes que se llevan en un carro un sinfín de libros sobresalía y parecía querer formar parte de la mañana y de la luz tan bonita que entraban por la ventana del café.
Al rato, levante la vista, y la nariz del libro, para decir a la camarera que quería un té (a pesar de lo bien que olía el café, no me pude resistir...) y un cruasán,...Al irse, pude ver que muy cerquita de mí, había una mujer ya entrada en años, leyendo un libro,...un viejo libro, de hojas amarillas, que me atrevería a pensar que llevaba mucho tiempo a su lado. La miré de reojo, de cuando en cuando, saltándome las blancas hojas del bibliómano, y en una de esas, a pesar de verla tan concentrada en su lectura, pude observarla con mayor detenimiento...llevaba el pelo entre plata y gris, la espalda es ya un resumen de su andadura por el mundo y no puede evitar que sobresalga, iba abrigada con una chaqueta larga, y un pañuelo en el cuello...sin embargo, hay tanta belleza en su rostro, en sus gestos...en su forma de pasar las hojas del libro,...que no podía dejar de mirarla...Al instante fui consciente de todo lo que la rodeaba...allí estaba ella, sentada, con una media sonrisa en sus labios, como si hubiera quedado con todos y con cada uno/a de los personajes que forman el libro...Y fueran ya  viejos amigos/as suyos.
Desde la ventana del café l'ultime...en
Saint Boniface.

Sin duda, ella no estaba sola...y menos aún, cuando de nuevo, tras leer unas cuantas hojas de mi libro y con menos té en la taza del que me gustaría, observé que a la hora que yo estaba casi terminando de desayunar, ella había pedido una pizza...y no me refiero a una porción.
Vi como la comía, y dejaba el libro cerca de ella, boca abajo y abierto por la página que estaba leyendo.

¿Y por qué cuento esto? Pues, es que la historia de Eugene Field, (que no sé si me atrevería a decir que es autobiográfica, porque habla de que tiene sesenta años y él murió con cuarenta y cinco)...trata de ese enamoramiento que se vive con los libros. El libro está repleto de guiños para quienes amamos los libros y todo lo que lo que les rodea.

Nos podemos alejar en el tiempo y quedarnos en 1880, o similar, y ser conscientes del trajín de libros que había por Norteamérica y por Europa...Podemos recordar nuestro primer amor, en cuanto a libros se refiere...y quizá evidenciar que ese libro aún está en nuestras estanterías, o quizá perdido en el tiempo,...y que recordamos con un cariño especial.

También podríamos encontrarnos con  William E.Gladstone, primer ministro liberal de Londres,...de más o menos esa época...y que podríamos reconocerlo por las caricaturas de los periódicos, y ver cómo abarca con sus manos una librería entera... Parece ser que era algo habitual en él...no solo coleccionaba libros, parece ser que los leía. Aunque de cuando en cuando, retiraba aquellos que creía que no eran tan imprescindibles para que le acompañaran de continuo por la vida.
Eugene, con su bibliómano, nos dice que hay varios amantes del libro...está el comprador imprudente, el inteligente y el indeciso...
Pero..."conocemos tan bien el poder de los libros que sabemos que cualquiera que se relacione con ellos no tardará mucho en amarlos. Puede que al principio sólo los tolere; puede que después sienta lástima  por ellos; al cabo de poco tiempo, tan seguro como que mañana saldrá el sol, abrazará y amará estos preciosos objetos"...
En la Fundación Folon, de niños autistas,
en los alrededores de Bruselas.
Una biblioteca, al aíre libre...solo
se necesita un buen libro y un banco.

En otro rincón del libro dice: "Si yo fuera un hombre rico fundaría un hospital para libros aristocráticos sin hogar, una institución similar, en todos sus detalles esenciales, a la institución que hoy funciona en la capital de la nación gracias al legado del fallecido señor Cochane. Lo llamaría Hogar Para Libros Nobles Venidos a Menos".

Hay más momentos de esos en los que te sonríes, sintiendo que a pesar del tiempo y los siglos de diferencia, quienes somos amantes de los libros, seguimos igual...Llevando de viaje alguno que otro, buscando más compañeros y amigos que nos transporten a otros mundos... en las miles de librerías de antiguo,...preparando nuestra imaginación a lo inesperado,...y en otras ocasiones, al reconfortante encuentro con lo que ya conocemos...

Volví al café de la plaza de San Boniface, y allí volví a encontrarme con la preciosa mujer sentada en la misma mesa, con su libro...¿será una habitual del café? ¿tendrá más libros que la acompañen? Lo bonito fue que éramos dos desconocidas, que por un momento el tiempo no existía...tan solo éramos amantes de libros que pasábamos por allí y nos cruzamos...

Sigo leyendo este amante bibliómano, que me lleva por muchas ciudades, por libreros de todo el mundo con sus formas peculiares de ser...me queda un poquito para terminar...Quizá es que del todo, no tengo ganas de acabarlo.
Hoy el aroma de té de canela inunda toda la casa...y así reencontrame con todos aquéllos que nos persiguen...porque si tenemos un buen libro con nosotros/as, nos sentiremos mucho más que acompañadas...

domingo, 20 de septiembre de 2015

Ya huele a Otoño...

A pesar de que aún no ha llegado oficialmente, en el ambiente, ya se empieza a respirar un aíre distinto...hay otros aromas, alrededor y éstos nos transportan a otros momentos...Las hojas ya están cambiando de color, el viento sopla de forma distinta, los atardeceres son de un ocre más intenso y ya comenzamos a vestir alguna que otra prenda más...Las chaquetas con bolsillos, hacen su aparición.

Me gusta pensar que en esta época, lo que nos rodea, lo que parece invisible a los ojos,...se nos hace más evidente y logra no pasar desapercibido, moviendo dentro de nosotros algo especial.

Estamos en ese tiempo del año, en lo que apetece refugiarse en casa más temprano...escuchar música, viajar mentalmente a otros rincones del mundo, y observar a la naturaleza.

De nuevo vuelvo a los libros de plantas que tengo por casa, y en especial a "La Felicidad de vivir con la naturaleza". El libro-diario, que pertenece a Edith Holden. De este libro, que ahora tengo en mis manos, y que ya leí detenidamente hace unos cuantos otoños atrás, me quedo con un extracto del fragmento de una poesía de Alexander Smith,

"Me encantan, sí, las amarillas mañanas 
de Septiembre: rocío en las telarañas, 
días pensativos sin un movimiento, 
las hojas de bronce y el clamor de los grajos, 
el rastrojo entremezclado con los haces...
Más que el terso resplandor primaveral 
a mi alma complace la niebla otoñal".

Esto lo anoto Edtih en su diario, en las páginas de inicio del mes de Septiembre. Ese era el "Septiembre" de Alexander y quizá de la propia escritora del diario, pero cada persona tiene su Septiembre...En él anota lo que realmente le parece relevante, o quizá solo se asoma a escribir un "haiku", que condensa mucho más en muy poco, que lo expresado en una larga prosa...

Cada Septiembre es diferente, pero a las personas que nos han institucionalizado yendo al colegio, no podemos evitar pensar en el olor a lápices nuevos, en estrenar un estuche o una mochila, en cuadernos nuevos, en el olor a goma de borrar, en las tizas que había en las escuelas, en los libros nuevos y prestados...
Aunque hayan pasado ya muchas lunas desde que no voy a la escuela, sin duda, sigue habiendo dentro de mí una niña que busca ese Septiembre. Pero también existe la "casi adulta" que ahora disfruta de los paseos en bici, descubriendo el color rojizo de las bayas que hay alrededor, viendo como el acebo decide esperar a enrojecer, o cómo el manzano espera pacientemente, a que pase el veranillo de San Miguel, para ofrecernos manzanas rojas, amarillas, reinetas, etc. Sin duda es una época de contraste en los colores. Que viven y resaltan con intensidad...El Otoño, es ese largo atardecer, que la vida nos regala, y que lo hace siempre al despedirse...antes de entrar en un letargo diferente...

Por eso os invito a encontrarnos con el Otoño, que cada persona se le presenta...puede ser de mantita, acogedor, con tazas de té rondando por doquier y libros que esperan a ser leídos y subrayados o comentados, con alguna que otra alma gemela que se acerque...O tal vez, vuelve a ser el Otoño de antaño, porque pequeñas personitas inician su recorrido por primera vez con los lápices,...y todo lo que nos recuerda a esos momentos escolares que nos acompañan de nuevo al vivirlos otra vez...O quizá, es el Otoño de la reflexión, de pasear por la naturaleza, por rincones desconocidos, tal vez, haciendo senderismo o acercándonos a los árboles y descubriendo los cambios que están experimentando...

Cada quien tiene su Otoño...su mes de Septiembre...Espero y deseo que lo disfrutéis.

Siento la ausencia tan prolongada,...otros momentos se han interpuesto y han querido ser ellos lo protagonistas. No obstante, intentaré ser más ágil, dado que este verano ha sido muy productivo en lo referente a lecturas. 
Os espero en "mi Otoño", donde el té no se termina nunca y hay diversidad de momentos...desde el senderismo y la recogida de frutos, a la ternura de los libros que despiertan el alma interior...
Visitaré con paz cada uno de vuestros rincones...no me quiero perder nada...
(Todas las fotos son de internet).

lunes, 13 de julio de 2015

Lectura de verano, con el Club de Jane Austen

En Morell, valla típica de Menorca...
Lejos está ya la foto de la lluvia de la entrada anterior...en estos días, he cogido la bolsa de viaje, el sombrero, y me he lanzado a visitar playas de ensueño... esta vez más cerquita, en Menorca...

Nadie puede pensar que he estado de vacaciones, ya que el "blanco nuclear" al que estoy acostumbrada me persigue...No suelo tomar mucho el sol, lo justo para secarme y sentir algo de vitamina D en la piel...Sin embargo, he hecho bastante ejercicio con la bici,...recorriendo parte de la isla, y de los muchos secretos que esconde...
Pero a la vez que Menorca desvelaba una parte de sí misma, también he querido salvaguardar algunos de sus misterios y dejar que éstos se desvelen en otros tiempos...tal vez, para cuando regrese.

Para este viaje,...¿Qué libro decidí que me acompañara? Como sabía que probablemente sería un libro de trote, de viaje en cestas de bici, y de más...decidí llevarme una lectura ligera. Que en mi opinión y a pesar de que la idea me parece buenísima, no está muy bien escrito y hay varios fallos  importantes...me refiero a "El Club de Lectura de Jane Austen" de Karen Joy Flowler.

Imagen de la película, y las/los protagonistas...
Estando allí, me sentía como si fuera una más de las protagonistas del libro que me acompañaba...Me alojaba en una casa grande, (como muchas de las protagonistas) de una sola planta y alejada del centro de la ciudad más cercana. Esa sensación de ser una más me perseguía, y me lancé a invitarlas a casa de cuando en cuando... para charlar sobre los libros de Jane Austen...

Calles empedradas de Ciutadella...
bellísimas...
Así que tomaba el libro y una limonada, después de un refrescante baño, y me sentía invitando a todas las protagonistas a casa. Les preparaba lo que necesitasen...eso sí, de cuando en cuando las interrumpía dando mi opinión. El único chico del club,  también estaba invitado, y con más razón si fue capaz de terminar con la Abadía de Northanger.

El calor allí puede ser similar al de California, o Sacramento que es donde se desarrolla el libro, y aunque mi mar, en ese momento, era el Mediterráneo, y no el Pacífico, sentía que no había kilómetros que nos separasen...

Para otra ocasión me dispuse a pasar la tarde con una de las protagonistas...De manera que me fui a casa de Jocelyn (uno de los personajes del libro), cogí mi bici (¡¡qué gozada moverme todo el tiempo con ella!!), dejé el libro en la cesta y me fui a cenar a su casa...Allí me esperaban todas,...algo alejadas de la ciudad, porque a Jocelyn también le gusta vivir apartada de todo, con sus perros. Aún así, el mar se podía oler desde la distancia...Con ella empezamos a comentar Emma...no pude leerme los libros antes de las tertulias, así que las escuchaba...
Las bicis...¡¡qué buenas compañeras!!
Es muy agradable ver como Jane Austen remueve las vidas de unas y de otros con sus libros...hablar de ella, hace que te sientas tranquila, y al mismo tiempo, que acojas los cambios con optimismo...,

En este club de lectura, no faltan las ideas refresacantes de las personas que lo forman...algunos comentarios son vistos como un chorro de agua fría, (los más profanos en Austen) otros tienden a asemejarse a lo que podría decir Jane Austen, si viniera en estos tiempos a visitarnos y asistiera a ese club de lectura que formamos.


Jardín de la biblioteca de
Ciutadella
Las cenas se suceden en el libro, mientras las vidas de todos los personajes siguen su curso. Jocelyn con sus perros y siendo una Emma en su interior...queriendo emparejar a sus perros y a sus amigas con otras personas. Luego está Sylvia, amiga de Jocelyn desde antes del instituto...ambas compartieron pareja hace tiempo, con el fuera el actual marido de Sylvia. Allegra es la hija de Sylvia, con una vida de lo más interesante. Ahora vive con ella...(no desvelo el motivo). Bernardette es la más mayor del grupo y la más sabia. Ha tenido muchos maridos y de todos ellos habla bien. Prudie es la joven profesora de francés, que admira a Jane Austen desde siempre y conoce su historia privada...Y Grigg, el único hombre, que ha sido invitado por Jocelyn, porque le conoció de casualidad en un hotel en el que se producían distintos eventos...él ama todo lo que tenga que ver con las historias de ciencia ficción. Y por último yo misma,  una de las que están deseando hablar de Jane Austen,  de sus libros, de sus personajes...y que actualmente está de vacaciones...

Como digo, acudo fielmente a las cenas y encuentros que realizan, tomo té helado con ellas, y trato de recordar lo máximo posible de los libros leídos de Jane Austen, para estar a la altura. Este club es exigente (aunque la autora tenga algún error a la hora de hablar de ellos), y requiere preparación previa; leer cada mes un libro de Jane Austen...durante seis meses. En mi caso fueron seis días...bueno, alguno más, pero lo dejaremos en esos en los que acudía a sus reuniones...y tuve que hacer acopio de las neuronas con quienes pasé tiempo con Austen, porque allí no tenía los libros...solo mis recuerdos y sensaciones...

Hay mucha cultura de bici...y se respetan mucho,
a veces sentía que estaba en otro lugar...
Como decía, empezamos con Jocelyn y su casa apartada...con sus perros bien adiestrados. Ella cuida mucho que todas/o, se sientan lo más a gusto posible. Por la noche refresca y buscamos que algo nos envuelva...los chales, las telas largas y algún que otro rincón menos refrescante es lo que va buscando cada una...Se mezclan los libros, se habla de Emma, pero también se recuerdan a personajes que están en otros libros, como Charlotte, en Orgullo y Prejuicio...Es genial, porque para todas ellas es una relactura...Jane Austen no resulta una desconocida para nadie de quienes forman parte de la tertulia.

Cala Son Saura...aquí se podían hacer tertulias
estupendas sobre cualquier libro...
Leer a Jane Austen siempre puede ser una buena excusa para cualquier momento y lugar. Incluso, puedes hacer que sus frases aparezcan en una bola de nieve y que lances preguntas...y sus contestaciones sean de lo más difícil de descifrar...

Es increíble ver la cantidad de
bougainvillea que hay por allí...parece
que son autóctonas de allí...
Fue curiosa la sensación que he tenido con este libro en esta segunda ocasión...no sé si fue la posibilidad de sentirme una más de las formaban el Club, o el hecho de que estaba en un lugar apacible y cercano a lo que leía...al clima lo que hizo que mi opinión mejorase.
Aún así es un libro tranquilo, para llevar a la playa, a la piscina, a ver un atardecer...en fin...es buen libro de compañía, pero poco más...nada trascendental.

¿Qué es lo que más me ha gustado esta vez del libro?

He podido ser más consciente, de lo mucho que se quieren entre ellas. Como se cuidan...la poca competitividad que hay entre todas ellas...cada una es como es y se quieren...Quizá hay amistades más antiguas y en las que se percibe mayor cariño, pero todas se quieren...se admiran, se miran con bondad.

Me gusta que no se queden en las historias de amor, solamente...me ha dado la sensación que han hablado menos de Darcy y más de Elizabeth...o de Fanny en Masfield Park. Realzan a los personajes femeninos...quizá no a todos, de Catherine, heroína de la Abadía, apenas hablan...Pero sí de los personajes secundarios. Del Señor Palmer, el Señor Collins...e incluso nombran muy a menudo a Charlotte,...y su toma de decisiones.

El libro ofrece mucho dinamismo...Me recuerdan a esos libros de misterio en el que te decían que si tomabas cierta decisión acudieras a una página determinada...Este no es el caso, pero con este libro puedes ir al final del mismo y obtener un resumen de cada libro de Jane Austen...con una visión subjetiva de la autora...
Faro con el que sueñas vivir algún día,
Es el Faro de Favaritx.
También puedes encontrar comentarios de otros/as escritores/as, y opiniones de hace unos cuantos siglos, acerca de lo que pensaban sobre Jane Austen. Me han hecho gracia muchos de ellos, tal vez, uno de C.S.Lewis o de Willa Carter...ambos con visiones distintas...aún no me queda claro si Lewis elogia a Austen, aunque creo que si lo hace...Carter, es más directa...la admira, al igual que otras muchas escritoras.

Incluso, ya después de una interesante bibliografía, puedes obtener los posibles temas de debate para los distintos libros...muy curioso...

Finalicé el libro y mi estancia en una isla de la que sabía muy poco...Ahora siempre me recordará a la lectura que llevé...y a las sensaciones que me produjo. Me dio mucha pena dejar las bicis, la casa alejada de la ciudad,...e incluso la ciudad...Pero me llevo los atardeceres...
Allí, hay quienes en el silencio, se acercan para despedirse del sol...Ver como se adentra en el mar, es precioso. Mi cámara no era muy buena, pero pude rescatar alguna foto de esos momentos tan bonitos...
Tengo que dar las gracias al Guisante Verde, estuve visitando su página antes de ir...y me vino muy bien su descripción de la isla.

Hay distintos personajes, todos ellos muy bellamente descritos, con sus alusiones a otros personajes de Jane Austen,...seguí acudiendo a mis citas sin falta...y descubriendo que la lectura nos puede ofrecer esa distancia a veces muy necesaria, con el mundo que creemos real. Tal vez, Jane Austen sea ciencia ficción...pero en la vida diaria...¿no tenemos momentos de lo más interesantes y que podríamos decir que se acercan a la tercera fase? Quizá más a menudo de lo que podríamos imaginar...

Dejo que este libro os seduzca, como una noche de verano de Shakespeare...
Iré despacio  pero sin detenerme, a visitar vuestras páginas y comentarios...es una alegría saber que en cualquier rincón de este mundo hay alguien que comienza a leer un libro de Jane Austen, que se convertirá en su cómplice de por vida...en su amiga a pesar de más de doscientos años de diferencia... 

Las fotos son de servidora, menos la de la portada del libro, y alguna más, que son de internet...
Las puestas de sol,
son preciosas...no me perdí ni una...